angelcesar
Poeta que considera el portal su segunda casa
UNA HISTORIA DE AMOR
Cruzaron sus miradas aún adolescentes.
Supieron del amor por ese cosquilleo
interior que recorre los cuerpos inocentes
ansiosos, a la espera del próximo recreo.
Hubo, por pocos años, encuentros infrecuentes
testigos inmortales de pasión y deseo
que el tiempo arrebató con sus duras vertientes
como se esfuma un haz al simple parpadeo.
Por distintos caminos el paso fue un crujido,
porque la vida supo darles en cada tramo
lo que habían soñado, pero esquiva al olvido.
Siendo ya ancianos, al sollozo de un reclamo,
la suerte de un reencuentro logró su cometido,
volver a acariciarse pronunciándose un te amo.
Cruzaron sus miradas aún adolescentes.
Supieron del amor por ese cosquilleo
interior que recorre los cuerpos inocentes
ansiosos, a la espera del próximo recreo.
Hubo, por pocos años, encuentros infrecuentes
testigos inmortales de pasión y deseo
que el tiempo arrebató con sus duras vertientes
como se esfuma un haz al simple parpadeo.
Por distintos caminos el paso fue un crujido,
porque la vida supo darles en cada tramo
lo que habían soñado, pero esquiva al olvido.
Siendo ya ancianos, al sollozo de un reclamo,
la suerte de un reencuentro logró su cometido,
volver a acariciarse pronunciándose un te amo.