José, muchas gracias por tu lectura, por tus elogios y por tus buenos consejos. Espero que sigas dándomelos por mucho tiempo y que lo que te voy a escribir a continuación no te suene como un reproche o un querer enmendarte la plana; muy lejos ello de mi intención. Y te sigo animando a que me digas todo lo que encuentres de erróneo en mis versos. A ti, y a todos. Me gusta tomarles el pulso a todos los que leen mis poemas porque ello me ayuda a ir por los caminos que los lectores buscan, y de este modo contribuyen a mi mejoramiento.
Dicho esto, me voy a permitir discrepar de lo que dices y recordarte algo que ya sabes: que la escritura de la poesía tiene que estar acoplada a la lectura. Este poema fue uno de mis primeros experimentos en busca precisamente de la variedad rítmica, y que ésta se acople a lo que se dice en los versos. Un poema siempre con el mismo ritmo en todos los versos resulta monótono; esto no se debe hacer nunca excepto si se busca un efecto determinado (por ejemplo, en un poema fúnebre implicar la pesadez y el aburrimiento del paso de la vida).
Entonces te propondré la lectura del soneto según yo lo concebí (obviamente, me voy a saltar muchas cosas para no extenderme demasiado), con su separación por sílabas, incluyendo los fenómenos fonéticos propios de la poética y de lo permitido en ella (sinalefas, diéresis, sinéresis, etc., si procede). No pondré las tildes donde las palabras la llevan por ortografía, sino sobre las sílabas acentuadas que marcan el tipo de verso (que además van en rojo); y tampoco separaré las palabras con espacios: sólo todas las sílabas mediante guiones, para que así puedas contar las sílabas sin problema.
El primero creo que no tiene ninguna dificultad:
Vé-vo-
lán-do-pa-
lá-bra-con-el-
vién-to ------- 11 sílabas, melódico corto: 1, 3, 6, 10.
has-ta-
só-lo-
tú-
sá-bes-
qué-des-
tí-no; -------- 11 sílabas, melódico largo con acento antirrítmico en 5ª: 3, 5, 6, 8, 10.
vé-vo-
lán-do-queen-
tíel-
tó-noi-ma-
gí-no ---- 11 sílabas, melódico corto con acento antirrítmico en 7ª: 1, 3, 6, 7, 10.
que-
llé-veal-
oí-doa-
má-do-mi-tor-
mén-to --- 11 sílabas, heroico corto: 2, 4, 6, 10.
En el verso 2, me conviene poner "tú" en acento antirrítmico para resaltar su unicidad y diferenciación: que sólo ella sabe lo que busca, lo mismo que en el verso 3 resalto su capacidad con el antirrítmico en 7ª (darle su
tono). Los acentos antirrítmicos tienen sentido cuando se ponen en palabras importantes, que se quieren resaltar. En cuanto al cuarto verso, en él describo la misión que le encargo, por eso me conviene heroico. Los acentos antirrítmicos en los versos 2º y 3º también me sirven para resolver una transición más tranquila de la familia de los melódicos al heroico, al desconectar a medias con el primero, que es un melódico estricto.
Vé-vo-
lán-do-yen-
cuén-trael-
són-vio-
lén-to ----- 11 sílabas, melódico pleno: 1, 3, 6, 8, 10.
que-
lahá-ga-re-tor-
nár-en-su-ca-
mí-no ---------- 11 sílabas, heroico puro: 2, 6, 10.
que-la-
há-gaen-con-
trár-seen-de-sa-
tí-no ------- 11 sílabas, melódico puro: 3, 6, 10.
de-
frén-te-con-el-
a-rre-pen-ti-
mién-to ----------- 11 sílabas, heroico puro con desacentuación en 6ª (mejor dicho: con acento rítmico de 6ª sobre el acento prosódico secundario de la palabra "arrepentimiento", al tener esta palabra más de una sílaba pretónica; lo explico más abajo).
El tercer verso de este cuarteto puede resolverse con igual corrección de varios otros modos; la solución más simple es la que doy, que es la que personalmente busco, pero obviamente no le puedo prohibir al lector que haga otras lecturas según él lo entienda, siempre que sean rítmicamente correctas. En cuanto al cuarto verso, la desacentuación es un recurso raro pero lícito en el verso; de hecho, como ejemplo muy conocido tenemos los famosos versos con que empiezan las coplas de Manrique a la muerte de su padre:
Recuerde el alma dormida, /
avive el seso y despierte, los cuales son tetrámetros trocaicos desacentuados con acentos antirrítmicos (puedes consultar esto en Saavedra Molina, Julio, «El octosílabo castellano», 1944,
Anales de la Universidad de Chile. No. 53-54 (1944), p. 72). Me interesa en concreto esta desacentuación en el centro de este endecasílabo heroico, porque al tratarse de una supresión en un tipo de endecasílabo propio de la épica (narrativa), provoca la sensación de que algo se ha eliminado en medio de su discurso, que es en definitiva lo que el arrepentimiento pretende: eliminar cosas que se hicieron durante la vida, aunque pretender que se pueda conseguir es imposible. Pero además, la desacentuación aquí no es gratuita desde el punto de vista rítmico (nunca lo puede ser en poesía), pues
cuando una palabra en español tiene más de una sílaba pretónica, es lícito cargar los acentos rítmicos en poesía sobre algunas de ellas. Obviamente, existen reglas; he encontrado algo de esto aquí:
http://prado.uab.cat/guia/es/accent/1-2_primari_secundari.html
Prosigamos con el análisis:
Dis-pa-
rá-da-de-
mí-co-
moú-na-
flé-cha --------- 11 sílabas, melódico largo: 3, 6, 8, 10. También interpretable como melódico puro: 3, 6, 10.
bús-ca-la-por-las-
plá-zas-y-las-
cá-lles ----------- 11 sílabas, enfático puro: 1, 6, 10.
bús-ca-la-por-laiz-
quiér-day-la-de-
ré-cha ------ 11 sílabas, enfático puro: 1, 6, 10.
Aquí hay poco que explicar. Los melódicos son descriptivos, musicales. Los endecasílabos enfáticos son los apropiados para dar órdenes y encomiendas, y también para exclamar cuando se quiere resaltar mucho lo que se dice: "¡ay, que me duele el brazo, madre mía!" (éste sería enfático pleno).
bús-ca-la-por-los-
món-tes-y-los-
vá-lles ------------ 11 sílabas, enfático puro: 1, 6, 10.
sé-has-tael-in-
fiér-no-
sóm-bra-que-laa-
cé-cha ---- 11 sílabas, sáfico corto pleno: 1, 4, 6, 10.
véhas-ta-su-co-ra-
zón-
fír-mey-no-
fá-lles ----------- 11 sílabas, sáfico inverso: 1, 6, 7, 10.
El endecasílabo sáfico es un endecasílabo idílico. Se emplea en la estrofa sáfica, concebida para describir la naturaleza según una idea fundamentalmente inmutable y bella. La palabra no debe temer ni al infierno; hasta allí ha de encontrarse en su lugar natural (verso 13). Por fin, el sáfico inverso contrasta rítmicamente con el anterior, precisamente del modo que busco para inducir una sensación diabólica. Al haberse desplazado el acento de la sílaba 4 a la 7, destaco la palabra "firme", una cualidad que me interesa mucho resaltar en la palabra a la que me dirijo.
En fin, espero que este análisis te haya resuelto alguna duda. Un abrazo muy fuerte, y te diré que me encanta que me planteéis este tipo de cuestiones.