Suicidio
Por Andrés Amendizabal
Pura melancolía
bebo a sorbos amargos,
sobre un vaso de recuerdos
de cristal.
¿A quién le importa
ahora mi vida?
Si a mí ya no me
importa más.
Suerte infeliz con
mi odio tenebroso te maldigo.
Me cortaré las venas
y me dejaré sangrar
con este roto corazón
de vidrio.
En mi mente ya no
quiero esperanza,
ya no quiero más consejos,
sólo deseo mi pronto suicidio.
La ligera forma del alma
abandona a mi inicuo cuerpo,
mientras mi mente se abandona al frío.
Maldito destino, te odio con
la poca fuerza que llevo conmigo,
deshazte en mis manos,
junto con mi vida,
mientras me desgarro con el vidrio.
Muere junto a mí,
ahora que he vuelto mi vida mortal
y ha dejado por siempre de ser eterna.
Ahora puedes reír,
me pienso matar,
aunque si no, lo harán las penas.
Propuesta literal, un desahogo mental unicamente. No se ofendan