¿Quién eres realmente?

Luis Prieto

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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
 
Hermosa prosa donde plasmas tus impresiones y reflexiones sobre la muerte. Para mí la muerte es la amiga invisible que nos conquista y lleva con ella posiblemente a que vivamos una vida desconocida y misteriosa para nosotros. ¿ O acaso se termina la vida y nos convertimos en polvo sin posibilidad de vivir nada nuevo? Yo prefiero la primera hipótesis, prefiero pensar que después de la muerte nos espera a todos una vida misteriosa porque la segunda pregunta o reflexión me resulta muy triste pensar que vivimos para luego desaparecer para siempre. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Unas letras conmovedoras nos dejas querido amigo Luis, esa muerte que llama
inesperadamente a la puerta llevándose todo a su paso sin consideración alguna.
Me han emocionado tus letras que has sabido llevar sin perder el hilo, con unas
preguntas que llevan a reflexionar sobre ellas. Ahora tengo la duda si llevan parte
de realidad o no. Ha sido un placer poder pasar por tus letras y dejar mi humilde
comentario en ellas. Besos y un abrazo para ti. Tere
 
Hermosa prosa donde plasmas tus impresiones y reflexiones sobre la muerte. Para mí la muerte es la amiga invisible que nos conquista y lleva con ella posiblemente a que vivamos una vida desconocida y misteriosa para nosotros. ¿ O acaso se termina la vida y nos convertimos en polvo sin posibilidad de vivir nada nuevo? Yo prefiero la primera hipótesis, prefiero pensar que después de la muerte nos espera a todos una vida misteriosa porque la segunda pregunta o reflexión me resulta muy triste pensar que vivimos para luego desaparecer para siempre. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
Soy de la misma opinión que tu Paloma, pienso que detrás de todo este camino hay uno nuevo pero realmente ignoro como podría ser aunque tengo un relato verídico de una persona amiga mía que murió y cuya vecina estuvo con ella hasta el último momento y me comentó algo espeluznante pero a la vez hermoso y eso lo he puesto en el relato, al margen del fallecimiento de mi tío.
Muchas gracias Paloma por tus palabras.
Gran abrazo deseando que ya estés recuperada.
 
La muerte es el comienzo de la vida en la dimensión espiritual (es mi creencia personal) hay que morir para vivir ahí. Regresar al punto de orígen de dónde venimos. Interesante reflexión nos dejas escrita en tu prosa. Siempre nos replanteamos esta existencia cuando este tipo de visitas nos cimbran de los pies a las cabeza. ES MUY DURO PERDER PARTE DE LA FAMILIA, YA HE PASADO MUCHO POR ESE TRANCE. Saludos y que el despertar cada día poco a poco traiga la resignación a tu vida. LO MEJOR DE LO MEJOR PARA TU CAMINO. Hasta luego estimado amigo Poeta y gran compañero de letras.
Así es amigo Ferra, pienso que la muerte es el inicio de otra vida, quizás la misma.¿ por qué sino, hay situaciones que nos parece haberlas vivido antes?
Muchas gracias amigo mío por tus palabras animosas, ya he perdido a varios familiares pero nunca te acostumbras.
Recibe gran abrazo deseándote lo mejor para hoy y siempre rodeado de amor gran compañero y poeta.
Hasta pronto amigo mío por estos lares.
 
Unas letras conmovedoras nos dejas querido amigo Luis, esa muerte que llama
inesperadamente a la puerta llevándose todo a su paso sin consideración alguna.
Me han emocionado tus letras que has sabido llevar sin perder el hilo, con unas
preguntas que llevan a reflexionar sobre ellas. Ahora tengo la duda si llevan parte
de realidad o no. Ha sido un placer poder pasar por tus letras y dejar mi humilde
comentario en ellas. Besos y un abrazo para ti. Tere
Muchas gracias Tere por tus palabras alegrándome que te hayan gustado. Sabes que tu presencia me honra amiga mía y tus letras me animan.
Gran abrazo Tere y un besote.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Ayyy Luís, mi querido amigo, te acompaño en el sentimiento, sé lo que es el dolor por la pérdida de un ser querido... Ayyy yo también quiero entender que la existencia son tres caminos: el de la llegada, el de la partida y tal vez el de la eternidad, pero vivir los momentos que tenemos como si fuesen los últimos y estrujarlos hasta exprimir su última gota creo que eso es vivir y al mismo tiempo morir el momento anterior... Tu prosa es muy profunda y al mismo tiempo bella y emotiva. Me ha encantado leerte, siempre me encanta. Besazos con mucho cariño y admiración...Muáááááá..
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
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Decía Calderón de la Barca que la vida es sueño... ¿será la muerte el despertar?Es una pregunta que me hago con mucha frecuencia. Tu prosa atrapa desde el principio la atención que mantiene hasta el fin. Yo creo que lo has llevado muy bien, me ha gustado mucho. En cuanto a lo de tu tío, lo siento mucho ya que extrañarán su presencia sin duda. Ruego por fortaleza para toda la familia. Un abrazo cariñoso y un beso.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados

Buenos día Luis:

En primer lugar, mi más sentido pésame, no importa la edad, duele igual, aunque en cierto modo era mas probable, sin embargo, ya había superado otra prueba, en la que salió airoso.

Analizando este relato y al narrador, es obvio que tus sentimientos te dan la habilidad precisa para narrar este buen relato. Dices que no es lo tuyo, quizás la vida y la muerte te han dado ese empujoncito, aunque no estoy totalmente de acuerdo, el que posee talento, puede desarrollarlo en cualquier modalidad, tú sin duda lo tienes.

Las descripciones , las sensaciones que te han provocado escribir este relato, como ese misterio, hace que el lector aprecie mucho más lo que escribes.

Mayo, es mi mes misterioso, te preguntas y reflexionas, la vida y la muerte, la luz que inicia un viaje sin retorno, tal vez si, a la vida, porque en verdad, entre la vida y la muerte no hay tal abismo, es un paso corto, pero lejano, la muerte nos acecha, pero nos enreda entre dudas, tanto como la vida, la muerte llega sin avisar y cuando avisa, lo hace sin reparos , ni preámbulos, pero....

¿ Es acaso la vida, más prudente al llegar?, a veces, llega tras sus treinta y nueve semanas, o menos y se da en muchos casos, que ya viene ese ser muerto en vida, pero se le recibe como el comienzo de la vida, te azota la idea que en escaso tiempo deje de formar parte de la vida y se lo lleve la muerte.

Dime muerte, ¿Estás más vivo que la vida, pero te abures y precipitas la vida, para tener
compañía en tu propia muerte?.

Amigo Luis, tus preguntas y tu reflexión, hace más grandioso tu relato y por supuesto, hace que aumente mi cariño sobre tu persona, que está cada día más vivo y sus letras más llenas de vida entre sombras ocultas de un misterio que te atrapa levemente.

Te felicito que en un momento así, hayas compuesto algo tan bueno.

Un fuerte abrazo y besotes.
 
Ayyy Luís, mi querido amigo, te acompaño en el sentimiento, sé lo que es el dolor por la pérdida de un ser querido... Ayyy yo también quiero entender que la existencia son tres caminos: el de la llegada, el de la partida y tal vez el de la eternidad, pero vivir los momentos que tenemos como si fuesen los últimos y estrujarlos hasta exprimir su última gota creo que eso es vivir y al mismo tiempo morir el momento anterior... Tu prosa es muy profunda y al mismo tiempo bella y emotiva. Me ha encantado leerte, siempre me encanta. Besazos con mucho cariño y admiración...Muáááááá..
Muchas gracias Lomita por tus palabras. Así es como quiero entender que es la vida, tres caminos y que al final se unen en un punto que desemboca en el umbral de lo eterno.
Pero como muy bien dices aprovechemos y estrujemos al máximo esta existencia.
De momento yo te mando un montón de abrazos y besos que no falten. Feliz día lomita
 
Decía Calderón de la Barca que la vida es sueño... ¿será la muerte el despertar?Es una pregunta que me hago con mucha frecuencia. Tu prosa atrapa desde el principio la atención que mantiene hasta el fin. Yo creo que lo has llevado muy bien, me ha gustado mucho. En cuanto a lo de tu tío, lo siento mucho ya que extrañarán su presencia sin duda. Ruego por fortaleza para toda la familia. Un abrazo cariñoso y un beso.
Es una pregunta que sin duda incita a la reflexión María y que solo conoceremos cuando llegue el momento ( que tarde muchos años)
Muchas gracias por tus palabras y ruego amiga mía. Gran abrazo María.
 
Buenos día Luis:

En primer lugar, mi más sentido pésame, no importa la edad, duele igual, aunque en cierto modo era mas probable, sin embargo, ya había superado otra prueba, en la que salió airoso.

Analizando este relato y al narrador, es obvio que tus sentimientos te dan la habilidad precisa para narrar este buen relato. Dices que no es lo tuyo, quizás la vida y la muerte te han dado ese empujoncito, aunque no estoy totalmente de acuerdo, el que posee talento, puede desarrollarlo en cualquier modalidad, tú sin duda lo tienes.

Las descripciones , las sensaciones que te han provocado escribir este relato, como ese misterio, hace que el lector aprecie mucho más lo que escribes.

Mayo, es mi mes misterioso, te preguntas y reflexionas, la vida y la muerte, la luz que inicia un viaje sin retorno, tal vez si, a la vida, porque en verdad, entre la vida y la muerte no hay tal abismo, es un paso corto, pero lejano, la muerte nos acecha, pero nos enreda entre dudas, tanto como la vida, la muerte llega sin avisar y cuando avisa, lo hace sin reparos , ni preámbulos, pero....

¿ Es acaso la vida, más prudente al llegar?, a veces, llega tras sus treinta y nueve semanas, o menos y se da en muchos casos, que ya viene ese ser muerto en vida, pero se le recibe como el comienzo de la vida, te azota la idea que en escaso tiempo deje de formar parte de la vida y se lo lleve la muerte.

Dime muerte, ¿Estás más vivo que la vida, pero te abures y precipitas la vida, para tener
compañía en tu propia muerte?.

Amigo Luis, tus preguntas y tu reflexión, hace más grandioso tu relato y por supuesto, hace que aumente mi cariño sobre tu persona, que está cada día más vivo y sus letras más llenas de vida entre sombras ocultas de un misterio que te atrapa levemente.

Te felicito que en un momento así, hayas compuesto algo tan bueno.

Un fuerte abrazo y besotes.
Buenos días amiga Luci, muchas gracias por tu pésame y bellas palabras que tan magníficamente dejas y me otorgas. Te diré que cuando estaba siendo enterrado en la fosa, se levantó el aire que menciono y fue tal como escribo. Luego está cuando digo que sus familiares fueron a buscarle pues bien... Esto me he basado en un echo real veras...
Una amiga de un familiar mío, se estaba muriendo en el hospital y momentos antes de fallecer estaba sonriente y cuando mi tía le preguntó por qué reía ella le contestó que era porque su Padre ( que falleció muchos años antes) había ido a buscarla y estaba a su lado, poco después falleció. Por eso dejo esas preguntas que me intrigan pero que no tengo ninguna prisa en conocer la respuesta jajajajaja.
Escribir sobre algo así requiere mucho talento, yo lo hice porque lógicamente dedicar una poesía se me antojaba muy doloroso y la verdad, inspiración no tenia ninguna.
Muchas gracias amiga mía, te mando un grandísimo abrazo lleno de afecto y amistad Luci.
Feliz Martes...besotes guapa!!!
 
Buenos días amiga Luci, muchas gracias por tu pésame y bellas palabras que tan magníficamente dejas y me otorgas. Te diré que cuando estaba siendo enterrado en la fosa, se levantó el aire que menciono y fue tal como escribo. Luego está cuando digo que sus familiares fueron a buscarle pues bien... Esto me he basado en un echo real veras...
Una amiga de un familiar mío, se estaba muriendo en el hospital y momentos antes de fallecer estaba sonriente y cuando mi tía le preguntó por qué reía ella le contestó que era porque su Padre ( que falleció muchos años antes) había ido a buscarla y estaba a su lado, poco después falleció. Por eso dejo esas preguntas que me intrigan pero que no tengo ninguna prisa en conocer la respuesta jajajajaja.
Escribir sobre algo así requiere mucho talento, yo lo hice porque lógicamente dedicar una poesía se me antojaba muy doloroso y la verdad, inspiración no tenia ninguna.
Muchas gracias amiga mía, te mando un grandísimo abrazo lleno de afecto y amistad Luci.
Feliz Martes...besotes guapa!!!

Besos recibidos , lo de guapa, veremos si opinas lo mismo, cuando ponga la foto de cuando tenía apenas veinte años, pintada al carboncillo.
 
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¿Quién eres realmente?
En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Querido Luis: Unas reflexiones sobre ese momento trágico muy hermosas, en la tristeza tras la pérdida de una persona querida. La última pregunta que haces en tu relato, compendia de manera magistral todas las preguntas. A la muerte muchos le llaman "el día del nacimiento": a la eternidad y allí ya, la muerte es nada, nada. De ahí que tu pregunta final es toda una reflexión profunda sobre nuestro hecho vital, aquí y en el más allá. Nosotros somos siempre vida y a pesar del tránsito, en ningún momento dejamos de vivir. Así lo creo y te lo expreso. Veo tras la lectura de estas magistrales reflexiones, como ya he dicho, un convencimiento similar.
Recibe un fuerte abrazo.
Salva González (Lesmo).
 
Querido Luis: Unas reflexiones sobre ese momento trágico muy hermosas, en la tristeza tras la pérdida de una persona querida. La última pregunta que haces en tu relato, compendia de manera magistral todas las preguntas. A la muerte muchos le llaman "el día del nacimiento": a la eternidad y allí ya, la muerte es nada, nada. De ahí que tu pregunta final es toda una reflexión profunda sobre nuestro hecho vital, aquí y en el más allá. Nosotros somos siempre vida y a pesar del tránsito, en ningún momento dejamos de vivir. Así lo creo y te lo expreso. Veo tras la lectura de estas magistrales reflexiones, como ya he dicho, un convencimiento similar.
Recibe un fuerte abrazo.
Salva González (Lesmo).
Muchas gracias Salva por tu presencia dejando palabras cargadas de razón. Pienso que nunca dejamos de existir como muy bien dices y que para muchos la muerte la consideran la salvación de la vida.
Reitero mi agradecimiento por tu pase por esta prosa reflexiva.
Cordial saludo estimado poeta.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Me encantó tu poema Luis.
Un cariñoso y estrecho abrazo.
Siempreviva.
 
Luis en primer lugar,mis condolencias por tan dolorosa perdida,tu prosa expresa y transmite el hondo pesar por tan infausto momento llenando de tristeza la sensibilidad y el alma,lúcida descripción del acontecer sufrido,Luis no se si felicitarte por tu trabajo,digo,porque estoy seguro hubieses preferido no tener que escribirlo,pero desde la óptica literaria me ha gustado mucho,incluso las imágenes usadas
me parecen soberbias, y las interrogantes reflexivas me parecen brillantes ,un sincero abrazo.
Luis,si es de tu agrado te invito a leer "No te enorgullezcas" y" Dolor",que tratan esa temática,foro melancólico, agradecido y honrado por tu invitación a compartir tu excelente y sentido tema,cariños.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
encierras muchas cosas, pensamientos oscuros y hasta letales, saludos
 
Hola Luis,
En primer lugar decirte que espero te recuperes enseguida. Aceptar la muerte
de nuestros seres queridos no es tarea sencilla. Pero, en cualquier caso, y tras el periodo
de duelo , natural, tu vida seguirá amigo y también llegarán momentos de felicidad.
En cuanto a tu prosa, realmente es preciosa. Has escrito realmente bien, te felicito
Un fuerte abrazo


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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
 
Luis en primer lugar,mis condolencias por tan dolorosa perdida,tu prosa expresa y transmite el hondo pesar por tan infausto momento llenando de tristeza la sensibilidad y el alma,lúcida descripción del acontecer sufrido,Luis no se si felicitarte por tu trabajo,digo,porque estoy seguro hubieses preferido no tener que escribirlo,pero desde la óptica literaria me ha gustado mucho,incluso las imágenes usadas
me parecen soberbias, y las interrogantes reflexivas me parecen brillantes ,un sincero abrazo.
Luis,si es de tu agrado te invito a leer "No te enorgullezcas" y" Dolor",que tratan esa temática,foro melancólico, agradecido y honrado por tu invitación a compartir tu excelente y sentido tema,cariños.
Muy agradecido por tu pésame amigo malco y por las palabras que tan bellamente me dedicas. Bien dices en que mejor no haberlo escrito, sería buena señal pero hay que afrontarlas. Las imágenes que detallo, son tal como las viví durante el entierro, me impactó lo que sentí.
Reitero mi agradecimiento amigo malco.
Ya pasé por tus hermosas letras dejando mi humilde huella.
Gran abrazo y saludos
 
encierras muchas cosas, pensamientos oscuros y hasta letales, saludos
Lo gótico no es que me guste pero me resultaba imposible dedicar una poesía a mi Tío y pensé en hacer una prosa destacando lo que sentí a la hora del entierro, cosa que me impactó.
Muchas gracias amiga Marian, me alegra mucho saludarte.
Saludos cordiales
 
Hola Luis,
En primer lugar decirte que espero te recuperes enseguida. Aceptar la muerte
de nuestros seres queridos no es tarea sencilla. Pero, en cualquier caso, y tras el periodo
de duelo , natural, tu vida seguirá amigo y también llegarán momentos de felicidad.
En cuanto a tu prosa, realmente es preciosa. Has escrito realmente bien, te felicito
Un fuerte abrazo
Muchas gracias estimado Luis, ya está todo aceptado otra cosa es ir buscando la inspiración. Ya sabes que lo gótico no me va ni es mi estilo pues como se suele decir esas cosas dan yuyu jajajaja.
Gran abrazo estimado amigo y reitero mi felicitación por tan magnífico trabajo con Salva.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Muchas gracias Francisco Guardado por tu presencia.
Cordial saludo
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Hay querido Luis, lo que escribiste me gusto mucho y para reflexionar un intenso abrazo amigo.
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
Derechos reservados
Querido Luis: Ayer me encontré con el hecho inevitable de la muerte y recordé tu pensamiento plasmado en este escrito. Te reitero que, a parte del dolor que encierra, lo veo con un matiz esperanzado. Te insisto en lo acertado de tu pregunta final que veo con un halo de retórica, ya que haces que el lector se plantee a la muerte como un hecho vital que al final conduce a la vida perpetua.
Recibe de nuevo mi abrazo y mi admiración.
Salva.
 
Querido Luis: Ayer me encontré con el hecho inevitable de la muerte y recordé tu pensamiento plasmado en este escrito. Te reitero que, a parte del dolor que encierra, lo veo con un matiz esperanzado. Te insisto en lo acertado de tu pregunta final que veo con un halo de retórica, ya que haces que el lector se plantee a la muerte como un hecho vital que al final conduce a la vida perpetua.
Recibe de nuevo mi abrazo y mi admiración.
Salva.
Estimado amigo Salva, vaya por delante mi más sincero pésame por tan gran perdida. Un poco más arriba, contesté a Luci2 sobre el echo de la muerte de una anécdota verídica, que es donde detallo el que padres y hermanos acuden a buscarlo. En cierto modo cuando leas la anécdota es lo que tu dices, que es un mensaje esperanzado.
Muchas gracias amigo Salva por cuanto me dedicas. Recibe gran abrazo deseándote mucho ánimo y fuerza desde Madrid.
 
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¿Quién eres realmente?

En esa tarde calurosa de Mayo cuando menos te esperaba, te presentaste de repente como es costumbre tuya, como si fueras un ave extraña que extiende sus alas para cubrir con su sombra un alma. Me disponía a escribir unos versos sobre el escritorio, en el momento que de pronto el teléfono hizo que diera un respingo en la silla, noté un sonido distinto, frío, dejé que sonara tres veces y a la cuarta, alguien con voz quebrada anunció lo que no deseaba oír nunca, tu presencia. Mis ojos se volvieron trémulos y empezaron a humedecerse, mi mano se aferró al auricular con fuerza, durante unos segundos, el silencio se adueñó de mi entorno, por un momento pensé que era a mí a quien buscabas y un escalofrío repentino se adentró en mi como un rayo zigzagueando pero no, tus alas cubrieron un alma noble, trabajadora a lo largo de su vida con sus manos asidas al volante de su camión, derrochando amor, cariño, ternura cuando regresaba a casa para estar con la familia a pesar de su rudeza, un hombre bueno de edad avanzada, quizás cansado de luchar durante tantos años contigo a corazón abierto y que tantas batallas te ganó. Te has llevado a mi querido Tío en el momento en que todos pensábamos que te había ganado nuevamente pero tú, muerte, tenías que mostrar el orgullo, tu sombra, tu gélido aliento y demostrar una vez más, que eres fuerte.
¿Qué dijiste para que mi Tío se resignara ante tu presencia?
¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
¿Cómo es tu rostro, acaso eres la rosa que abre sus pétalos sobre la pálida luna, una rosa negra en noches de luna llena?
Es posible que mi Tío entendiera tu visita como un alivio al sufrimiento (que no dolor) que padecía por ver como de a poco se iba consumiendo y las fuerzas empezaban a fallarle. Es posible que le ofrecieras viajar hacia una isla llamada Paz en donde aguardaban sus Padres y hermanos. Sí, es la única manera de que el accediera a coger tu mano y caminar hasta el final del oscuro pasillo en donde veía brillar una luz.
No muerte, no he visto tu semblante ni oído tus pasos, tampoco he olido tu perfume de azufre, pero he sentido en la calurosa mañana tu abrazo frío abrigándome, como los perros sienten tu llegada advirtiendo con ladridos, he visto a los cipreses inclinarse murmurando cuando los enterradores con sus palas empezaron a echar tierra en la fosa y una vez terminaron ya no me abrazabas y los cipreses se erguían. Ya descansa mi Tío en tu isla, muerte, sin pena, sin dolor pero alegre porque se ha reunido con parte de la familia que desde allí vinieron a buscarle, solo espero que cuando regreses y sea a mí a quien cubras con tus alas, me lleves navegando por los mares de tu sombra hasta la isla para encontrar allí lo que aquí se antoja difícil de conseguir.
Dime muerte ¿Por qué está tan dormida la vida cuando llegas?
Quiero entender que la existencia son tres caminos, algunos largos, otros cortos o demasiado cortos, unos claros y otros sombríos, que a lo que llamamos vida, no es tan larga en una caja como parece y que tú, muerte, eres eterna y al final del camino hay un umbral destellante que nos separa de ti.
Dime muerte ¿Quién eres realmente, acaso tú, eres la vida y la vida es la muerte?


Luis
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Muy agradecido a todos los que pasaron aunque no dejaran su huella.
Cordial saludo a todos.
 

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