• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Paz

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa
Paz

Acepción de la RAE: Paz. f. Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos.

La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
para así contemplar su puta vida hasta la náusea,
hasta que duela de verdad.
Pero claro, eso requiere ponerse en el lugar del otro,
lo cual no parece que sea una cualidad propia del ser humano.
En todo caso, uno puede empezar por practicar en las calles de su propio barrio
prestando, por ejemplo, ayuda a una anciana que avanza
con la torpeza de un escarabajo pelotero
arrastrando su carro de la compra:
sopas de sobre, patatas, arroz y pan.

La paz global suma su grano de arena
en el mismo instante en el que uno se da cuenta
de que aquella señora
está en los huesos y no se ha duchado en meses,
que podría ser tu madre,
y que bajo su vestido negro asoman unos pies descalzos
sembrados por húmedas fumarolas de carmín.

La paz toma forma cuando caminas a su lado
y ella ignora tu presencia por a saber qué pensamientos
que surcan los acantilados de su mente.
Moluscos pensamientos que se abren y se cierran
a golpe de rezo en sus labios de pez.

La anciana solo despierta cuando tocas su hombro
y sobrecogida alza su rostro
con el gesto lunático
de aquel chaval de Caravaggio mordido por una lagartija,
arrebatándote, entonces, el carro sin recordarte,
para, seguidamente, deprimir el temblor de sus pupilas
en el cloroformo de una infinita tristeza.

Y allá por las sombras del portal
se girará una última vez
mostrando una especie de disculpa en su mirada,
y desaparecerá
como si fuera la mismísima Alfonsina enfilando su paso hacia el mar.


La paz empieza a caminar cuando uno siente por esa anciana
la misma ternura que por el niño
que corretea con torpeza por el parque persiguiendo a una paloma.




Acepción de la RAE: Paz. f. Situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países.

Los países degeneran en marionetas
manejadas por humanos en su versión más sicópata.
Marionetas que a patadas arrojan por las escaleras,
por ejemplo,
a la anciana que habita
en las letrinas de la bella Europa.
Anciana a la que, una vez muerta
y descalabrada sobre el barro agrietado de su miseria
por no dejar no le dejan puestas ni las bragas.
Y allá se va pudriendo en los arrabales de las grandes naciones.

Después, con urgencia, se levantan los muros
(¡mientras agitan las banderas!),
muros coronados por un jardín de concertinas
(¡mientras agitan las banderas!),
muros bien protegidos por militares
(¡mientras agitan las banderas!),
no fuera a ser que esa especie de perro
que merodea inquieto junto a las vallas de espino
nos venga reclamando justicia
y descuide el vertedero de nuestras comodidades.


Y entretanto las calles se van llenando de patriotas
que agitan las banderas que pusieron en sus manos
marcando su paso al ritmo marcial
de la cuerda que los sujeta.

Quizá, si no se patease a la anciana, no sería necesaria
tanta guerra
ni tanta cuchilla en la frontera.


Quizá llegue el día en que esos mismos muros delimiten
el foso profundo de un zoo macabro llamado primer mundo
y organicen viajes escolares para explicar
que en lo tocante a la falta de compasión del ser humano
demasiado nunca fue suficiente.




Acepción de la RAE: Paz. f. Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra.

La paz es siempre antes de la guerra
nunca después.

Si la condición fuera
que aquellos que firmasen la declaración de guerra,
como muestra de una ejemplar coherencia patriótica,
ocupasen la primera línea del frente donde silba el plomo,
estoy seguro de que muchos de ellos
posaban a un lado su pluma «Montblanc».

Yo les pediría
que antes de que apretasen el botón
fabricasen el experimento de la «doble rendija»
y que se entretuviesen el resto de su puta vida
tratando de comprender al trilero que nos vacila con los electrones.

O que antes de apretar el gatillo
apuntasen con la misma determinación al cielo con un telescopio
una noche limpia de verano.

Que lean y que follen, ¡que follen mucho!,
y que su hijo les explique el ciclo vital del leopardo.
Que se entretengan buscando el patrón de los números primos,
o que coleccionen patitos de plástico, jarras de cerveza,
¡yo qué sé!, ¡lo que sea!,
pero que nos dejen de joder con sus armas.

Es muy probable que todo lo anterior no sirviera para nada,
y entonces…, ¡pues qué sé yo!,
¡pero que no aprieten el puto botón!,
¡que no lo hagan!, que no hagan parir al bombardero
sobre la anciana que habita al otro lado
de sus jodidos trozos de tela.

Después de la guerra ellos hablarán de paz, sí,
y de que la sangre del pueblo ya no corre por los albañales, sí,
pero resulta difícil asimilar la paz de la que hablan...

¿Acaso existe paz en la tremenda nada
que sucede a la última explosión?

Porque después de la guerra, sencillamente, todo deja de ser:
las promesas fueron fusiladas,
los colegios dejaron de ser colegios,
los niños ya se hicieron hombres,
y por no cantar
ya no cantan ni los pájaros.

Solo al cabo de un tiempo, quizá,
de la boca de una guitarra
asome una flor blanca
que termine por abrirse camino
entre las costillas secas del desencanto
y se eleve delicada hacia el cielo
proclamando una nueva esperanza.


La paz es siempre antes de la guerra

nunca después.​




Acepción de la RAE: Paz. En el cristianismo, sentimiento de armonía interior que reciben de Dios los fieles. La paz descienda sobre vosotros.

Giordano Bruno,
¡la paz sea contigo!,
Miguel Servet,
¡la paz sea contigo!,
García de Orta,
¡la paz sea contigo!,
Cayetano Ripoll,
¡la paz sea contigo!


Que un meteoro de paz pagana
impacte en el estanque de vuestras cenizas
y que el grito mudo de las ondas se alce
en una espira musical de palomas blancas.

Y que esa bandada de paz caliente
—con vuestra luz en sus picos—
sobrevuele
las frentes expansivas y fecundas de los niños.

Así y solo así
podrá sembrarse
la prosperidad de una eterna primavera de paz
en la estrecha franja de arena
que tenemos reservada en las orillas del tiempo.

Por todos vosotros, que viviréis y reinaréis
en las más bellas estancias de la libertad y de la creación humana,
por los siglos de los siglos,


amén.


Kalkbadan
En Madrid a 10 de noviembre de 2017


 
Última edición:
Bueno, de entrada pienso que paz y ser humano son dos términos incompatibles. La empatía es fundamental, el problema radica en que no todas las personas tienen la capacidad para sentirla/desarrollarla, e incluso quienes tienen esa capacidad tampoco pueden introducirse completamente en las mentes ajenas, pues la mente humana es demasiado compleja.
Por otro lado no existe una sola división entre las personas (los pobres del tercer mundo y los "agraciados" del primero).

Precisamente hoy, Andreas, he visto unas imágenes (ya sabes de mi conciencia animalista) de una "manada" numerosa de humanos pobres en la India, prendiendo fuego a una madre elefante y a su cría, la imagen es tremenda, ...las dos corriendo aterrorizadas envueltas en llamas (la cría mucho más), en la foto se puede apreciar a la cría con la boca muy abierta (chillando de dolor) detrás de la madre, y a un montón de "personas" riendo todo entusiasmados...

Quizás parezca que este relato no viene a cuento para el tema que tratamos, pero yo creo que sí.
...¿Qué empatía puedo yo sentir ante esos pobres y "desgraciados" de la vida..?

...¡Si hasta el cabrón de Trump es un ángel comparado con esa horda de miserables hindúes...! se podría alegar en su "defensa" que el haber nacido en la mierda justifica esa falta de sentimiento y compasión elemental, pero estoy seguro que por lo menos alguna persona de entre toda esa gentuza sentirá pena.. Y precisamente esa persona es la que me merece "mi empatía", pero los demás...

Y sin ir tan lejos, ...Qué empatía puedo sentir por los independentistas catalanes (de "izquierdas" e idealistas) con toda su biblia de mentiras e industria de odio, ...y lo que es peor, por toda esa masa enloquecida e ignorante que les sigue...?

Lo que quiero decir, amigo, es ¿merece el ser humano como conjunto y/o como especie la empatía de otros de su especie, ...y merece la paz..?

No sé, a lo mejor me has pillado en un momento de "excesivo" desencanto con la Humanidad; y sí, reconozco que es positivo preocuparse y ayudar al vecino (como forma de poner nuestro granito de arena para un mundo mejor), ..pero y aunque también haya "vecinos", y alguna pobre ancianita, que se merecen que les atropelle un camión (y que "apretar el botón" quizás haría justicia a lo que nos merecemos los seres humanos:)), supongo que habrá que seguir persiguiendo lo aparentemente imposible...¿no?

Un grandísimo trabajo, Andreas, y de manera personal me quedo con estos versos:

"La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
y contemplar su puta vida hasta la náusea:
hasta que duela de verdad."

Un fuerte abrazo amigo.
 
Última edición por un moderador:
Paz

Acepción de la RAE: Paz. f. Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos.

La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
y contemplar su puta vida hasta la náusea:
hasta que duela de verdad.
Pero claro, eso requiere ponerse en el lugar del otro,
lo cual no parece que sea una cualidad propia del ser humano.
En todo caso, uno puede empezar por practicar en las calles de su propio barrio
prestando, por ejemplo, ayuda a una anciana que avanza
con la torpeza de un escarabajo pelotero
arrastrando su carro de la compra:
sopas de sobre, patatas, arroz y pan.

La paz global comienza
en el instante en el que uno se da cuenta
de que aquella señora
está en los huesos y no se ha duchado en meses,
que podría ser tu madre,
y que bajo su vestido negro asoman unos pies descalzos
sembrados por húmedas fumarolas de carmín.

La paz toma forma cuando caminas a su lado
y ella ignora tu presencia por a saber qué pensamientos
que surcan los acantilados de su mente.
Moluscos pensamientos de niebla que se abren y se cierran
a golpe de rezo en sus labios de pez.

La anciana solo despierta cuando tocas su hombro
y sobrecogida alza su rostro
con el gesto lunático
de aquel chaval de Caravaggio mordido por una lagartija,
arrebatándote, entonces, el carro sin recordarte,
para, seguidamente, deprimir el temblor de sus pupilas
en el cloroformo de una infinita tristeza.

Y allá por las sombras del portal
se girará una última vez
mostrando una especie de disculpa en su mirada,
y desaparecerá
como si fuera la mismísima Alfonsina enfilando su paso hacia el mar.


La paz empieza a caminar cuando uno siente por esa anciana
la misma ternura que por el niño
que corretea con torpeza por el parque persiguiendo a una paloma.




Acepción de la RAE: Paz. f. Situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países.

Los países degeneran en marionetas
manejadas por humanos en su versión más sicópata.
Marionetas que a patadas arrojan por las escaleras,
por ejemplo,
a la anciana que habita
en las letrinas de la bella Europa.
Anciana a la que, una vez muerta,
descalabrada sobre el barro agrietado de su miseria,
por no dejar no le dejan puestas ni las bragas.
Y allá se va pudriendo en los arrabales de las grandes naciones.

Después, con urgencia, se levantan los muros
(¡mientras agitan las banderas!),
muros coronados por un jardín de concertinas
(¡mientras agitan las banderas!),
muros bien protegidos por militares
(¡mientras agitan las banderas!),
no fuera a ser que esa especie de animal
que merodea junto a las vallas de espino
nos venga reclamando justicia
y descuiden el vertedero de nuestras necesidades.


Y entretanto las calles se van llenando de patriotas
que agitan las banderas que pusieron en sus manos
marcando su paso al ritmo marcial de la cuerda que los sujeta.

Quizá, si no se patease a la anciana, no sería necesaria
tanta guerra
ni tanta cuchilla en la frontera.


Quizá llegue el día en que esos mismos muros delimiten
el foso profundo de un zoo macabro llamado primer mundo
y organicen viajes escolares para explicar
que en lo tocante a la falta de compasión del ser humano
demasiado nunca fue suficiente.




Acepción de la RAE: Paz. f. Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra.

La paz es siempre antes de la guerra
nunca después.

Si la condición fuera
que aquellos que firmasen la declaración de guerra,
como muestra de una ejemplar coherencia patriótica,
ocupasen la primera línea del frente donde silba el plomo,
estoy seguro de que muchos de ellos
posaban a un lado su pluma «Montblanc».

Yo les pediría
que antes de que apretasen el botón
fabricasen el experimento de «la doble rendija»
y que se entretuviesen el resto de su puta vida
tratando de comprender al trilero que nos vacila con los electrones.

O que antes de apretar el gatillo
apuntasen con la misma determinación al cielo con un telescopio
una noche limpia de verano.

Que lean y que follen, que follen mucho,
y que su hijo les explique el ciclo vital del leopardo.
Que se entretengan buscando el patrón de los números primos,
o que coleccionen patitos de plástico, jarras de cerveza,
¡yo qué sé!, ¡lo que sea!,
pero que nos dejen de joder con sus armas.

Es muy probable que todo lo anterior no sirviera para nada,
y entonces…, ¡pues qué sé yo!,
¡pero que no aprieten el puto botón!,
¡que no lo hagan!, que no hagan parir al bombardero
sobre la anciana que habita al otro lado
de sus jodidos trozos de tela.


Después de la guerra ellos hablarán de paz, sí,
y de que la sangre del pueblo ya no corre por los albañales, sí,
pero resulta difícil asimilar la paz de la que hablan,
sobre todo para aquellos que pierden la contienda,
allá en esa tremenda nada que sucede a la última explosión.

Porque después de la guerra sencillamente todo deja de ser:
los colegios ya no son colegios,
los niños ya se hicieron hombres
y las promesas fueron fusiladas.

Solo al cabo de un tiempo, quizá,
de la boca de una guitarra asome una flor blanca
que termine por abrirse camino
entre las costillas secas del desencanto,
y se eleve hacia el cielo
proclamando una nueva esperanza.


La paz es siempre antes de la guerra
nunca después.




Acepción de la RAE: Paz. En el cristianismo, sentimiento de armonía interior que reciben de Dios los fieles. La paz descienda sobre vosotros.

Giordano Bruno,
¡la paz sea contigo!,
Miguel Servet,
¡la paz sea contigo!,
García de Orta,
¡la paz sea contigo!
Cayetano Ripoll,
¡la paz sea contigo!


Que un meteoro de paz pagana
impacte en el estanque de vuestras cenizas
y que el grito mudo de las ondas se alce
en una música de palomas blancas
que lleve vuestros nombres en sus picos mucho más allá
de las orillas del tiempo.


Por todos vosotros, que viviréis y reinaréis
en las más bellas estancias de la libertad y de la creación humana,
por los siglos de los siglos,

amén.


Kalkbadan
En Madrid a 10 de noviembre de 2017

Amén,

un amplio concepto, en comunión con esté apólogo que nos entregas, para ,meditar y recapacitar, grato leerte
 
Bueno, de entrada pienso que paz y ser humano son dos términos incompatibles. La empatía es fundamental, el problema radica en que no todas las personas tienen la capacidad para sentirla/desarrollarla, e incluso quienes tienen esa capacidad tampoco pueden introducirse completamente en las mentes ajenas, pues la mente humana es demasiado compleja.
Por otro lado no existe una sola división entre las personas (los pobres del tercer mundo y los "agraciados" del primero).

Precisamente hoy, Andreas, he visto unas imágenes (ya sabes de mi conciencia animalista) de una "manada" numerosa de humanos pobres en la India, prendiendo fuego a una madre elefante y a su cría, la imagen es tremenda, ...las dos corriendo aterrorizadas envueltas en llamas (la cría mucho más), en la foto se puede apreciar a la cría con la boca muy abierta (chillando de dolor) detrás de la madre, y a un montón de "personas" riendo todo entusiasmados...

Quizás parezca que este relato no viene a cuento para el tema que tratamos, pero yo creo que sí.
...¿Qué empatía puedo yo sentir ante esos pobres y "desgraciados" de la vida..?

...¡Si hasta el cabrón de Trump es un ángel comparado con esa horda de miserables hindúes...! se podría alegar en su "defensa" que el haber nacido en la mierda justifica esa falta de sentimiento y compasión elemental, pero estoy seguro que por lo menos alguna persona de entre toda esa gentuza sentirá pena.. Y precisamente esa persona es la que me merece "mi empatía", pero los demás...

Y sin ir tan lejos, ...Qué empatía puedo sentir por los independentistas catalanes (de "izquierdas" e idealistas) con toda su biblia de mentiras e industria de odio, ...y lo que es peor, por toda esa masa enloquecida e ignorante que les sigue...?

Lo que quiero decir, amigo, es ¿merece el ser humano como conjunto y/o como especie la empatía de otros de su especie, ...y merece la paz..?

No sé, a lo mejor me has pillado en un momento de "excesivo" desencanto con la Humanidad; y sí, reconozco que es positivo preocuparse y ayudar al vecino (como forma de poner nuestro granito de arena para un mundo mejor), ..pero y aunque también haya "vecinos", y alguna pobre ancianita, que se merecen que les atropelle un camión (y que "apretar el botón" quizás haría justicia a lo que nos merecemos los seres humanos:)), supongo que habrá que seguir persiguiendo lo aparentemente imposible...¿no?

Un grandísimo trabajo, Andreas, y de manera personal me quedo con estos versos:

"La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
y contemplar su puta vida hasta la náusea:
hasta que duela de verdad."

Un fuerte abrazo amigo.


Yo también había dicho lo mismo pero semen fue el comentario (es broma).

Coño, pa un día que hablo poco!
 
kei.

hace cuatro mil doscientos millones de años la luna se formó, dice la mara que mediante el tremendo impacto de un planeta más pequeño con la tierra primordial.

eso no es paz.

hace tres mil ochoscientos millones, vuelve a decir la mara, apareció la vida en un mundo de tormenta y destrucción, que solo podía albergar la muerte.

eso no es paz.

hace chorrocientos, trescientos, doscientos y sesenta y cinco millones de años las criaturas que se mataban entre ellas fueron exterminadas de un plumazo por grandes cataclismos.

eso no es paz.

hace cien mil años, el hombre salió de un continente para conquistarlos a todos.

eso definitivamente no es paz.

la paz, oh kei, no existe.

tiene especial gracia que el verbo pacificar es utilizado inmemorialmente como vil eufemismo de someter a otra gente a tu voluntad.

la paz no es del ser humano. ni de este mundo.

eso requiere ponerse en el lugar del otro,
lo cual no parece que sea una cualidad propia del ser humano.

try walking in my shoes
you'll stumble in my footsteps
.

por eso nadie puede caminar en los zapatos del otro.

salud, kei.
 
Última edición:
Bueno, de entrada pienso que paz y ser humano son dos términos incompatibles. La empatía es fundamental, el problema radica en que no todas las personas tienen la capacidad para sentirla/desarrollarla, e incluso quienes tienen esa capacidad tampoco pueden introducirse completamente en las mentes ajenas, pues la mente humana es demasiado compleja.
Por otro lado no existe una sola división entre las personas (los pobres del tercer mundo y los "agraciados" del primero).

Precisamente hoy, Andreas, he visto unas imágenes (ya sabes de mi conciencia animalista) de una "manada" numerosa de humanos pobres en la India, prendiendo fuego a una madre elefante y a su cría, la imagen es tremenda, ...las dos corriendo aterrorizadas envueltas en llamas (la cría mucho más), en la foto se puede apreciar a la cría con la boca muy abierta (chillando de dolor) detrás de la madre, y a un montón de "personas" riendo todo entusiasmados...

Quizás parezca que este relato no viene a cuento para el tema que tratamos, pero yo creo que sí.
...¿Qué empatía puedo yo sentir ante esos pobres y "desgraciados" de la vida..?

...¡Si hasta el cabrón de Trump es un ángel comparado con esa horda de miserables hindúes...! se podría alegar en su "defensa" que el haber nacido en la mierda justifica esa falta de sentimiento y compasión elemental, pero estoy seguro que por lo menos alguna persona de entre toda esa gentuza sentirá pena.. Y precisamente esa persona es la que me merece "mi empatía", pero los demás...

Y sin ir tan lejos, ...Qué empatía puedo sentir por los independentistas catalanes (de "izquierdas" e idealistas) con toda su biblia de mentiras e industria de odio, ...y lo que es peor, por toda esa masa enloquecida e ignorante que les sigue...?

Lo que quiero decir, amigo, es ¿merece el ser humano como conjunto y/o como especie la empatía de otros de su especie, ...y merece la paz..?

No sé, a lo mejor me has pillado en un momento de "excesivo" desencanto con la Humanidad; y sí, reconozco que es positivo preocuparse y ayudar al vecino (como forma de poner nuestro granito de arena para un mundo mejor), ..pero y aunque también haya "vecinos", y alguna pobre ancianita, que se merecen que les atropelle un camión (y que "apretar el botón" quizás haría justicia a lo que nos merecemos los seres humanos:)), supongo que habrá que seguir persiguiendo lo aparentemente imposible...¿no?

Un grandísimo trabajo, Andreas, y de manera personal me quedo con estos versos:

"La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
y contemplar su puta vida hasta la náusea:
hasta que duela de verdad."

Un fuerte abrazo amigo.

¡Querido, Luis! Extenso e intenso comentario.
Existen verdaderas muertes en masa por la indiferencia más absoluta del primer mundo. ¿Cuántos países son literalmente letrinas de los restos de nuestra modernidad, con lo que ello implica?
Que se ahogan 1000 negros en Lampedusa, pues que se jodan, que con dos días en la esquina del diario ya tienen suficiente. Por esa gente, Luis, sí hay que hacer un esfuerzo por empatizar. Y por supuesto no pierdo de vista que esos «negros de Lampedusa» los tenemos en el centro Madrid.

El comportamiento aberrante de los hindúes que quemaron a los elefantes estoy seguro de que tiene mucho que ver con la falta de educación y la miseria con la que se convive. Y que sí, que hay gente hija de puta por todos los lados, eso no lo pongo en duda, empezando por los sátrapas que suelen gobernar estos países.
Me irrita mucho cuando las naciones, digamos ricas, exigen a los pobres sin predicar con el ejemplo. A Vietnam no se le puede obligar —por ahora— a que siga el protocolo de Kyoto cuando los amos del mundo se lo pasan por el forro de los cojones.

Empatizar con la miseria, es lo que quería decir, compañero. Y la tenemos al lado de la puerta.
Nada de empatizar con la mezquindad humana o con los burgueses nostálgicos de antiguas revoluciones, no, simplemente tratar de comprender a quienes literalmente son víctimas de aquellos, almas que se han cosificado en la mirada del ciudadano «normal».

Realmente la «empatía» la trato tan solo en el primer poema.
Con tanta referencia a las banderas y a los patriotas del resto, ¡como voy a pretender que empatices con tus amigos de Cataluña!, jaja.
Gracias por tus reflexiones. Un gusto tu paso.
Un abrazo fuerte.
 
Paz

Acepción de la RAE: Paz. f. Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos.

La paz endogámica siempre ha estado de moda.
Se trata de una paz de corte básicamente masturbatorio
que, aun siendo necesaria,
no es suficiente para lograr la armonía entre las personas.
Resulta esencial autolesionarse el alma,
tirar abajo el tabique estanco fundido con miseria y cristales
que nos separa de los desgraciados de este mundo
y contemplar su puta vida hasta la náusea:
hasta que duela de verdad.
Pero claro, eso requiere ponerse en el lugar del otro,
lo cual no parece que sea una cualidad propia del ser humano.
En todo caso, uno puede empezar por practicar en las calles de su propio barrio
prestando, por ejemplo, ayuda a una anciana que avanza
con la torpeza de un escarabajo pelotero
arrastrando su carro de la compra:
sopas de sobre, patatas, arroz y pan.

La paz global comienza
en el instante en el que uno se da cuenta
de que aquella señora
está en los huesos y no se ha duchado en meses,
que podría ser tu madre,
y que bajo su vestido negro asoman unos pies descalzos
sembrados por húmedas fumarolas de carmín.

La paz toma forma cuando caminas a su lado
y ella ignora tu presencia por a saber qué pensamientos
que surcan los acantilados de su mente.
Moluscos pensamientos que se abren y se cierran
a golpe de rezo en sus labios de pez.

La anciana solo despierta cuando tocas su hombro
y sobrecogida alza su rostro
con el gesto lunático
de aquel chaval de Caravaggio mordido por una lagartija,
arrebatándote, entonces, el carro sin recordarte,
para, seguidamente, deprimir el temblor de sus pupilas
en el cloroformo de una infinita tristeza.

Y allá por las sombras del portal
se girará una última vez
mostrando una especie de disculpa en su mirada,
y desaparecerá
como si fuera la mismísima Alfonsina enfilando su paso hacia el mar.


La paz empieza a caminar cuando uno siente por esa anciana
la misma ternura que por el niño
que corretea con torpeza por el parque persiguiendo a una paloma.




Acepción de la RAE: Paz. f. Situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países.

Los países degeneran en marionetas
manejadas por humanos en su versión más sicópata.
Marionetas que a patadas arrojan por las escaleras,
por ejemplo,
a la anciana que habita
en las letrinas de la bella Europa.
Anciana a la que, una vez muerta
y descalabrada sobre el barro agrietado de su miseria
por no dejar no le dejan puestas ni las bragas.
Y allá se va pudriendo en los arrabales de las grandes naciones.

Después, con urgencia, se levantan los muros
(¡mientras agitan las banderas!),
muros coronados por un jardín de concertinas
(¡mientras agitan las banderas!),
muros bien protegidos por militares
(¡mientras agitan las banderas!),
no fuera a ser que esa especie de animal
que merodea junto a las vallas de espino
nos venga reclamando justicia
y descuiden el vertedero de nuestras necesidades.


Y entretanto las calles se van llenando de patriotas
que agitan las banderas que pusieron en sus manos
marcando su paso al ritmo marcial
de la cuerda que los sujeta.

Quizá, si no se patease a la anciana, no sería necesaria
tanta guerra
ni tanta cuchilla en la frontera.


Quizá llegue el día en que esos mismos muros delimiten
el foso profundo de un zoo macabro llamado primer mundo
y organicen viajes escolares para explicar
que en lo tocante a la falta de compasión del ser humano
demasiado nunca fue suficiente.




Acepción de la RAE: Paz. f. Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra.

La paz es siempre antes de la guerra
nunca después.

Si la condición fuera
que aquellos que firmasen la declaración de guerra,
como muestra de una ejemplar coherencia patriótica,
ocupasen la primera línea del frente donde silba el plomo,
estoy seguro de que muchos de ellos
posaban a un lado su pluma «Montblanc».

Yo les pediría
que antes de que apretasen el botón
fabricasen el experimento de «la doble rendija»
y que se entretuviesen el resto de su puta vida
tratando de comprender al trilero que nos vacila con los electrones.

O que antes de apretar el gatillo
apuntasen con la misma determinación al cielo con un telescopio
una noche limpia de verano.

Que lean y que follen, que follen mucho,
y que su hijo les explique el ciclo vital del leopardo.
Que se entretengan buscando el patrón de los números primos,
o que coleccionen patitos de plástico, jarras de cerveza,
¡yo qué sé!, ¡lo que sea!,
pero que nos dejen de joder con sus armas.

Es muy probable que todo lo anterior no sirviera para nada,
y entonces…, ¡pues qué sé yo!,
¡pero que no aprieten el puto botón!,
¡que no lo hagan!, que no hagan parir al bombardero
sobre la anciana que habita al otro lado
de sus jodidos trozos de tela.


Después de la guerra ellos hablarán de paz, sí,
y de que la sangre del pueblo ya no corre por los albañales, sí,
pero resulta difícil asimilar la paz de la que hablan,
sobre todo para aquellos que pierden la contienda,
allá en esa tremenda nada que sucede a la última explosión.

Porque después de la guerra sencillamente todo deja de ser:
los colegios ya no son colegios,
los niños ya se hicieron hombres
y las promesas fueron fusiladas.

Solo al cabo de un tiempo, quizá,
de la boca de una guitarra asome una flor blanca
que termine por abrirse camino
entre las costillas secas del desencanto,
y se eleve hacia el cielo
proclamando una nueva esperanza.


La paz es siempre antes de la guerra
nunca después.




Acepción de la RAE: Paz. En el cristianismo, sentimiento de armonía interior que reciben de Dios los fieles. La paz descienda sobre vosotros.

Giordano Bruno,
¡la paz sea contigo!,
Miguel Servet,
¡la paz sea contigo!,
García de Orta,
¡la paz sea contigo!
Cayetano Ripoll,
¡la paz sea contigo!


Que un meteoro de paz pagana
impacte en el estanque de vuestras cenizas
y que el grito mudo de las ondas se alce
en una música de palomas blancas
que lleve vuestros nombres en sus picos
mucho más allá
de las orillas del tiempo.


Por todos vosotros, que viviréis y reinaréis
en las más bellas estancias de la libertad y de la creación humana,
por los siglos de los siglos,

amén.


Kalkbadan
En Madrid a 10 de noviembre de 2017




Este es un planeta, un mundo, donde todo es competencia y guerra a muerte entre especies y entre la misma especie. Desde el principio de su creación. Incluso las plantas compiten hasta dejar sin sol al otro.

Difícil tarea la paz, y más cuando ves de cerca cómo cualquier imbécil mueve masas y te puede crear una guerra ofreciendo mentiras y falsas promesas de más dinero a sus masas y estas aceptan porque las masas son malas y egoístas. Lees las guerras de los siglos de atrás
y te preguntas cómo fue posible; lo vives de cerca y lo entiendes. Lo digo por lo de Cataluña, que solo faltó una chispa (y cuidado que no ha pasado del todo) para que ardiera todo. Y no es exagerado. Millones de personas salieron a las calles, de los dos bandos.

Creo que la paz solo es posible individualmente, dentro de uno, aunque ese uno esté en mitad del apocalipsis..

Bárbaro, tremendo trabajo el tuyo. No estamos acostumbrados en socio-políticos a tan buenos trabajos.

Saludos desde la casi paz.
 
¡Querido, Luis! Extenso e intenso comentario.
Existen verdaderas muertes en masa por la indiferencia más absoluta del primer mundo. ¿Cuántos países son literalmente letrinas de los restos de nuestra modernidad, con lo que ello implica?
Que se ahogan 1000 negros en Lampedusa, pues que se jodan, que con dos días en la esquina del diario ya tienen suficiente. Por esa gente, Luis, sí hay que hacer un esfuerzo por empatizar. Y por supuesto no pierdo de vista que esos «negros de Lampedusa» los tenemos en el centro Madrid.

El comportamiento aberrante de los hindúes que quemaron a los elefantes estoy seguro de que tiene mucho que ver con la falta de educación y la miseria con la que se convive. Y que sí, que hay gente hija de puta por todos los lados, eso no lo pongo en duda, empezando por los sátrapas que suelen gobernar estos países.
Me irrita mucho cuando las naciones, digamos ricas, exigen a los pobres sin predicar con el ejemplo. A Vietnam no se le puede obligar —por ahora— a que siga el protocolo de Kyoto cuando los amos del mundo se lo pasan por el forro de los cojones.

Empatizar con la miseria, es lo que quería decir, compañero. Y la tenemos al lado de la puerta.
Nada de empatizar con la mezquindad humana o con los burgueses nostálgicos de antiguas revoluciones, no, simplemente tratar de comprender a quienes literalmente son víctimas de aquellos, almas que se han cosificado en la mirada del ciudadano «normal».

Realmente la «empatía» la trato tan solo en el primer poema.
Con tanta referencia a las banderas y a los patriotas del resto, ¡como voy a pretender que empatices con tus amigos de Cataluña!, jaja.
Gracias por tus reflexiones. Un gusto tu paso.
Un abrazo fuerte.


Cierto, Andreas, hay que intentar empatizar con la miseria, ¿cómo seríamos nosotros si hubiéramos nacido en el Congo, en Sudán o en el seno de una familia pobre de cualquier país del tercer mundo..?. Seguramente también me arriesgaría a buscar una vida mejor lejos de donde nací, y desde mi "cómoda lógica" de afortunado europeo que soy, diría que nunca tendría hijos ni formaría una familia siendo pobre para seguir trayendo más pobres al mundo... pero claro, supongo que es fácil hablar desde el sillón de un bonito piso ubicado en la capital de España..

Y sí, precisamente porque hay hijos de puta en todos sitios y de todas las clases sociales, soy más afín a empatizar individualmente que por grupos humanos, no sé hasta qué punto la miseria puede justificar algo las barbaridades que cometen los grupos humanos (En África miles de pobres asesinan y violan a otro/as pobres de su mismo país, y cometen genocidios entre ellos, En los países árabes se matan continuamente entre ellos, en el Sureste asiático la crueldad generalizada con los animales es de auténtica película de terror, cometida por ricos y pobres...).

No sé, amigo, definitivamente creo que cada vez me gusta menos la raza humana... ... Y los indepes catalanes pues deberían tomarse unas largas "vacaciones" en alguno de esos lejanos países para hacer un "master" de opresiones y "democracias de verdad"...:cool:

Un abrazo amigo!
 
kei.

hace cuatro mil doscientos millones de años la luna se formó, dice la mara que mediante el tremendo impacto de un planeta más pequeño con la tierra primordial.

eso no es paz.

hace tres mil ochoscientos millones, vuelve a decir la mara, apareció la vida en un mundo de tormenta y destrucción, que solo podía albergar la muerte.

eso no es paz.

hace chorrocientos, trescientos, doscientos y sesenta y cinco millones de años las criaturas que se mataban entre ellas fueron exterminadas de un plumazo por grandes cataclismos.

eso no es paz.

hace cien mil años, el hombre salió de un continente para conquistarlos a todos.

eso definitivamente no es paz.

la paz, oh kei, no existe.

tiene especial gracia que el verbo pacificar es utilizado inmemorialmente como vil eufemismo de someter a otra gente a tu voluntad.

la paz no es del ser humano. ni de este mundo.



try walking in my shoes
you'll stumble in my footsteps
.

por eso nadie puede caminar en los zapatos del otro.

salud, kei.

¡Compañero Charlie!
Describes bien el comportamiento normal (en paz) de la naturaleza: liberándose de tensión, dispersándose, incrementando ese desorden ordenado, de más a menos información, camina la naturaleza hacia su paz eterna, y el ser humano, pues se lleva unas hostias como panes cada vez que tose un poco nuestro mundo. Cuando nos vayamos al garete los astros seguirán girando en su paz azul como si nada hubiera ocurrido.

El humano es un ser antientrópico y procura escapar de la ley natural, pero con la paradoja cierta que comentas de que nos matamos desde nuestros orígenes y con unas cuotas de crueldad desconocidas en el resto de los animales. Quizá las cien mil millones de neuronas son demasiadas y tejieron una trágica ecuación. No somos capaces de cuidarnos a nosotros mismos (o tal vez de nosotros mismos). Somos hijos de la ira, pero en su espeso caldo asoman unos brotes de amor. A esos brotes me aferro para no perder la esperanza. Sale rentable ser humanitario.

La clave parece estar en esa incapacidad de sufrir por el ser humano desconocido. Muy buena la cita de Depeche.
Espacio-tiempo, espacio-compasión. No existe la compasión allá si estoy aquí. Y a veces, ni siquiera. Cuántos ejemplos de espanto entre humanos «cercanos».
Por ello -bajo mi opinión-, y por poner un ejemplo, el éxito de la novela «Patria», de Fernando Aramburu, que trata el conflicto vasco, se debe a que esculpe los nombres y apellidos de sus protagonistas, con descripciones brutalmente precisas, tanto, que te mete de lleno en la familia. Y una vez ahí, es imposible no sentir emoción.
Salud, compi.
 
Última edición:
Cierto, Andreas, hay que intentar empatizar con la miseria, ¿cómo seríamos nosotros si hubiéramos nacido en el Congo, en Sudán o en el seno de una familia pobre de cualquier país del tercer mundo..?. Seguramente también me arriesgaría a buscar una vida mejor lejos de donde nací, y desde mi "cómoda lógica" de afortunado europeo que soy, diría que nunca tendría hijos ni formaría una familia siendo pobre para seguir trayendo más pobres al mundo... pero claro, supongo que es fácil hablar desde el sillón de un bonito piso ubicado en la capital de España..

Y sí, precisamente porque hay hijos de puta en todos sitios y de todas las clases sociales, soy más afín a empatizar individualmente que por grupos humanos, no sé hasta qué punto la miseria puede justificar algo las barbaridades que cometen los grupos humanos (En África miles de pobres asesinan y violan a otro/as pobres de su mismo país, y cometen genocidios entre ellos, En los países árabes se matan continuamente entre ellos, en el Sureste asiático la crueldad generalizada con los animales es de auténtica película de terror, cometida por ricos y pobres...).

No sé, amigo, definitivamente creo que cada vez me gusta menos la raza humana... ... Y los indepes catalanes pues deberían tomarse unas largas "vacaciones" en alguno de esos lejanos países para hacer un "master" de opresiones y "democracias de verdad"...:cool:

Un abrazo amigo!

somos esto, luis. esta es nuestra paz.

sabemos lo que pasa. y nos importa una puta mierda.

00int-myanmar1-superJumbo.jpg
 
La paz es una paloma. muy bonita toda ella,
que ya no sabe dónde esconderse, la pobre
está ya hasta la rama de olivo de que la mareen
como a una perdiz...
¿Cómo esperar que haya paz en el mundo
si ni siquiera en nuestro círculo más reducido
dejamos de provocar batallas...?
Muy buena tu exposición y toda la charla que ha generado.
Es un placer leer y crecer al mismo tiempo, compañero,
al menos lo intento.Un abrazo grande.
"Que la paz esté con vosotros..."
 
somos esto, luis. esta es nuestra paz.

sabemos lo que pasa. y nos importa una puta mierda.

Quizá por mi naturaleza crítica y empática con los seres vivos más indefensos e inocentes de todos (y porque estoy empezando a coger cierto asquito al ser humano :mad:), personalmente me duele más esta imagen, pero sí, si ignoramos el sufrimiento de nuestros semejantes, cómo nos comportaremos con los seres "inferiores"...

Yo tengo esperanza en el ser humano, pero cada vez estoy más convencido que existen dos clases o tipos de ser humanos, y son tremendamente diferentes entre sí... (y no sé si esa diferencia la marca solo la miseria, cultura, educación, lugar de nacimiento.. o algo más)
Pero desde luego no siento la más mínima pena ni empatía por uno de esos dos tipos de ser humano... Un abrazo amigo.


elefante-quemado-kDaF--620x349@abc.jpg


Prender fuego a elefantes, una práctica habitual en India
Una instantánea tomada en uno de los 29 estados del país y ganadora de un Premio de Fotografía denuncia la existencia de multitudes ignorantes y con sed de sangre que disfrutan humillándolos así
 
Última edición por un moderador:
Quizá por mi naturaleza crítica y empática con los seres vivos más indefensos e inocentes de todos (y porque estoy empezando a coger cierto asquito al ser humano :mad:), personalmente me duele más esta imagen, pero sí, si ignoramos el sufrimiento de nuestros semejantes, cómo nos comportaremos con los seres "inferiores"...

Yo tengo esperanza en el ser humano, pero cada vez estoy más convencido que existen dos clases o tipos de ser humanos, y son tremendamente diferentes entre sí... (y no sé si esa diferencia la marca solo la miseria, cultura, educación, lugar de nacimiento.. o algo más)
Pero desde luego no siento la más mínima pena ni empatía por uno de esos dos tipos de ser humano... Un abrazo amigo.


elefante-quemado-kDaF--620x349@abc.jpg


Prender fuego a elefantes, una práctica habitual en India
Una instantánea tomada en uno de los 29 estados del país y ganadora de un Premio de Fotografía denuncia la existencia de multitudes ignorantes y con sed de sangre que disfrutan humillándolos así

este mundo es brutal.

ayer estaba almorzando con una tipa de la india, del trabajo. chica bien, elegante. hija de un empresario. me decía la mae que donde ella vive, en bombay, la tierra cuesta alrededor de veinte mil dólares el metro cuadrado.

veinte mil.

veinte mil dólares el metro cuadrado.

entre el siete y el once de agosto en un hospital público de gorakhpur murieron cien niños porque el puto hospital tenía vencida la factura del oxígeno.

veinte mil dólares por metro cuadrado de niño muerto.

¿es solo la india? nah. las élites del mundo requieren masas pobres e ignorantes para tener pisos en tierras de veinte mil dólares por metro cuadrado. las masas pobres e ignorantes del mundo torturan elefantes.

la democracia camina y el capitalismo viaja en tren de alta velocidad
: así funciona el mundo, luis.
 
La paz es una paloma. muy bonita toda ella,
que ya no sabe dónde esconderse, la pobre
está ya hasta la rama de olivo de que la mareen
como a una perdiz...
¿Cómo esperar que haya paz en el mundo
si ni siquiera en nuestro círculo más reducido
dejamos de provocar batallas...?
Muy buena tu exposición y toda la charla que ha generado.
Es un placer leer y crecer al mismo tiempo, compañero,
al menos lo intento.Un abrazo grande.
"Que la paz esté con vosotros..."

¡Rosario! Tienes toda la razón: si ni siquiera somos capaces de gestionar, digamos, esa paz masturbatoria, endogámica, ¿cómo va a ser posible empatizar con el desconocido? Pero creo que uno debe intentarlo, cómo pueda y dónde pueda. Es brutal lo bestias que somos, pero existe el amor, y es poderoso (eso es indiscutible), y me niego a aceptar que la puta neurosis humana vaya a acabar con esos brotes de amor, que tanto tienen que ver con la felicidad.
Un abrazo, querida.
 
Este es un planeta, un mundo, donde todo es competencia y guerra a muerte entre especies y entre la misma especie. Desde el principio de su creación. Incluso las plantas compiten hasta dejar sin sol al otro.

Difícil tarea la paz, y más cuando ves de cerca cómo cualquier imbécil mueve masas y te puede crear una guerra ofreciendo mentiras y falsas promesas de más dinero a sus masas y estas aceptan porque las masas son malas y egoístas. Lees las guerras de los siglos de atrás
y te preguntas cómo fue posible; lo vives de cerca y lo entiendes. Lo digo por lo de Cataluña, que solo faltó una chispa (y cuidado que no ha pasado del todo) para que ardiera todo. Y no es exagerado. Millones de personas salieron a las calles, de los dos bandos.

Creo que la paz solo es posible individualmente, dentro de uno, aunque ese uno esté en mitad del apocalipsis..

Bárbaro, tremendo trabajo el tuyo. No estamos acostumbrados en socio-políticos a tan buenos trabajos.

Saludos desde la casi paz.

¡Vicente! Pues sí, el borreguismo es francamente acojonante... Pero bien saben los oligarcas y los sátrapas cómo y cuando azuzar al rebaño para que ataque, estrategia que -a la vista de la historia- ya es ley. Para mí, esa prevaricación no tiene perdón. Y claro que me sirve el ejemplo que me pones de tu Cataluña.
Esa paz íntima, individual, de la que hablas inevitablemente se proyecta en tu entorno, se contagia poderosamente en la gente que te rodea. Por eso mismo considero que esa paz es una condición necesaria, ...pero no suficiente para lograr una paz global. Si es que es posible llegar a ella.

La diferencia que veo entre el vegetal y el ser humano es que en principio el ser humano quiere hacer con su vida algo más que joder al prójimo para sobrevivir, pero la triste realidad es que vamos con paso firme hacia el apocalipsis. Destruimos nuestra tierra al compás de una orgía de sangre que no cesa.

Un verdadero gusto tu paso, como siempre, compañero.
 
Última edición:
¡Rosario! Tienes toda la razón: si ni siquiera somos capaces de gestionar, digamos, esa paz masturbatoria, endogámica, ¿cómo va a ser posible empatizar con el desconocido? Pero creo que uno debe intentarlo, cómo pueda y dónde pueda. Es brutal lo bestias que somos, pero existe el amor, y es poderoso (eso es indiscutible), y me niego a aceptar que la puta neurosis humana vaya a acabar con esos brotes de amor, que tanto tienen que ver con la felicidad.
Un abrazo, querida.
El amor, en cualquiera de sus ramas, es un acicate maravilloso
amar y ser amado (incluso sin ser correspondido)
debería sacar de nosotros lo mejor, pero no siempre es así...
En general se miden mal los sentimientos y hay quienes creen
que en el amor como en la guerra todo vale, incluidos los daños colaterales
a terceros, pero de eso tiene mucha culpa los mitos y las leyendas
que hemos inventado en torno a la palabrita.
El amor por el otro, y por los otros,es algo que deberíamos mamar
en la leche materna o en la de sustitución. La naturaleza nos muestra cada día
la manera más hermosa de amar el medio y es respetándolo. Los animales,
las plantas y esos fantásticos bichitos que no vemos a simple vista hacen,
constantemente,su pequeño y gran esfuerzo para mantener el equilibrio.
De qué coño sirve tanto puto avance armamentístico y tanta muerte injusta,
si todo lo que estamos haciendo en contra del planeta, cualquier día de éstos
nos traerá la paz definitiva. El egoísmo humano es difícil de curar...
Un abrazo
 
Última edición:
este mundo es brutal.

ayer estaba almorzando con una tipa de la india, del trabajo. chica bien, elegante. hija de un empresario. me decía la mae que donde ella vive, en bombay, la tierra cuesta alrededor de veinte mil dólares el metro cuadrado.

veinte mil.

veinte mil dólares el metro cuadrado.

entre el siete y el once de agosto en un hospital público de gorakhpur murieron cien niños porque el puto hospital tenía vencida la factura del oxígeno.

veinte mil dólares por metro cuadrado de niño muerto.

¿es solo la india? nah. las élites del mundo requieren masas pobres e ignorantes para tener pisos en tierras de veinte mil dólares por metro cuadrado. las masas pobres e ignorantes del mundo torturan elefantes.

la democracia camina y el capitalismo viaja en tren de alta velocidad
: así funciona el mundo, luis.


Las masas pobres e ignorantes torturan elefantes y también se matan entre ellos..

El capitalismo y los poderosos no son los principales culpables de los males humanos, el culpable de sus males es el propio ser humano. Esto es como cuando los leones atacan a un ñu de la manada, si todos los ñúes de la manada se unieran los leones no comerían ñúes... El ser humano lleva su condena en su propia naturaleza.

Por eso la paz global es imposible, pues esto es una "cadena de comportamientos", y si no somos capaces de tener paz con el vecino o con nuestro hermano, mientras más larga se hace la cadena más se aleja la posibilidad de un mundo en armonía.

No es una cuestión política, es una cuestión humana, incluso paradójicamente, un mundo mejor solo podrá llegar en el futuro a través de un sistema económico capitalista (por supuesto paralelo a gobiernos socialmente justos), pues la globalización que supone y conlleva el capitalismo acaba trayendo la globalización humana en otros aspectos y a todos los sitios, hasta en los aspectos positivos.

El capitalismo empieza pisando países y grandes grupos humanos, y luego las sociedades más ricas acaban siendo las que se escandalizan con los resultados y acaban exigiéndose solucionar las injusticias, pues son las que más conciencia crítica "producen" (y además son las que tienen los medios materiales para implicarse).

Es contradictorio y deja muchos cadáveres por el camino, pero es que el ser humano tiene que tocar fondo para saber dónde estuvo siempre la superficie..

Un abrazo amigo.
 
Última edición por un moderador:
¡Vicente! Pues sí, el borreguismo es francamente acojonante... Pero bien saben los oligarcas y los sátrapas cómo y cuando azuzar al rebaño para que ataque, estrategia que -a la vista de la historia- ya es ley. Para mí, esa prevaricación no tiene perdón. Y claro que me sirve el ejemplo que me pones de tu Cataluña.
Esa paz íntima, individual, de la que hablas inevitablemente se proyecta en tu entorno, se contagia poderosamente en la gente que te rodea. Por eso mismo considero que esa paz es una condición necesaria, ...pero no suficiente para lograr una paz global. Si es que es posible llegar a ella.

La diferencia que veo entre el vegetal y el ser humano es que en principio el ser humano quiere hacer con su vida algo más que joder al prójimo para sobrevivir, pero la triste realidad es que vamos con paso firme hacia el apocalipsis. Destruimos nuestra tierra al compás de una orgía de sangre que no cesa.

Un verdadero gusto tu paso, como siempre, compañero.

El Apocalipsis humano empezó hace poco más de un siglo. No es algo que vendrá de golpe, sino que tiene un largo recorrido hasta su explosión total.

Pongo a veces un ejemplo que me impactó: en la final de fútbol americano se consumen mil quinientos millones de alas de pollo. Eso son 750 millones de pollos ejecutados para comer en a penas unas horas. Si tumbas esos cadáveres y los pones en fila, daríamos tres vueltas a la tierra sobre cadáveres de pollos. Imagina la masacre diaria que hacemos al planeta. No hay mayor infierno que esta Tierra, es imposible imaginar un infierno peor.
Si nos televisaran diariamente el daño al planeta, la mayoría se suicidaría después de vomitar.

Saludos, compañero.
 
Última edición:
Las masas pobres e ignorantes torturan elefantes y también se matan entre ellos..

El capitalismo y los poderosos no son los principales culpables de los males humanos, el culpable de sus males es el propio ser humano. Esto es como cuando los leones atacan a un ñu de la manada, si todos los ñúes de la manada se unieran los leones no comerían ñúes... El ser humano lleva su condena en su propia naturaleza.

Por eso la paz global es imposible, pues esto es una "cadena de comportamientos", y si no somos capaces de tener paz con el vecino o con nuestro hermano, mientras más larga se hace la cadena más se aleja la posibilidad de un mundo en armonía.

No es una cuestión política, es una cuestión humana, incluso paradójicamente, un mundo mejor solo podrá llegar en el futuro a través de un sistema económico capitalista (por supuesto paralelo a gobiernos socialmente justos), pues la globalización que supone y conlleva el capitalismo acaba trayendo la globalización humana en otros aspectos y a todos los sitios, hasta en los aspectos positivos.

El capitalismo empieza pisando países y grandes grupos humanos, y luego las sociedades más ricas acaban siendo las que se escandalizan con los resultados y acaban exigiéndose solucionar las injusticias, pues son las que más conciencia crítica "producen" (y además tienen los medios materiales para implicarse).

Es contradictorio y deja muchos cadáveres por el camino, pero es que el ser humano tiene que tocar fondo para saber dónde estuvo siempre la superficie..

Un abrazo amigo.

Que estamos jodidos de la cabeza está claro, Luis, pero algo de humanitarismo también reposa en nuestro ser. La paz global será una utopía, pero podríamos hacerlo mejor, de eso estoy seguro. La clave está en la «conciencia crítica» a la que aludes, y para la cual la educación resulta primordial.
La miseria sin duda escribe epitafios casi al nacer. No debe resultar fácil unirse, luchar, cuando no tienes ni para comer. La prioridad es la boca abierta de tu hijo reclamando comida, y nada más. Y la del sátrapa es la de evitar esa conciencia crítica, con ausencia de educación y potente propaganda. Estoy convencido de que el poder es muy responsable de los males del mundo. Y desde luego aquellos pueblos que pudiendo echar democráticamente a la mafia instalada en su gobierno, sigue mirando hacia otro lado.

Tampoco es necesario irse al tercer mundo para verificar lo esencial que resulta para el poder tener bien controlada la educación. En España hay una clara estrategia dirigida a que se forme tan solo aquel que pueda pagárselo. La nula apuesta por la investigación, el empleo de la ley educativa como arma de rédito político... ¡qué triste! Además, ¿qué futuro nos espera con una tan leve carga lectiva de las humanidades, de la ética, y de todas aquellas asignaturas que nos acercan al ser humano?

La desigualdad social es monumental. Tenemos la responsabilidad quienes tenemos la oportunidad de criticar, exigir gobernantes que poco a poco remen hacia un mundo más justo.
Un abrazote, compa.
 
Última edición:
Las masas pobres e ignorantes torturan elefantes y también se matan entre ellos..

El capitalismo y los poderosos no son los principales culpables de los males humanos, el culpable de sus males es el propio ser humano. Esto es como cuando los leones atacan a un ñu de la manada, si todos los ñúes de la manada se unieran los leones no comerían ñúes... El ser humano lleva su condena en su propia naturaleza.

Por eso la paz global es imposible, pues esto es una "cadena de comportamientos", y si no somos capaces de tener paz con el vecino o con nuestro hermano, mientras más larga se hace la cadena más se aleja la posibilidad de un mundo en armonía.

No es una cuestión política, es una cuestión humana, incluso paradójicamente, un mundo mejor solo podrá llegar en el futuro a través de un sistema económico capitalista (por supuesto paralelo a gobiernos socialmente justos), pues la globalización que supone y conlleva el capitalismo acaba trayendo la globalización humana en otros aspectos y a todos los sitios, hasta en los aspectos positivos.

El capitalismo empieza pisando países y grandes grupos humanos, y luego las sociedades más ricas acaban siendo las que se escandalizan con los resultados y acaban exigiéndose solucionar las injusticias, pues son las que más conciencia crítica "producen" (y además son las que tienen los medios materiales para implicarse).

Es contradictorio y deja muchos cadáveres por el camino, pero es que el ser humano tiene que tocar fondo para saber dónde estuvo siempre la superficie..

Un abrazo amigo.

Tenía tres años. Unos cuantos vecinos y mi padre llevaban en volandas a un cerdo, para ponerlo sobre una mesa y cortarle el cuello para que se desangrara sobre un barreño de metal. Todavía recuerdo los gritos. Semejantes al de un niño. El olor a piel quemada. El agua hirviendo, el sonido de su raspar. A las mujeres metiendo carne troceada para hacer chorizos y morcillas, el pimentón, su olor. Las vueltas a la sangre del barreño. Me quedé petrificado. Un sorbo de anís que me dio no sé quién, me despertó y salí corriendo hacia el castillo del alto. Allí me subí a la ancha pared medio en ruinas y, sentado bajo el olivo que colgaba de la muralla, miré los valles. Tenía tres años. Jamás lo olvidaré.

¿Qué quiere que le diga sobre la humanidad? Eran mis padres, era mi familia, mis vecinos. Era el cerdo que miraba en la zahúrda cada mañana, con sus lechoncillos.

Va un abrazo.
 
Última edición:
El amor, en cualquiera de sus ramas, es un acicate maravilloso
amar y ser amado (incluso sin ser correspondido)
debería sacar de nosotros lo mejor, pero no siempre es así...
En general se miden mal los sentimientos y hay quienes creen
que en el amor como en la guerra todo vale, incluidos los daños colaterales
a terceros, pero de eso tiene mucha culpa los mitos y las leyendas
que hemos inventado en torno a la palabrita.
El amor por el otro, y por los otros,es algo que deberíamos mamar
en la leche materna o en la de sustitución. La naturaleza nos muestra cada día
la manera más hermosa de amar el medio y es respetándolo. Los animales,
las plantas y esos fantásticos bichitos que no vemos a simple vista hacen,
constantemente,su pequeño y gran esfuerzo para mantener el equilibrio.
De qué coño sirve tanto puto avance armamentístico y tanta muerte injusta,
si todo lo que estamos haciendo en contra del planeta, cualquier día de éstos
nos traerá la paz definitiva. El egoísmo humano es difícil de curar...
Un abrazo

Querida Rosario, qué bello comentario el tuyo... Pues sí, de la naturaleza deberíamos aprender... Nuestro cortoplacismo y arrogancia no tiene límites, o quizá tan solo uno: el amor, pero esta cara de la moneda pocas veces sale cuando la tira el humano. Como decía Vicente, si la gente supiera el destrozo diario al que sometemos a la tierra, moriría después de vomitar.
Un abrazo.
 
Que estamos jodidos de la cabeza está claro, Luis, pero algo de humanitarismo también reposa en nuestro ser. La paz global será una utopía, pero podríamos hacerlo mejor, de eso estoy seguro. La clave está en la «conciencia crítica» a la que aludes, y para la cual la educación resulta primordial.
La miseria sin duda escribe epitafios casi al nacer. No debe resultar fácil unirse, luchar, cuando no tienes ni para comer. La prioridad es la boca abierta de tu hijo reclamando comida, y nada más. Y la del sátrapa es la de evitar esa conciencia crítica, con ausencia de educación y potente propaganda. Estoy convencido de que el poder es muy responsable de los males del mundo. Y desde luego aquellos pueblos que pudiendo echar democráticamente a la mafia instalada en su gobierno, sigue mirando hacia otro lado.

Tampoco es necesario irse al tercer mundo para verificar lo esencial que resulta para el poder tener bien controlada la educación. En España hay una clara estrategia dirigida a que se forme tan solo aquel que pueda pagárselo. La nula apuesta por la investigación, el empleo de la ley educativa como arma de rédito político... ¡qué triste! Además, ¿qué futuro nos espera con una tan leve carga lectiva de las humanidades, de la ética, y de todas aquellas asignaturas que nos acercan al ser humano?

La desigualdad social es monumental. Tenemos la responsabilidad quienes tenemos la oportunidad de criticar, exigir gobernantes que poco a poco remen hacia un mundo más justo.
Un abrazote, compa.


Es que ese es precisamente el problema, Andreas. Si la gente no se une y lucha cuando no tiene nada qué perder, mal vamos...

...Si no tienes para comer y traes al mundo cinco hijos, mal vamos... (excluyo las violaciones)

..Si la vida te aplasta y tú aplastas a tu vecino, mal vamos...

Y claro, siempre hay humanitarismo en este mundo, siempre existen personas de puta madre... ...pero siempre son una minoría.

Y respecto al primer mundo, pues en fin, en mi opinión cada pueblo tiene los gobernantes que se merece (y sí, la educación es fundamental)

Un abrazo compa.
 
Las masas pobres e ignorantes torturan elefantes y también se matan entre ellos..

El capitalismo y los poderosos no son los principales culpables de los males humanos, el culpable de sus males es el propio ser humano. Esto es como cuando los leones atacan a un ñu de la manada, si todos los ñúes de la manada se unieran los leones no comerían ñúes... El ser humano lleva su condena en su propia naturaleza.

Por eso la paz global es imposible, pues esto es una "cadena de comportamientos", y si no somos capaces de tener paz con el vecino o con nuestro hermano, mientras más larga se hace la cadena más se aleja la posibilidad de un mundo en armonía.

No es una cuestión política, es una cuestión humana, incluso paradójicamente, un mundo mejor solo podrá llegar en el futuro a través de un sistema económico capitalista (por supuesto paralelo a gobiernos socialmente justos), pues la globalización que supone y conlleva el capitalismo acaba trayendo la globalización humana en otros aspectos y a todos los sitios, hasta en los aspectos positivos.

El capitalismo empieza pisando países y grandes grupos humanos, y luego las sociedades más ricas acaban siendo las que se escandalizan con los resultados y acaban exigiéndose solucionar las injusticias, pues son las que más conciencia crítica "producen" (y además son las que tienen los medios materiales para implicarse).

Es contradictorio y deja muchos cadáveres por el camino, pero es que el ser humano tiene que tocar fondo para saber dónde estuvo siempre la superficie..

Un abrazo amigo.

es cierto luis. las masas se matan entre ellas, y piden a gritos la cabeza de juan servida en una bandeja de plata.

es el espejo favorito de la humanidá.

pero el capitalismo nunca será solución a la brutalidad, sencillamente porque el capitalismo es fiel relato del ser humano.

¿cuando las masas miserables y crueles sean exterminadas, a quién apuntarán sus autocríticos rifles con empuñadura de plata los pijiprogres del primer mundo?
 
Tenía tres años. Unos cuantos vecinos y mi padre llevaban en volandas a un cerdo, para ponerlo sobre una mesa y cortarle el cuello para que se desangrara sobre un barreño de metal. Todavía recuerdo los gritos. Semejantes al de un niño. El olor a piel quemada. El agua hirviendo, el sonido de su raspar. A las mujeres metiendo carne troceada para hacer chorizos y morcillas, el pimentón, su olor. Las vueltas a la sangre del barreño. Me quedé petrificado. Un sorbo de anís que me dio no sé quién, me despertó y salí corriendo hacia el castillo del alto. Allí me subí a la ancha pared medio en ruinas y, sentado bajo el olivo que colgaba de la muralla, miré los valles. Tenía tres años. Jamás lo olvidaré.

¿Qué quiere que le diga sobre la humanidad? Eran mis padres, era mi familia, mis vecinos. Era el cerdo que miraba en la zahúrda cada mañana, con sus lechoncillos.

Va un abrazo.


España ha cambiado muchísimo (aunque no lo suficiente) en muy poco tiempo; eso es típico de los países que han sufrido largas dictaduras (y si a eso le sumas el atraso de nuestro país ya desde varios siglos atrás (con la "pequeña" y corta excepción de La Segunda República). Con todo el cariño del mundo (pero con la frialdad justa y necesaria) me atrevo a decir que nuestros abuelos, y a veces nuestros padres, eran "seres" de otra época, a veces y en algunos aspectos más cercana a la Edad Media que a finales del siglo XX europeo. Pero sí, ni siquiera esto justifica la brutalidad e insensibilidad de nuestros cercanos mayores y extensible a todo el género humano en definitiva.

Aún hoy hay mucho "embrutecido" e ignorante, incluso en el "primer mundo", y estos ya no tienen ninguna excusa ni justificación.. ..estos de ahora solo tienen un nombre: hijos de puta.

Por suerte (o simple evolución) creo que el ser humano "avanza", muy despacio pero avanza... cada vez hay más personas con la sensibilidad y humanidad que demuestra tu comentario/relato.

Un abrazo amigo.
 
Última edición por un moderador:
es cierto luis. las masas se matan entre ellas, y piden a gritos la cabeza de juan servida en una bandeja de plata.

es el espejo favorito de la humanidá.

pero el capitalismo nunca será solución a la brutalidad, sencillamente porque el capitalismo es fiel relato del ser humano.

¿cuando las masas miserables y crueles sean exterminadas, a quién apuntarán sus autocríticos rifles con empuñadura de plata los pijiprogres del primer mundo?


Esas "masas" se exterminan con rifles con empuñadura de plata, y también con machetes de hierro oxidado...

El capitalismo solo es un sistema económico lógico con la naturaleza humana, nada más.."Llevado" con control del Estado y conciencia social es el menos malo..

La "solución" a la brutalidad es el bienestar y la educación, y hasta ahora no se ha descubierto un sistema económico/político mejor para conseguirlo.

PD: Oye, Charlie, ¿no serás Solverde que has jakeado la cuenta de René, no? :p
 
Última edición por un moderador:
Es que ese es precisamente el problema, Andreas. Si la gente no se une y lucha cuando no tiene nada qué perder, mal vamos...

...Si no tienes para comer y traes al mundo cinco hijos, mal vamos... (excluyo las violaciones)

..Si la vida te aplasta y tú aplastas a tu vecino, mal vamos...

Y claro, siempre hay humanitarismo en este mundo, siempre existen personas de puta madre... ...pero siempre son una minoría.

Y respecto al primer mundo, pues en fin, en mi opinión cada pueblo tiene los gobernantes que se merece (y sí, la educación es fundamental)

Un abrazo compa.
Bueno, la vida... tienen que perder, o peor aún, la de sus hijos. Más bien diría que somos nosotros los que tenemos poco que perder.
El tener hijos en la miseria es fruto de la ignorancia (con una incidencia brutal de las religiones). Y a todo esto el sátrapa encantado. No creo que sea una minoría la gente bondadosa, la bondad está ahí; opino que sencillamente vivimos una época en la que no está de moda la ética, el conocimiento, solo el pelotazo, la codicia sin límite, una pandemia a la cual el capitalismo ha contribuido enormemente. Si alguien aplasta sin compasión es la desigualdad. Si no pateásemos al vecino quizá no sería necesaria tanta cuchilla en la frontera. Me ha recordado tu comentario del vecino a un aforismo de nitzsche que decía: “tu vecino no es tu vecino, es el vecino de tu vecino”... de eso también tenemos.
Abrazo, compa!
 
Bueno, la vida... tienen que perder, o peor aún, la de sus hijos. Más bien diría que somos nosotros los que tenemos poco que perder.
El tener hijos en la miseria es fruto de la ignorancia (con una incidencia brutal de las religiones). Y a todo esto el sátrapa encantado. No creo que sea una minoría la gente bondadosa, la bondad está ahí; opino que sencillamente vivimos una época en la que no está de moda la ética, el conocimiento, solo el pelotazo, la codicia sin límite, una pandemia a la cual el capitalismo ha contribuido enormemente. Si alguien aplasta sin compasión es la desigualdad. Si no pateásemos al vecino quizá no sería necesaria tanta cuchilla en la frontera. Me ha recordado tu comentario del vecino a un aforismo de nitzsche que decía: “tu vecino no es tu vecino, es el vecino de tu vecino”... de eso también tenemos.
Abrazo, compa!


Qué va, Andreas, nosotros tenemos todo por perder, por eso somos tan cobardes..

Y pienso que ahora está "más de moda" que nunca la ética, lo malo es que solo con ética no vale...

Charlie y tú dirigís más el asunto hacia una cuestión política, pero yo lo entiendo más desde un punto de vista humano. El sistema capitalista o cualquier otro sistema económico no es lo que más mueve al ser humano ni el que lo hace desigual, ...las personas matan y se suicidan mucho antes porque su pareja le ha puesto los cuernos que por un plato de comida; los ricos quieren ser muy ricos para follar más y para que la envidia de sus vecinos les haga sentirse importantes... y los pobres, si fueran ricos (y a menudo sin serlo) serían igual de cabrones e irracionales...

Sí, la desigualdad es injusta (como la vida misma), por supuesto, pero echar toda la culpa a un sistema económico y a cuatro millonarios hijos de puta no la justifica del todo.

Como decía antes, sobre los ñúes y los leones...

Otro abrazo!
 
Última edición por un moderador:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba