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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Tengo un silencio sádico que incita




Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


 
Última edición:


Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


Letras de placer que incitan.

Saludos
 


Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


Qué manera de sembrar sonetos, ya me dirás donde está el huerto.

Un abrazo.
 


Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


Cuando el silencio habla es porque sus entrañas sienten una ardentía de siglos que no se calmará si no estalla....Interesante, bello y creativo soneto amigo invisible, un fortísimo aplauso con admiración y cariño.....muááácksssss
 


Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


Muy buen poema, un abrazo con la pluma del alma.
Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.​
 


Recuerdo que ese invierno fue un disparo.
Fue rompiente de mar a quemarropa
sobre el filo de piedras de aquel faro
que apuñalaba sombras en mi tropa

de agallas cada vez con más descaro,
diezmándome el pavor de baja estopa.
El cóctel de tinieblas se hizo claro.
Le vi beber mi sangre en una copa

mezclada y profanada por el rito
en esa negra iniciación maldita
cerrada en el ahogo de mi grito.

Si el hoy existe, tu clamor me irrita
y si me abres tu puerta te visito.
Tengo un silencio sádico que incita.


Que sensualidad escondida en las palabras. Un gusto leerte.
 

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