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Hay un silencio para mí
Lo emites tú
Emerge de tus ojos como una mirada
Hay una paz para mí
La voy a beber a tu arroyo
Tus manos laten entre las mías
Como el último pájaro que parpadea en las hojas por la tarde
Hay un amor para mí
Lo guardas tú como una vela
Tácitamente encendida todo el día
Hasta que llegue la noche de la llama verdadera
Y en el altar que guardas
Tú hagas la misa
Hay una noche para mí
La tienes tú para mis botes a la hora de las quillas
Hay una nueva paz para mí
Los corales lentos luego detenidos
Donde las anclas fatigadas
Rezan su herrumbre
Como un pez siempre conocido
Comprobado tras las redes.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
A veces persigno un beso en los cráneos de tus templos
Dentro hierven los coros
Y tiemblan las imágenes
Y vibra el humo lácteo del incienso amontonado
Tú me das los árboles de tus manos
Yo lluevo a ti y arrastro las hilachas de mis dedos
Murmuro en tus calles
Mi amor llueve
Tu ciudad de amor se moja
Despierto tu conciencia en el techo de cada poro
Apago la leña en tus ojos
Y me llevo la ceniza
Sin la efe en que agoniza el fuego
Corro
Y corro los harapos de mi piel como una sombra
Y llueve en tus calles
Y corro y corro
Y me entumbo en tus sótanos.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Mi tristeza estaba en mí como la noche en las cajas cerradas
Y faltaba la cadena de tus cosas
Y mi conciencia de tus cosas
Para desterrar el silencio de mi campana
Con la perpetuidad del mar en los caracoles.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT​
El sol ha madurado en las ramas del cielo como una fruta
Algún día el cielo floreció de estrellas
Alguien diría que en el azul de los árboles
Han amanecido las frutas
Yo diría que el sol ha madurado en las ramas como un higo
Tú dirías que el sol ha madurado en los brazos del cielo como un nido
Yo te escucharía
Y vería ascender tus hombros azules
Despeñarme en un ocaso
Con el cielo en mis brazos
Con el sol en tus ojos
Y el sol maduraría en el cielo
Como un hijo.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Tu vientre de durazno gira su quietud
Y se enrolla sobre los latidos del eco caído
Llegas a toda la semilla agarrada
Tus paredes acantaran el hijo de agua
El hijo de frente
Coronado
El hijo de eco que te grité
Cueva
El hijo de sombra
Cueva dolorida de antorchas
El incendio del hijo.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Las velas perfuman tenuemente los muros
Y las cosas
Nombrándolas de formas
—Como la noche necesaria para las estrellas—
Las velas titulan las cosas
Como los cantos y palabras dictan los silencios
Las velas desjugan su itinerario total de caminos
Las fogatas dejan resucitar el humo
Como rápidos álamos
Pero quedan los huesos de las cenizas como testigos del fuego
¿Quién se alzará o qué
—Como un árbol heraldo de la tierra—
Sobre los ladrillos de mis ruinas
Para nombrar mis torres?
Tú eres la noche necesaria para mis estrellas.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Esta noche izaré tus ojos como pájaros
Para enfrutecer mis cielos áridos
Y mis noches secas
Volveré con tus manos a media asta
Abandonadas como nidos viejos
Frías o calientes pero vacías
Aunque importantes
Pero ellas sin ti
Como huellas de pasos ya dados
Y abandonados
Traeré el trofeo de tu perfume como una bandera rota
Y tu sangre marchitada
Y un hueco en las venas para mi savia
Porque te quedará de mis lanzas
La prolongación de las abejas
Y luego serán mías las gotas de miel
Como una bandera de la tierra
Y tus panales jugosos como campanas recién inauguradas
Que cantarán por tus ojos un título de tu hijo.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT


Quiero enjuagar mis caricias en tu pelo
Y secarme en tus manos
Guardar en los tímpanos de mi piel
El rumor de la tuya ahora callada
Y enmascarar la distancia tras un vidrio
Porque tengo los dedos transparentes como una hache
Y miedo de hacer flamear tu imagen
Si te beso en el agua
Aunque sólo una brevedad de mí cabe en ti
Eres en las cosas viejas un tiempo larguísmo
Y se han empañado
Amarillentas
Como versos secos
Como los armarios antiguos
Con añejo olor a madera
Y estás encima de todo o todo está detrás de ti
Desfigurado y desteñido como las calles tras los visillos
Y me alzo con mis horas viejas guardadas
Con olor a naftalina de recuerdos
Deshilachadas y arrugadas como el eco sucio de mí mismo
Remedado
Y busco en los bolsillos de cada día sido
Y el perfume de tu mano se anticipa a mi conciencia
Y miro mi alma raída ampollada de quemarse
Con callos de ser siempre ella
Creciendo de sí misma como un vapor nuevo
Y veo una nube transparente y limpia
Resucitando desde un charco de barro
Entonces estás translúcida
Como el calor que me eleva espacial y fantástica
Como el silencio
Y tengo miedo de escucharte en sueños
Porque tu voz podría despertarme.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Voy a tildar en tu tierra con un racimo de estacas
Los ámbitos para mis cosas
Y bosquejaré un itinerario para el calvario del beso
Luego te ungiré de silencio y te untaré de mis ojos
Amor
En los volcanes la lava agazapada
Soporta su mordaza
Los árboles traman en la savia las nuevas hojas
El viento reserva mechones para los corales nuevos
Los pájaros visitan el silencio de las ramas
El viento musica su arroyo para los peces rituales
Amor mío
En las bodegas del silencio se despereza el embrión de una palabra
Se están secando los grillos de una voz no estrenada
Es cierto amor
La primavera llega a tu vientre
Y tus ojos florecen y tus manos
Se pueblan de pájaros festejando las frutas.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Necesito un jirón de tu voz para amordazar la noche
La noche sangra la noche sobre la piel de mi alma
Y mi alma muere equivocada con la sangre suya de la noche
La noche inunda la noche como en tu voz vive tu voz
Tú me señalas con el índice de tu silencio el viento de la noche
Las olas de mis brazos rompen en la playa de río de esta noche
Y tu dedo se alarga con mi deriva inevitable
Tú me puedes salvar
La noche ya me llega al cuello
El silencio alarida su brazo oblicuo y negro e instantáneo
Cuando reviso mis oídos
Bajo mis ojos impotentes de las ventanas vacías
Voy a la bodega de mi mente a sacar el polvo a las imágenes
Estuviste tanto conmigo que nunca tuve tiempo de recordarte o sospecharte
Me sobra tiempo para morir
Me sobra tiempo para recordar
Me sobra tiempo para esperar
Me sobran noche y silencio para morir las mil veces
De mi amor sediento y vacío
Me sobra el pecho de mi ansiedad y mi angustia
Para la última espada conocida del silencio que me sobra
Que sobrará
Y el polvo.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT​
Dame la mano y tus ojos
Deja a mis palabras ser un párpado en tus tímpanos
Seremos entre la gente
Dame la mano y embastónate en mi renguera que se suprime en ti
Vamos
Subsistiremos las olas como un barco redondo
Y no podrán volcarnos
Vampiraré en tu boca un alba que me despierte
Mientras vaya apretando la noche en tus ojos
Y te duermas apoyada en mí
Mañana estarán lejos los ecos de los árboles
La neblina del silencio habrá desteñido horizontes
Las palabras que nos dicen serán viejas
Y se romperán contra las montañas
Queriendo rescatar nuestros pies
Pero seremos como el horizonte en los ojos de quien nos busque
Y viajaremos con el cielo
Sobre los pasos de quien nos sigaEl último beso es un tácito que nos prensa las bocas
Mastiquemos nuestras caras
Y cuando estemos juntos corramos hacia nosotros
Que podremos ajustarnos más
Así
Anonimados en un abrazo
Como nuestras manos se muerden
Marchemos entre la gente
Hasta llegar a nosotros
Dejándonos quizá destruirLuego nos evaporaremos de nuestros cadáveres
Y nos juntaremos en las nubes
Como dos humos distintos
Y en el mundo se incendiarán los bosques
Para que dos fogatas se den las manos
Ahora
No desancles tus dedos
Cierra este primer párpado en tus oídos que las sirenas silban
Y puedes tener frío
Y tiemblo también de frío de sólo ver la gente
Acumulada ante nosotros como la escarcha en los vidrios
Y tengo miedo de que mi voz se hiele en mi aliento
Y que mi silencio sea un antifaz transparente
En las palabras ajenas

Amiga
Compañera
Novia
Piel de mi carne
Yo mismo y quizá
Lágrima o tú solamente.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT​
Quisiera poder describirte el amor con que te quiero
En el recinto de mi alma el humo se acumula
Se modula la melodía tenue de tu imagen
Como si en un templo inmenso
Con estruendo de perfumes
Adivinase el casi tácito susurro de tu aroma
Como si en un bosque
El coro de árboles muriese del silencio
Y su voz se alzara como un alma dura de gritos gigantes
Y entre todos ellos tu voz me nombrara diciendo
Si supieras la forma en que te amo
En el recinto de mi alma el humo se acumula...


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Surge el mástil de un grito
Y muerde la piel de mi grito con que te exijo
Y vienes vienes tanto que llegas
Llegas tanto que muerdo tu alma
Y tu presencia grita su presencia
Mientras tu cuerpo es la conciencia
Que piensa y sabe el grito de mi forma.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Tú eres de verdad
Y voy incendiando bosques de silencio con tu nombre
Erigiendo la torre de un grito
Una torre transparente
Con los ladrillos de mis lágrimas derruidas
Con los escombros de mi ciudad sola
Donde mi ilusión y mi espejismo de alguien
Crecían sobre mis propias huellas
Y he acomodado las gotas que lloraste sobre mis manos pordioseras
Porque eso es lo que tengo de ti
Porque eso es lo que me diste de ti
Porque eso es lo que quiero de ti
El testimonio del cadáver del mar y mi libertad de isla
La calavera del silencio y mis alas de alma
Tus palabras.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Por los postigos de tu alma
Chorrean brazos de mañana
Y las mariposas de la lluvia enfrutecen los árboles
Y se levanta el humo del olor a tierra regada
Que gotea por los postigos de tu alma
O se acurruca en las paredes
Y nosotros mismos
Somos semillas de nuestra propia tormenta.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Quiero mirarme como a alguien desde un balcón
Tirar mis anzuelos a mi alma
—El agua está tan chata que no sé si es dura o blanda—
Emergerán tus imágenes sin ahuyentar las ondas en un eco
Y te pelaré como a una fruta
Te desnudaré mil veces
Hasta que estés desnuda
Capa por capa cáscara por cáscara
Como retrocediendo el tiempo del árbol
Hasta que quede el microbio de la perla
Y pueda tocar el hijo en un sueño
Y sepa en mis dedos la sensación de mi amor.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Voy a tachar la blancura de tus médanos de miga
y dejar los talones de mi boca como un título de un camino de sed
y voy a tildar cada poro con una bandera de saliva caliente
Hasta morder la cruz de las cúpulas
como un puño desesperado de abismo
un vaso para tu alma
y yo desesperado desde afuera
inventando gritos de socorro a mis ojos ya roncos
y a mi voz derruida de haber gritado tanto
yo desde afuera helado
golpeando a templos sin ventanas
la lluvia de la noche cayendo sobre mi espalda
me adosaré a los muros como un caracol desesperado
Y descubriré tus ojos y escucharé por ellos
más cerca el himno de la leche despertada
Y el incienso en los altares y en las aras
cáliz de sangre
cáliz de pasto
descubriré las entradas
y habrá una voz más en el coro de tu sangre
y un trueno de las almas nos hará temblar
y serás el agua acumulada de la lluvia
y zozobrarán mis quillas y mis mástiles
en el flameo de las aguas
y te preguntaré tras el líquido silbido
si has sentido un resplandor en tus ámbitos
como un susurro de la fogata del hijo nuevo
que aturdirá tu vientre de un médano de miga. 2.Gracias por ser
y no yo
a través de ti
sino tu verdad testificable
Gracias por descansarme los ojos
con un silencio
entre tanto estruendo de fealdad 3.Yo nunca te tuve pero te perdí.*Como una bisectriz del alma*Como la piel de una palabra 4.Si yo pudiese cantar como los pájaros
pastor de palabras
hacerte una puerta de versos
cerraría mis puertas a tu espalda
y el canto que te gusta sería de mis labios
¡si yo pudiese robar alas al viento
tejerte un canto con los tallos de mi alma
y hacerte un pájaro de sol para tu noche
y echarlo como lluvia en tu ventana!
pero tengo que resignarme a dar la mano
a dar los ojos a cantarte con los pájaros
a darte un puñado de viento ya cantado
a hacer mío la mano de los otros
y mientras bebes los gritos ya gritados
la lágrima del alma ya podida
dejarla en el alma agonizando
y darte mi silencio con los cantos. 5.Tu cuerpo
esdrújula
casi a la mitad de un acento
una flecha
en un puñado de corazón y pasto
en el rincón de dos ramas
en el horizonte
del cielo y del mar
el sol herido
una paloma arrinconada
Dos páginas
y flores viejas y horas
acurrucadas en los vértices
un nido una garganta
una rama buscando la madera
un grito de madera
mandíbulas de palo
la savia
va deletreando el moho.
Tu cuerpo esdrújula
bandera
un acento vencido
la madera busca la madera
Nadie puede distinguir el humo de las nubes
Un árbol.
viento.
un acento
en un puñado de corazón y pasto
secreto. 6.Mi necesidad de ti es
tan grande como tu
existencia por eso
serías suficiente sólo
si pudieras esconderte
en mi conciencia
y dejar la ropa de tu
cuerpo en mis sentidos 7.Mis manos copian tu relieve
como el agua amontonada de la
lluvia
y deletrean cada una de tus olas
redondas,
y resbalan sobre tus médanos y
los modifican
como si mis dedos fuesen viento
y empañaran tus cúpulas
y luego el agua cae al agua y
tus manos y las mías.
que te peinan los dedos 8.Me afanaba en tejerte la poesía como alfombra
para que tú caminaras sin hollarte las plantas 9.tu recuerdo me duele
por el tú que faltas
pero no reniego de saberte
no reniego de necesitarte
odio la burbuja de vacío
que me contiene
Recién pensé: amor mío
hubiera sido triste ver caer
las letras sin que las recogieras
lo pensé y aun así fue triste
fue triste fue triste
varias veces triste amor mío
varias veces amor mío
estás repartida en este silencio
empapando su presencia de ausencia
llenando esto lleno de vacío
como las cosas
conocidas y creídas de la pieza
ahora que apagué la luz
como ellas,
que podrían irse y volver con la voz de la lámpara
y yo lo ignoraría
y es así como está tu no estar,
sólo que no lo pienso
para que la noche no se doble líquida
como lo que está detrás del fuego
tú me entiendes, bueno, sé que lo harías
para no llorar
entre las lágrimas que ya estoy llorando. 10.Quiero saber qué es cercanía.
¿el beso? ¿la chispa?
para nosotros piedras.
para nosotros bocas.
Quiero saberlo para tener una palabra.
una palabra ante la gente.
¡Ya sé! alegría.
(porque cuando estás conmigo
estoy alegre)
Pero no es sólo mía
y quiero algo mío, de los dos.
Escucha. (y déjame llamarte Querida)
Querida: tristezas ajenas,
cercanías, es el hijo
Porque en un momento
besarte es besarme, a mí mismo.​
Pude tal vez echar un ancla en tu tormenta,
resistir al mundo y la mentira ajena,
pero cerré los ojos y confié en los tuyos
y me dejaste ciego, frente a la mentira y frente
al mundo.
Ya no importa llorar ni perdonarnos
ni hacer preguntas y responder silencios
Ya todo está. ¿Para qué secar la leña
inútilmente si las piedras mismas de hacer chispas
dimitieron.
Puedes restaurar, quizá, mi memoria,
seré un recuerdo más yo o menos yo, eso no importa
Pero el nosotros que yace donde el camino se bifurca
no volverá ya a nombrar nuestras manos juntas
Hemos perdido para los nombres por venir,
ese fervor de apretar los ojos, como rezando.
Por eso seremos los dos, siempre mejores,
aunque digamos dejarnos para buscar lo verdadero​
Es por eso el rencor, no tendremos olvido.
todas nuestras palabras de olvido serán para nosotros.


2.​
Y será ésa, otra manera de mentirnos,
como al decir adiós.
No puedes parecerte a las palabras que me dicen.
¿acaso alguna vez, fui como una palabra que escuchaste?
Escucha pequeña, aunque ya no me oigas
, deja romper las olas del silencio que te
ahorca por las noches. Llora.
Luego llámame, no te oiré.
Luego toma esta pregunta como una antorcha,
y baja al sótano de tu alma a descifrarte.
¿qué día es el olvido?
yo no lo sé, ese día y por haberte ya olvidado,
no recordaré llamarte para contártelo
Si enfrentas el olvido, con sólo recuerdo
¿para qué olvidarse?
Si sólo hemos pedido ayuda de los otros
y nunca nos gritamos a nosotros mismos

3.​
enjuagabas tus ojos en silencio
enjuagabas tus manos
con hebras hilachas harapos
del viento

4.​
Nos tanteábamos como ciegos recelosos
Los tibios países de trapo y de durazno
y las manos avisaban nuestros
territorios
como tildando el lugar donde éramos

5.A veces, porque todo a veces
en tu soledad de túnel
irrumpe un sol que equivocó su altura en una
lámpara.
6.​
...Y tus ojos como dos gorriones huecos.
tu pelo
largo pájaro de sombras y silencio
Todo lo recuerdo
y tu pecho roto
donde quise quedar o queda todo
La noche era nosotros
por eso
todo lo recuerdo
y desde ti estoy solo

7.​
De la tarde sola,
del cielo lívido sobre las últimas casas
de la mansedumbre
con que es hermosa para otros esta tarde
me viene esta tristeza
de ver temblar al viento entre las hojas
Tanto se depone
acortando mañana
aunque siempre queda todavía
Vendrá la noche entonces
y se agremiará en los últimos rincones
y vendrá el espejismo
a vivir desde las manos
Nada demora lo innumerable
y la tristeza sólo cambia de calles
por eso el cielo lívido y los otros y las casas
y la tarde de los otros mansa
y mi tarde

8.​
Quiero tener tanto que
no tenga lugar para
tener el no
tener
de lo que no
tuve

9.Mi silencio hace un ruido infernal​
*
y el beso viceversa que es nosotros o tú desde los dos
*
llevo la luz de tu piel en mis manos que saben a sombra

10.​
¿Qué dejarte amiga mía ahora que parto
para ser más extenso que el olvido?
cruzarte la cintura tal vez por un camino
donde el beso ha errado tanto
¿cómo quedarme desde más allá contigo
cómo buscarte ahora que ya has sido y que me
alejo
si yo mismo soy en todo lo que dejo
Ahora que emprendo la orfandad del hijo?
...Tanto anduvimos por los días cortos...
Aunque en cada rostro del camino te descubra
Más allá de nosotros el mundo tiene todavía
por allí andaré alargando la tristeza
acortando por delante la tristeza que nos
queda
Hasta que vuelva a gritar que te he olvidado
y sea mentira.
ensangrentado de silencio
resucito entre los escombros de mi última batalla
alguien pasa a comentar mis soledades
el caracol pierde su historia sin testigo
alguien lleva mi secreto de mar entre los vientres
ahora es de noche
y es el mundo
también es la tristeza y estoy al silencio
mientras el mundo
y los oficios se consagran a las paganas sepulturas
derogando viajes remotos sin relatos
los ojos se alzan sobre las brujas
y los niños asesinan al otro lado del miedo

yo tengo silencio
grito de silencio
muero de silencio
castillo de cristal
y sol afuera
porque mi soledad se obstina
en mis acechos

el mundo sigue siendo afuera
porque soy el necio
que enumera sus tristezas con tinta

Poema 2
un día mi tinta será
sangre
saliva de estrellas
congeladas más acá del invierno
como unas flores para siempre
nunca he dicho amor
porque no tiene rumbo
mis ríos mueren en mis
manos
y mi tinta será
o es un sueño
sangre
porque aún no digo amor
y el insomnio
me obstina la poesía

Poema 3
hoy me sobra voz para el silencio

el cielo tirita
y el corazón tiembla
lejano de mar y alto de sombra

por eso quiero alzar mi garganta
para lavarla con el viento
para completar el sacrificio
de mis oraciones

Poema 4
cuando inaugure mi historia
habré pasado la espera

hoy soy mi propio testimonio
el heraldo de mis soledades
y digo solo porque mi historia tiene un solo nombre

el mío

Poema 5
si tu rostro me sirve de lámpara
cuando tanteo el terror del mundo
extraviado de tableros
y geométricas consignas
en las guerras que derrotan sus
mismos estandartes
entonces habré vencido mi egoísmo
me habré encontrado el corazón
sepultado o crecido de las ruinas
sin plegaria
nombro las tumbas de mi cementerio
y rezo ante mi cruz

Poema 6
la gente rueda a mi lado
decapitadas las manos
consumando rencores laterales
y sumando fusiles amontonados
de sangre y de flores que vendrán
sobre los cementerios sin nombre
y yo no atino a suicidarme
y no resisto el terror de ser el último

Poema 7
todavía tengo tiempo para los juguetes
para embarrarme las manos
y dormir sobre mi madre mientras
fuera los hombres desenvainan las guerras

Poema 8
para embarrarme con tu sangre
porque quiero untar mis manos
con el vientre de la tierra
enjuago en el fragor de tus ojos
mis manos de largos silencios

Poema 9
tú te laceras contra los zaguanes
arrastras tu derrota alargada de días día a día
y luego la tristeza se te llena de ternura
y la piedad se quema en tus manos sin mendigo
yo digo tu dolor
un presagio presentido
se me vuelve sabor
y el mundo te pasa lateral
dejando un reguero de feroces carcajadas
yo digo tu dolor
y soy un poco el mundo
un poco
tu costado
y persigno la tristeza en tu espina
aunque no sepas nombres
aunque no sepas rostros
y aunque yo para ser más mi imagen
me acerque a tu bondad
y escriba

Poema 10
mis sombras se agremian en sectas de silencio
silencio adentro
como cotidianas razas de palomas quemadas
Katia N. Barillas Katia N. Barillas en EfÍmera ilusión · · 2 comentarios · ♥ 1
Katia Barillas;4993671 dijo:
CAUPOLICÁN
Rubén Darío de Nicaragua

Es algo formidable que vio la vieja raza;
Robusto tronco de árbol al hombro de un capeón
Salvaje y aguerrido cuya fornida maza
Blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
Pudiera tal guerrero, de Arauco a la región,
Lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
Desjarratear un toro, o estrangular un león.

Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
Le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,
Y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.

“¡El Toqui, el Toqui!”, clama la conmovida casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: “Basta”,
E irguióse la alta frente del gran Caupolicán.
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