Soneto de la rosa azul
Esta belleza azul e inusitada,
una flor tan extraña como hermosa,
tiene dulce ademán de tierna rosa
-de un pensil en el cielo arrebatada-.
De rocío y de estrellas embriagada,
libre ya del botón y glamorosa,
se insinúa sutil y voluptuosa
con estampa prodigiosa y azulada.
Me siento enamorado de esta rosa,
del azul que despierta en mis ensueños,
del cielo donde pude divisarla:
Flor ignota y gentil, luna graciosa,
que me eleva a los cielos en mis sueños:
¡Todo el cielo lloró para besarla...!
Esta belleza azul e inusitada,
una flor tan extraña como hermosa,
tiene dulce ademán de tierna rosa
-de un pensil en el cielo arrebatada-.
De rocío y de estrellas embriagada,
libre ya del botón y glamorosa,
se insinúa sutil y voluptuosa
con estampa prodigiosa y azulada.
Me siento enamorado de esta rosa,
del azul que despierta en mis ensueños,
del cielo donde pude divisarla:
Flor ignota y gentil, luna graciosa,
que me eleva a los cielos en mis sueños:
¡Todo el cielo lloró para besarla...!