Sé que puedes hacer cantar a un muerto.
Devolver flores secas a sus tallos.
Hacer de torpes reyes tus vasallos
y reflotar naufragios en tu puerto.
Cualquier mito pagano es menos cierto
cuando cambias alfiles por caballos.
Tu sonrisa de sol despide rayos
que derriban mis torres de desierto.
Soy un peón que apenas se desplaza.
Una línea débil es mi escudo
y pétalos deshechos, mi coraza.
Eres segura, de sentido agudo,
como reina que cada golpe traza.
Al campo de batalla voy desnudo.