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Gracias, querido amigo, por dedicar un poco de tu tiempo para dejar tu agradable comentarioMuy bonito poema. Hay en él mucho cariño y ternura. Me gustó y lo disfruté. Un abrazo.
Gracias, Iván, mi querido amigo... tus palabras siempre hacen parte de la sensibilidad que brota de tu noble pensamiento. Valoro mucho tu comentario y agradezco la deferencia que tienes con estas humildes letras.Si hay algo, que realmente se estime en grado sumo, es la dedicaciòn y todo el amor que tienen las abuelas para todos sus hijos Y màs allegados. hermoso poema y grandioso reconocimiento para este ser tan especial, que no todos tenemos la suerte de tenerlo (a).
Gracias, mi querida Mary... me agrada mucho que te haya gustado mi poemaUn precioso recuerdo para la Abuela. Esta amasado con mucho cariño. Ha sido un gusto leerlo Antonio. Un abrazo
Gracias, estimado Eduardo, por tu grata visita¡Qué agradable poetar!
La abuela sentada en su mecedora,
teje pacientemente un sino de heredad
¿Quién sabe en cuántas auroras,
tejió en silencio su soledad?
Llora la abuela por los días tristes,
vividos en los días de su juventud
¿Quién sabe de los momentos grises,
que le robaron la calma y la quietud?
La abuela sentada en su mecedora,
va hilvanando paciente su paso por la vida
¿Quién sabe de la huella inquisidora,
que le marcó en el alma las heridas?
Sonríe la abuela por las épocas ufanas,
de aquellos tiempos en un pueblo lejano
¿Quién sabe de las suaves mañanas,
vivencias que evocan recuerdos del pasado?
La abuela sentada en su mecedora,
suelta una lagrima que cae en el vacío
¿Quién sabe de la tristeza abrasadora
que produce en su alma el cruel olvido?
La abuela sentada en su mecedora...
unas gafas caen sobre el piso ignoto
Silencio absoluto, paz acogedora,
un ruido inaudible de cristales rotos
Duerme la abuela en un sueño sublime,
miríadas de ángeles la miran con amor
Vuela, abuela querida... vuela libre,
que tu impulso te lleve junto a Dios
Triste, pero absolutamente exquisito poema, cada verso es de una ternura angelical, imágenes donde vuelan los recuerdos. Simplemente magistral. Felicitaciones Antonio por su maravillosa poesía, saludos DanielLa abuela sentada en su mecedora,
teje pacientemente un sino de heredad
¿Quién sabe en cuántas auroras,
tejió en silencio su soledad?
Llora la abuela por los días tristes,
vividos en los días de su juventud
¿Quién sabe de los momentos grises,
que le robaron la calma y la quietud?
La abuela sentada en su mecedora,
va hilvanando paciente su paso por la vida
¿Quién sabe de la huella inquisidora,
que le marcó en el alma las heridas?
Sonríe la abuela por las épocas ufanas,
de aquellos tiempos en un pueblo lejano
¿Quién sabe de las suaves mañanas,
vivencias que evocan recuerdos del pasado?
La abuela sentada en su mecedora,
suelta una lagrima que cae en el vacío
¿Quién sabe de la tristeza abrasadora
que produce en su alma el cruel olvido?
La abuela sentada en su mecedora...
unas gafas caen sobre el piso ignoto
Silencio absoluto, paz acogedora,
un ruido inaudible de cristales rotos
Duerme la abuela en un sueño sublime,
miríadas de ángeles la miran con amor
Vuela, abuela querida... vuela libre,
que tu impulso te lleve junto a Dios
Buenas tardesLa abuela sentada en su mecedora,
teje pacientemente un sino de heredad
¿Quién sabe en cuántas auroras,
tejió en silencio su soledad?
Llora la abuela por los días tristes,
vividos en los días de su juventud
¿Quién sabe de los momentos grises,
que le robaron la calma y la quietud?
La abuela sentada en su mecedora,
va hilvanando paciente su paso por la vida
¿Quién sabe de la huella inquisidora,
que le marcó en el alma las heridas?
Sonríe la abuela por las épocas ufanas,
de aquellos tiempos en un pueblo lejano
¿Quién sabe de las suaves mañanas,
vivencias que evocan recuerdos del pasado?
La abuela sentada en su mecedora,
suelta una lagrima que cae en el vacío
¿Quién sabe de la tristeza abrasadora
que produce en su alma el cruel olvido?
La abuela sentada en su mecedora...
unas gafas caen sobre el piso ignoto
Silencio absoluto, paz acogedora,
un ruido inaudible de cristales rotos
Duerme la abuela en un sueño sublime,
miríadas de ángeles la miran con amor
Vuela, abuela querida... vuela libre,
que tu impulso te lleve junto a Dios
Gracias, Cecilya... tienes una sensibilidad única para entender los mensajes que emanan del alma. Esa es una virtudEs muy conmovedor este trabajo, con su carga de ternura y también de esa realidad del atardecer de la vida de todo ser humano y su momento de partir. Estamos hechos de historias.
Hay en estas líneas una delicada, profunda sensibilidad.
Fue agradable leerte.
Que tengas un bello día, poeta.
Gracias, mi querido Daniel, por tu agradable comentarioTriste, pero absolutamente exquisito poema, cada verso es de una ternura angelical, imágenes donde vuelan los recuerdos. Simplemente magistral. Felicitaciones Antonio por su maravillosa poesía, saludos Daniel
Gracias a ti, mi querida FabiolaSelene, por tu saludo y presencia en este espacio de letrasBuenas tardes
Bellas letras.
Gracias por compartirlas.
Un beso
Gracias, Guadalupe, al menos tu tejes versos y lo haces bien... son muy bonitos tus poemasMagnificos estimado poeta, mi madre tejé y nos enseñó solo que a mí me gustabá bordar y tampoco lo aprendí bien.
Besos olor a rosas en la distancia,