José Benito
Poeta fiel al portal
Perros que les ladráis a mis entrañas:
dejad ya en paz mi pobre corazón,
pues sólo se sostiene, aunque vacío,
para impulsar su material humor.
Tened en cuenta, si queréis llevarlo,
que os será muy amargo su sabor;
pues, si guardado en terciopelo y tierno,
alguien que antes pasó ya lo arrancó.
Inerte y yerto: ¿no sentís, en tanto,
que bate en su tambor fúnebre son?
Que rueguen todos por su tercer día:
no se alzará si en él aún no se alzó.
Temed su sueño; que, aunque oscuro y quieto,
no lo alimenta universal vigor;
y es quien, al fin el único despierto,
vuestras gargantas tronchará feroz.
José Benito Freijanes Martínez
dejad ya en paz mi pobre corazón,
pues sólo se sostiene, aunque vacío,
para impulsar su material humor.
Tened en cuenta, si queréis llevarlo,
que os será muy amargo su sabor;
pues, si guardado en terciopelo y tierno,
alguien que antes pasó ya lo arrancó.
Inerte y yerto: ¿no sentís, en tanto,
que bate en su tambor fúnebre son?
Que rueguen todos por su tercer día:
no se alzará si en él aún no se alzó.
Temed su sueño; que, aunque oscuro y quieto,
no lo alimenta universal vigor;
y es quien, al fin el único despierto,
vuestras gargantas tronchará feroz.
José Benito Freijanes Martínez