Las liras, desde siempre, se me han hecho difíciles, querida Isabel, pero mira qué lindas son cuando se escriben como debe ser. Yo creo que una de las dificultades que supone esta forma poética es el número de consonancias que hay que buscar en cada estrofa (3), imagínate: una menos que las que tiene un grupo de rimas en el par de cuartetos de un soneto. Recordemos que los cuartetos de un soneto clásico tienen dos grupos de rima: ABBA ABBA y hay que buscar cuatro consonancias para cada grupo. A eso me refiero.
La lira, decía el filólogo español Dámaso Alonso, "[...] es una constante advertencia al refreno, una invitación a la poda de todo lo eliminable. La lira, con sus cinco versos, no permite los largos engarces sintácticos: la frase se hace enjuta, cenceña, y el verso tiende a concentrarse, a nutrirse, apretándose, de materia significativa". Estas que hoy tengo el gusto de leer y comentar te han quedado muy bien, sobre todo la segunda estrofa. ¡Enhorabuena! y gracias por compartirnos tan excelente muestra de tu arte poético.
Un abrazo infinito.