Hola, Pepe,
no puedo hacer un comentario provechoso acudiendo a la política, porque tendría que moverlo a sociopolíticos y es una pena, pero sí puedo hacerlo ciñéndome a la filosofía, concretamente a los principios que justificarían el auxilio que debe prestar el estado a las personas que tienen una o múltiples necesidades, como es el caso de las personas damnificadas.
Un gran estadista argentino, al que no nombraré, decía que había que romper con cierto mantra según el cuál donde hay una necesidad hay un derecho, porque era esencialmente injusto.
Pues bien, llega la dana y, de repente, un montón de personas, decenas de miles, pierden o ven disminuido su patrimonio, se ven en un estado de necesidad ante el que todo el mundo se pone de acuerdo en que el estado tiene que socorrer, pero, ¿no habíamos quedado que donde hay una necesidad no hay un derecho? ¿Qué ha sucedido?
Sucede que la mayoría de las personas damnificadas han tenido algún tipo de pérdida material más o menos cuantiosa (coches, enseres, inventarios) y han visto deterioradas otras (propiedades inmobiliarias, empresas). No todos han perdido lo mismo. Algunas personas puede que ni tuvieran propiedades ni vehículos y que su vida se haya visto alterada por la magnitud de la tragedia, como espectadores, o porque el ascensor ha dejado de ir, o el metropolitano de funcionar, o no tenían modo de volver a casa desde el trabajo porque las calles están impracticables. Pero quien realmente nos conmueve es quien lo ha perdido todo, especialmente si son pérdidas económicas cuantiosas, dado que las pérdidas humanas son irreparables.
A lo que voy es que todos nos hemos puesto de acuerdo en aceptar que el estado tiene que ayudar a que estas personas recuperen la situación anterior a la tragedia en la medida de lo posible y para ello hace falta dinero.
Ese dinero saldrá de los impuestos. Muchos se recaudan por vía directa y otros a través del consumo, por el IVA. Se da la circunstancia de que incluso las personas que no tengan trabajo, ni casa, ni donde caerse muertas, van a ayudar con sus impuestos a reconstruir la zona. Otros desposeídos de bienes materiales que tengan ingresos tributarán la parte que le corresponda de IRPF, además de lo que consuman, para ayudar en alguna medida a que el estado entregue ayudas directas a mis paisanos de l'Horta Sud.
Es decir, que personas a las que filosóficamente se les está negando el derecho a ser socorridas cuando presenten una necesidad, van a contribuir con sus impuestos a quien lo ha perdido todo. No es justo.
Solo sería justo si aceptáramos el criterio que tan brillantemente el gran estadista argentino rechaza: donde hay una necesidad, hay un derecho.
Un saludo cordial
"Es decir, que personas a las que filosóficamente se les está negando el derecho a ser socorridas cuando presenten una necesidad, van a contribuir con sus impuestos a quien lo ha perdido todo. No es justo."
Hola Luis, empiezo por el final subrayando esta premisa, que en el fondo es la que resume la cruda realidad, premisa que yo comparto.
Asunto aparte son las vicisitudes personales de cada familia, desgracias bien seguro, economía también y algunos afortunados que les haya afectado menos. Pero yo he pretendido denunciar el otro aspecto puesto que nos soy amigo de papá- estado y sí de intentar disponer de los medios necesarios y suficientes que para eso también son los impuestos.
Personalmente tengo amigos periodistas que han estado por allí a las 24 horas de suceder y me explican lo que han visto y vivido, también todo aquello que los medios no cuentan (al parecer la mayoría de ellos) y he visto los vídeos que tampoco se ven en las televisiones ; hubo poblaciones en las que pasadas 72 horas no veían un vehículo de protección civil ni del ejército, ni policía local ni estatal, vieron uno o dos coches de la guardia civil (ahhh¡ la Guardia Civil, siempre la Guardia Civil) y poco más; al dia siguiente hablaron con un caporal de bomberos y este les dijo que es que NO LES DEJARON IR POR FALTA DE COORDINACIÓN.
Personalmente lo único que creo, y estoy totalmente convencido, es que los políticos, la inmensa mayoría, tal vez algún alcalde se libre, decía que los políticos han actuado tarde, muy tarde, muy mal y no dan la cara, desde el Presidente del gobierno hasta el de la Generalitat, eso denuncio.
Es, para mi, del todo imposible comprender que ayer mismo en pleno puente escuché a los alcaldes de varias poblaciones solicitando 600 voluntarios ¿es eso normal? depender de la caridad voluntariosa? y de eso sé bastante en mis voluntariados anuales... ¿donde está el ejercito?¿dónde los medios públicos? y que haya ido un amigo mío desde Madrid con dos camiones cuba a desembozar, pagándose él mismo todos los gastos ¿es esto normal en una España en el siglo XXI que no se dispongan de medios? ¿o no estén disponibles solamente por interés político. No hablo de indemnizaciones hablo de los medios que son necesidad pública y sanitaria y está pagados por nosotros.
En el resto de tu comentario coincido ya que tampoco creo que sea el papá estado el que tenga que pagar todo, (además habrá casos y casos) pero sí ayudar especialmente a las mayores a reclamar, a usar el conducto adecuado para conseguir una cierta celeridad, seguro que damnificados hay de todos como en botica pero insisto ¿tienen que ser los voluntarios los que vayan a ayudar?
Por otro lado ha sido una desgracia que se podría haber evitado, tal vez en su totalidad no (yo creo que sí en gran parte, especialmente en vidas) si todos los responsables hubieran movido el culo en su momento, haciendo su labor y usando las herramientas de aviso de las que sí disponían.
Por cierto creo que nuestro compañero Marcos (Maramin) él o su familia están sufriendo la situación, si hablas con él por favor muéstrale mi solidaridad.
Un abrazo
Pepe
Si hubiera reaccionado bien el papá-estado en la parte económica, podía justificar su tardanza al igual que en La Palma donde aún esperan tanto la necesidad como el derecho, pero no me niegues Luis que todos quieren salir en la foto.
Se me olvidaba añadir que una cosa es socorrer y otra la caridad-