Todos rayando muros. En campaña.
Desgastándonos uñas, tinta roja.
Del corredor de viento que deshoja
el largo invierno triste con su saña.
El pueblo siempre elige en forma extraña.
Decide a quien expulsa a quien aloja.
Da las riendas a quien jamás afloja.
Negociante arrogante, nunca empaña.
Sin pasados presentes ni futuros.
Le cuesta conjugar un tiempo exacto
remembrando pasajes tan oscuros.
Es así que concibe sólo extracto
de un vivir que colinda con impuros
menesteres suscritos a ese pacto.