Solaribus
Poeta veterano en el portal
Estira su luz en mi ventana
la primera estrella
de la tarde campesina
el heno fatigoso en la memoria
te hace nuevamente abeja
entre las flores
de mi cuerpo virgen
como una miel
de antigua primavera
polen savia sangre
humedad que me impregna
y me anda
es tu mirada
tu risa nerviosa
en mi fragilidad que lloro
como torrentes de cielo
desde una cúspide inaudita
nos pasó así
el amor antes de ser
(como un recuerdo)
en el roce furtivo de unas manoscruzando una avenida
ese aguacero que vive para siempre
y riega eterno
como un prefacio de lágrimas
tu piel y la mía
que se unieron
una fiesta de luces y estallidos
era mi alma entregada
en la ofrenda de mi barro
mi carne humilde
y extranjera
trigal sin fin
la novedad de tu pelo
con el beso azucarado
de adolescencia brillando
entre los labios
pero
nos pasó así
—dijiste—
el reloj vencido en una tierra ajena
en otras voces
otras historias imposibles
que a fuerza de presencia
se volvieron cercanas
una Patria perdida
son tus pies descalzos
yo corro presuroso
a besártelos cada mañana
porque es mi íntimo rito
y la única manera
de procurarme alegría
a mitad del eco
hay un murmullo que respiro
es tu voz
porque estás en el origen
de todos mis oficios
pero nos pasó así
la vida
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