spring
Sonriendo...
No me lo digas en un poema
mírame de frente
háblame con tu mirada
iluminada, enamorada y serena.
Nómbrame a tu luna plateada
la de las noches insomnes,
la que al hablarle de mi te inspira unos versos,
a veces de resentimiento y sin sabores
a veces tiernos, románticos y vencedores.
Báñame con las aguas de tu mar bravía,
olas de espuma que a la misma orilla han de llegar
y estela de sueños en la arena dibujar.
Tómame de las manos apoyando una frágil flor,
deja que tu amor manifieste candor
del hombre enamorado sin sentir pudor.
Cántame aquella melodía que dedicas cada día
tierna compañera de tus soledades
la que habla por ti,
fiel confidente de los sentimientos.
Llévame a aquel rincón donde tu poema se creó
y en él en mi presencia:
…hablaras conmigo
de los te quiero
de siempre ser tu amor
de las cosas más bellas del recuerdo.
…y hablaras conmigo
en madrugada fresca
me contaras historias
nunca antes mencionadas
de tus aventuras gitanas.
...y hablaras conmigo
me dirás:
¡Mi amor!
¡Mi vida!
¡Eres mi consuelo!
¡Mi luz!
¡Eres todo lo que llevo dentro!
¡Eres la Reina de todo mi universo!
No me lo dirás en un verso
ni en una melodía,
tampoco en sueños o blancas hojas,
saca todo de tu centro,
¡mírame!
solo entonces sentiré que
hablas conmigo.
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