Amaris.verna
Poeta recién llegado
Traes en los hombros un bosque calcinado,
raíces que tiemblan al borde del abismo,
y tus manos, amor, cargan espinas
que el tiempo sembró con su filo insistente.
Pero yo, desde el borde de tus silencios,
he decidido ser semilla en tu tierra herida.
Cubro tus grietas con pétalos de jacinto,
tejo en tu espalda un río donde la noche
no apague sus estrellas.
Tu cuerpo, refugio de inviernos,
será el templo donde mi voz siembre pájaros,
y en tus costillas brotarán alas de almendro.
No temas al eco de los días rotos;
yo bordaré la piel de tus memorias
con hilos de luna, con savia de lirios,
y en cada herida, plantaré un nombre nuevo.
Las cicatrices no serán llagas,
serán mapas hacia el horizonte intacto.
Amarte es tocar el filo de tu sombra
y convertirla en fuego que no quema,
es caminar descalza en tus recuerdos
hasta que cada lágrima, cada ruina,
sea un jardín que no conocía su belleza.
Déjame, amor, tejer la luz en tu costado,
regar con mi aliento las raíces cansadas,
y ver cómo floreces, intacto y eterno,
porque en tu pasado roto,
yo he encontrado el presente más puro.
raíces que tiemblan al borde del abismo,
y tus manos, amor, cargan espinas
que el tiempo sembró con su filo insistente.
Pero yo, desde el borde de tus silencios,
he decidido ser semilla en tu tierra herida.
Cubro tus grietas con pétalos de jacinto,
tejo en tu espalda un río donde la noche
no apague sus estrellas.
Tu cuerpo, refugio de inviernos,
será el templo donde mi voz siembre pájaros,
y en tus costillas brotarán alas de almendro.
No temas al eco de los días rotos;
yo bordaré la piel de tus memorias
con hilos de luna, con savia de lirios,
y en cada herida, plantaré un nombre nuevo.
Las cicatrices no serán llagas,
serán mapas hacia el horizonte intacto.
Amarte es tocar el filo de tu sombra
y convertirla en fuego que no quema,
es caminar descalza en tus recuerdos
hasta que cada lágrima, cada ruina,
sea un jardín que no conocía su belleza.
Déjame, amor, tejer la luz en tu costado,
regar con mi aliento las raíces cansadas,
y ver cómo floreces, intacto y eterno,
porque en tu pasado roto,
yo he encontrado el presente más puro.
Amaris verna