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Notas para un amor lejano y en peligro

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa

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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un géiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
 
Última edición:
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un geiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Muy bello, al borde de lo imposible, me ha gustado mucho amigo Cesar. Abrazote vuela. Paco.
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un geiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Carajo hermano !! Que poemaso, la segunda estrofa encierra una sombra lujuriosa que encandila, carajo !! Que bien Cesar, te dejo mi saludo de siempre pana mío.
 
Versos caminando a la excelencia, deja a su paso bagajes de nostalgia y resquemor.
Inmenso placer visitarte amigo César.

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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un geiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
 
Carajo hermano !! Que poemaso, la segunda estrofa encierra una sombra lujuriosa que encandila, carajo !! Que bien Cesar, te dejo mi saludo de siempre pana mío.
Un saludote, hermanazo. Ganas de tomar vino... Así sea "Pasita" en este domingo clarito y con margaritas amarillas. Y ganas de jugar dominó. Un abrazo. Gracias por estar.
 
Es más que un poema un vendaval de sensaciones, intenso y bello. Me encanta la entrega hasta que no te "quedan céntimos de alma en el bolsillo" Así escribiste y se nota.
Un abrazo.

Sí, quería que fuera un vendaval de cara al viento, al puente, a la noche... lástima que había una tormenta, habría peleado a espada con ella.

Me gusta tu nombre "MALENA". Es como una mezcla de Marlene con Helena. Te envío mi agradecimiento por pasearte por este momento. Abrazo cordial.
 
Preciosos versos César, cuando no queda nada que perder, es más fácil correr riesgos, de igual manera el hecho de enamorarse, en sí ya nos pone en peligro mortal, un enorme placer leerte, besos.
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un geiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Contundentes letras en la certidumbre del vacio y la desazón, poderosas imágenes que bordan lienzos demiúrgicos de existencia, un abrazo poeta.
 
Estimado, César...
un gran rebelde como vos, se enfrenta hasta el mismo abismo donde puede llegar a caer en picada por una causa que para ti, es justa, y ¿como no hacerlo cuando de amor se trata. verdad¿ Me ha encantado como siempre leer tus versos escrito con la fortaleza que esos sentimientos se merecen, es un placer estar entre tus letras y dejarte las huellas de mi humilde comentario y mi compañía sincera.
Te dejo mi admiración, junto a un gran abrazo, Poeta.
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un geiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Sugerencias y retazos de vida para en claridad ir
atravesando esos puntos donde las sensaciones
van describiendose en una fortaleza, siempre que
se trata de simbolizar la lucha frente al amor.
saludos. excelente e intenso poema.
luzyabsenta
 
Preciosos versos César, cuando no queda nada que perder, es más fácil correr riesgos, de igual manera el hecho de enamorarse, en sí ya nos pone en peligro mortal, un enorme placer leerte, besos.
El amor es el más alto riesgo que podemos correr, mujer de bellas alas noche... Por eso es que vale. Gracias por tu hermosa compañía a mi poema. Te saludo con cariño.
 
Estimado, César...
un gran rebelde como vos, se enfrenta hasta el mismo abismo donde puede llegar a caer en picada por una causa que para ti, es justa, y ¿como no hacerlo cuando de amor se trata. verdad¿ Me ha encantado como siempre leer tus versos escrito con la fortaleza que esos sentimientos se merecen, es un placer estar entre tus letras y dejarte las huellas de mi humilde comentario y mi compañía sincera.
Te dejo mi admiración, junto a un gran abrazo, Poeta.

¿Y qué nos puede pasar màs allà de la mismísima muerte? ¿Infiernos, castigos concebidos por mentes procaces y enfermas? ¡Sean los infiernos, los castigos! ¡Sea, lo que sea! Sin riesgo de morir la vida no tiene sentido. A mi país le viene la guadaña de los que comulgan y arrodillan y se dan golpes de pecho "por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa...". Ya nuestros ancestros y Masada nos enseñaron a vivir viviendo hasta el último respiro. De pie, con los abiertos abiertos cara alzada. Nunca de rodillas.

Gracias por tu abrazo. Por tu compañía. Gracias por considerarme poeta.
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un géiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara

Excelentes versos muy bellos, una maravilla leer. Saludos, que vaya todo muy bien.
 
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¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un géiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Todos hemos sido testigo de la mucha originalidad y seducción de este poema.
Líneas que tocan el amor y su eexistencia.
Es un honor llegar hasta sus apuntes.

Saludos hasta su patria querida, desde la mayor de las Antillas.
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un géiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara
Armonía y belleza, César. Un placer leerte. Saludos
 
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Abismos, desfiladeros de la media noche,
¡Vengan a darme guerra!
Déjenme herirlos con el grito de un rebelde que vuela en picada.
¡Cuervos atroces del trigal dormido
Olviden la piedad, no tengan gloria!

Y cuando el poderoso río sea testigo del antimilagro,
Noche, recoge tu velo de estrellas y misterio...
para que seas amante.

Ni agua, ni sueños dentro de las venas quiero para cuando nos desnude el alba.
Ni monedas, vida, sangre latiendo como un géiser.
Noche sugerente del pie en falso,
permíteme que me evapore en el silencio de tu burla.

Ya no me quedan céntimos de alma en el bolsillo.
Cantos, dientes sobre la alambrada.
Ya no me queda nada.

(Tú eres una extraña forma linda
... que enamora)

En cambio yo te quedo en un nunca que desolla
como desolla el sol bajo el descuido.
Te quedo en el limbo turbio de las maldiciones,
en el fondo de todas las botellas, quedo.

¿Te quedo?

Es hora de recoger los poemas espinos.
Media noche cuesta abajo por la mochila del riesgo.
Media estrella irredenta sobre el pecho.

Que seas aullido.
Lejano, imposible, pero mío.
Luna, luna rosa; piernas bajo y sobre mi deseo.
Pared de hueso con grafitti anónimo… que seas,
la cara interna de mi cráneo en el regazo paz y lumbre de la noche.
Que seas dolor y canto con que me lavo el rostro,
me afeito,
me respiro...

Y si algún día pierdes la vida, vivirás conmigo.


Abril y no sé, no sé... 2017. César Guevara

Lamentos que se convierten en versos, gritos desesperados que quedan flotando en el aire y se sumergen en nuestris corazones.
Un placer seguir tu obra amigo César.
Un fuerte abrazo.

 
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