E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa

Hotel Almirante Ferragut
De Pontevedra salimos,
para desde Compostela,
ir a Menorca volando,
en un avión de primera.
Subimos más que las nubes
dejando abajo la tierra,
donde el cielo y la mar
parecían misma era.
En Mahón nos esperaban
para cruzarla completa,
en un autocar de lujo,
por interior carretera.
Al oeste de la isla
en hotel de cuatro estrellas,
como turistas muy ricos;
con vistas de las más bellas.
Recorrimos toda isla
de Mahón a Ciutadella,
hospedados en Ferragut
con una pensión completa.
En la cala de Forcat
contemplamos solar puesta
y la cercana Mallorca
a la nuestra mano izquierda.
Visitamos Monte Toro
con un Cristo en la cumbrera,
muy parecido al de Río
por las ayudas abiertas.
En la cueva de Xorol
bajamos cien escaleras
en acantilado inmenso
donde hacen la discoteca.
Admiramos edificios
en cercana Ciutadella
el menhir en plena plaza
y en el puerto, fortaleza.
Las Abarcas Menorquinas
en la RIA con su tienda
desde arriba que miramos
a obreros con destreza.
Visitamos quesería
guiados por una vaquera,
degustamos buenos quesos
con un vino de primera.
En el museo Binissues,
vimos pájaros y abejas,
coloridas mariposas
y antiguas herramientas.
Con el grupo en Mahón,
y en plena carretera,
con desnuda gladiadora;
unas fotos en la acera.
En la gran catedral rosa
llena de oro y perlas,
un órgano colosal
y coloridas vidrieras.
Embarcamos en el puerto
recorriendo la ladera
en un gran catamarán,
contemplamos su grandeza.
La Menorca Talayótica
con funerarias navetas
y las casas circulares,
visitamos sus torretas.
Al final llegó la hora
de volver a nuestra tierra
dejando los muros secos
que separan a las eras.
Al despejar el avión
se notaba cocinera
con bufet y barra libre
no sólo por las maletas.
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