Me imaginaba tu primer abrazo
el que no se aprende.
Tu pecho me recibiría, tembloroso,
como si temieras romperme.
Tu primer beso, a solas,
en un silencio sin relojes,
un beso lento y callado,
aire cálido en mi frente.
Imaginé tus noches en vela,
no de miedo, sino de mirarme,
de contar mis respiraciones
como si cada una fuera tu nombre.
Elegiste otro camino.
Mamá, dime:
¿alguna vez me imaginaste?
el que no se aprende.
Tu pecho me recibiría, tembloroso,
como si temieras romperme.
Tu primer beso, a solas,
en un silencio sin relojes,
un beso lento y callado,
aire cálido en mi frente.
Imaginé tus noches en vela,
no de miedo, sino de mirarme,
de contar mis respiraciones
como si cada una fuera tu nombre.
Elegiste otro camino.
Mamá, dime:
¿alguna vez me imaginaste?
Última edición: