Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando alcancen mis días su destino
miraré el total de mi existencia
con ojos puros, llenos de inocencia,
venerando los pasos del camino.
Me bañará un remanso cristalino,
origen del vibrar de la conciencia:
su caminar humano, mi experiencia,
apreciarán lo trágico y divino.
Ese día veré en las historias,
labradas en el seno de mi entorno,
el andar de mis huellas migratorias.
Iré mediante el pálido contorno
de esta mente repleta de memorias
en un último viaje sin retorno.