Marion Will
Poeta recién llegado
Quizá el reto es renacer en cada herida.
Renacer, como la semilla
que acoge la tierra,
regada con cada lágrima,
para florecer en un rincón del alma;
¡como en una eterna primavera!
A pesar de los mil inviernos
que ocultaron el sol,
en pertinaces noches frías,
por días esquivos al perdón.
Pero la primavera no espera
y ansiosa, renueva la osadía
que cobija una esperanza
que del desdén exonera,
templando el corazón.
¡Que nada nos robe la primavera!
Marion Will
Renacer, como la semilla
que acoge la tierra,
regada con cada lágrima,
para florecer en un rincón del alma;
¡como en una eterna primavera!
A pesar de los mil inviernos
que ocultaron el sol,
en pertinaces noches frías,
por días esquivos al perdón.
Pero la primavera no espera
y ansiosa, renueva la osadía
que cobija una esperanza
que del desdén exonera,
templando el corazón.
¡Que nada nos robe la primavera!
Marion Will