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No miré

Chema Ysmer

Poeta que considera el portal su segunda casa
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No miré los escombros

que había detrás de las paredes.


No miré las sábanas colgando,

como velas de navío

que llenaban de aire y humedad el lecho.


No miré la mano que descansaba

sobre la madera de la puerta

dando pequeños golpes,

sin sacrificios,

sin ninguna promesa

que no pudiera cumplirse

cuando el reloj se para en los recuerdos.


No miré a uno y otro lado

al cruzar la calle con todas sus heridas,

de vuelta de todo

en su camino hacia nada.


No miré los perfiles de tu risa,

la lengua de ese sol

que lame las montañas,

que se entretiene en ellas,

como niño descalzo en un jardín de bolas,

en un hemiciclo donde la paz no viene.


No miré el vínculo que te amarraba a mí,

el ángulo de esos lados convergentes

abierto hacia la luna

en su blanco despegue de la noche.


No miré hacia otro lado

sabiéndote cerca,

aún inexistente,

alborotando el cauce del desierto

fuente de la sinrazón del poeta,

desatino de la lógica suicida

de la estrella.


No miré cuando debí hacerlo

y tú reconociste

mis errores de cálculo,

mi falta de experiencia con los números,

la nula precisión del cero.
 

Archivos adjuntos

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Un poema que distingue la naturaleza humana. Todos cometemos errores pero lo que no hacemos es admitirlo y menos pedir perdón. EXCELENTE. Es tu estilo es tu manera tan singular de escribir, TQM. Besos de chocolate
Guadalupe, es cierto todos cometemos errores a veces de forma involuntaria. Reconocer el error y pedir perdón es necesario cuando nos importa y mucho la persona a la que hemos hecho daño. Gracias por ser como eres. Besos y siempre más.
 
No miré cuando debí hacerlo

y tú reconociste

mis errores de cálculo,

mi falta de experiencia con los números,

la nula precisión del cero.
Esa falsa ambigüedad del cero hace que a veces, crucemos insensatamente la calle sin advertir que allí también sigue la nada. Un hermoso poema sobre la vacuidad y la necesidad de una sólida formación matemática... Gracias por este regalo. :):rolleyes:Un abrazo,
miguel
 
Esa falsa ambigüedad del cero hace que a veces, crucemos insensatamente la calle sin advertir que allí también sigue la nada. Un hermoso poema sobre la vacuidad y la necesidad de una sólida formación matemática... Gracias por este regalo. :):rolleyes:Un abrazo,
miguel
Me alegra que te gustara y en cuanto a lo de la formación matemática es algo escasamente mejorable.
Gracias y abrazos afectuosos, Chema.
 
Un excelente poema Chema de una gran profundidad, una reflexión que conmueve. No todo está perdido, nos queda la experiencia para no cometer nuevamente el error. La vida es eso un gran aprendizaje. Muchas gracias por compartir tu exquisita obra.
Las gracias te las doy también yo por comentar mi poema de la forma que lo has hecho. Abrazos afectuosos, Chema.
 
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No miré los escombros

que había detrás de las paredes.


No miré las sábanas colgando,

como velas de navío

que llenaban de aire y humedad el lecho.


No miré la mano que descansaba

sobre la madera de la puerta

dando pequeños golpes,

sin sacrificios,

sin ninguna promesa

que no pudiera cumplirse

cuando el reloj se para en los recuerdos.


No miré a uno y otro lado

al cruzar la calle con todas sus heridas,

de vuelta de todo

en su camino hacia nada.


No miré los perfiles de tu risa,

la lengua de ese sol

que lame las montañas,

que se entretiene en ellas,

como niño descalzo en un jardín de bolas,

en un hemiciclo donde la paz no viene.


No miré el vínculo que te amarraba a mí,

el ángulo de esos lados convergentes

abierto hacia la luna

en su blanco despegue de la noche.


No miré hacia otro lado

sabiéndote cerca,

aún inexistente,

alborotando el cauce del desierto

fuente de la sinrazón del poeta,

desatino de la lógica suicida

de la estrella.


No miré cuando debí hacerlo

y tú reconociste

mis errores de cálculo,

mi falta de experiencia con los números,

la nula precisión del cero.

Excelente y sustanciosa lectura querido amigo Chema, un poema de surrealismo pulido y ameno, una estupenda propuesta poética. Un abrazo, que tengas un buen domingo y una buena semana.
 
Ver el archivos adjunto 58071


No miré los escombros

que había detrás de las paredes.


No miré las sábanas colgando,

como velas de navío

que llenaban de aire y humedad el lecho.


No miré la mano que descansaba

sobre la madera de la puerta

dando pequeños golpes,

sin sacrificios,

sin ninguna promesa

que no pudiera cumplirse

cuando el reloj se para en los recuerdos.


No miré a uno y otro lado

al cruzar la calle con todas sus heridas,

de vuelta de todo

en su camino hacia nada.


No miré los perfiles de tu risa,

la lengua de ese sol

que lame las montañas,

que se entretiene en ellas,

como niño descalzo en un jardín de bolas,

en un hemiciclo donde la paz no viene.


No miré el vínculo que te amarraba a mí,

el ángulo de esos lados convergentes

abierto hacia la luna

en su blanco despegue de la noche.


No miré hacia otro lado

sabiéndote cerca,

aún inexistente,

alborotando el cauce del desierto

fuente de la sinrazón del poeta,

desatino de la lógica suicida

de la estrella.


No miré cuando debí hacerlo

y tú reconociste

mis errores de cálculo,

mi falta de experiencia con los números,

la nula precisión del cero.

En el jugo de la vida, el analisis intimo nos hace comprender los errores.
la amabilidad para los sentimientos es comprenderlos y establecer la
certidumbre de lo acontecido. Es inevitable, en ocasiones perder.
me ha gustado mucho. saludos con afecto de luzyabsenta
 
En el jugo de la vida, el analisis intimo nos hace comprender los errores.
la amabilidad para los sentimientos es comprenderlos y establecer la
certidumbre de lo acontecido. Es inevitable, en ocasiones perder.
me ha gustado mucho. saludos con afecto de luzyabsenta
Gracias. Así es, perder es algo inevitable que nos hace apreciar más las victorias. Reconocer la derrota nos hace más humanos. Saludos afectuosos también para tí, Chema.
 

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