¡Hola francisco!
"Los pájaros tirándole a la escopeta"
Hago este comentario con ese encabezamiento ya que no estoy muy de acuerdo con el análisis que le haces al noveno verso del soneto de Federico garcía Lorca; "Tengo miedo a perder la maravilla".
El verso es:
Si tú eres el tesoro oculto mío"
y la separas así:
Si | tú-e / res / el / te / so / ro-o / cul / to / mí / o /
Con lo que no estoy muy de acuerdo es con la primera sinalefa que haces (tú-e), ya que como se puede ver claramente tanto el pronombre personal tú, como la inflexión del verbo tienen acento tónico por lo que precisa de una pausa entre las dos (pausa tanto de ritmo como de sonoridad), por lo que se acerca más al hiato que a la sinalefa; ahora, otra cosa sería que el acento de intensidad en la sexta sílaba obligue a hacer esa sinalefa, ahí si no discutiría nada, pero que en todo caso considero que esa sinalefa no es muy apropiada, y mira que en el verso décimo; "Si eres mi cruz y mi dolor mojado", en condiciones totalmente diferentes ya que se trata de de una átona con una tónica, tú le estás dando el mismo tratamiento que al verso noveno; aquí en este verso décimo sí estoy de acuerdo con la sinalefa; nuevamente reitero; los pajaros tirándole a la escopeta, jaaaaaaaaaaaaj.
Creo sinceramente que has sido muy benévolo en tu comentario con este soneto de Federico García Lorca.
Espero que me digas cual es mi error.
Atte.
Sigifredo Silva
Pues sucede a mi entender, Sigifredo, que esa norma que aduces de ser obligado el hiato cuando se juntan dos tónicas no es necesariamente cierta ni automática. Cuando se juntan dos vocales tónicas la sinalefa, según Baehr, es habitual si bien el hiato "se da por regla general cuando el acento de la segunda vocal queda más manifiesto por el acento rítmico del verso [acento de intensidad que, por orden de importancia ocurriría en la 10ª o en la 6ª]. Por lo demás, la sinalefa es muy frecuente: (Qué ás)pera condición de pecho fiero (Herrera)". Hasta aquí Baehr. A mí se me viene a la memoria un conocido bolero que suelo cantar:
(Tú e)- res- mi -co- ra-zón (6+1=7 sílabas)
¡Oh-sol-de-mi-que-rer! (6+1=7 sílabas)
Mu-jer-de-mi-pa-sión, (6+1=7 sílabas)
(mi a)-mor-te-con-sa-gré (6+1=7 sílabas)
y no rechina para nada la sinalefa.
Por supuesto que el verso de Lorca requiere de esa sinalefa para que el segundo acento de intensidad vaya a parar a la 6ª, pero dentro del contexto de uso vacilante hiato-sinalefa no hay nada, nada, nada raro en utilizar la opción sinalefa. Y por cierto ese precioso soneto del amor oscuro del gran Federico es lo suficientemente ejemplar para que lo haga figurar en portada de su Diccionario de Métrica Española el reputado catedrático José Domínguez Caparrós.
Por tanto me reafirmo en mi análisis métrico que tendrá seguramente algún error, pero no ese.
Y perdona la "frivolidad" de mi apelación a un humilde bolero. Si te sabe a poco puedo buscar ejemplos de poetas magistrales, ya que a Lorca, por lo que te leo, lo tienes bajo sospecha.
Un saludo, Sigifredo, siempre será un placer departir contigo sobre estos temas.
P.D.: La "apelación al ... bolero" no sólo era humilde sino equivocada. Realmente el bolero "María Elena" no decía lo que figura arriba sino lo siguiente:
Tuyo es mi corazón,
¡oh sol de mi querer!,
mujer de mi ilusión,
mi amor te consagré.
Muy parecido, pero completamente improcedente a los efectos de probar lo que yo afirmaba. Son los inconvenientes de fiarse de la memoria de un viejo, demasiado repleta de recuerdos o demasiado desgastada por el uso. Esto no resta validez a los razonamientos, pero, obviamente, no prueba lo que pretendía; trataré de buscar mejores ejemplos.
Ejemplos de la práctica magistral del uso de la sinalefa en encuentro vocálico tónica-tónica (tú eres):
Aporto dos: uno del Siglo de Oro y otro contemporáneo.
Siglo XVI
Cantemos al Señor, que en la llanura
venció del ancho mar al Trace fiero;
tú, Dios de las batallas,
tú eres diestra
salud y gloria nuestra.
Fernando de Herrera (1534-1597) –
Por la victoria de Lepanto
Combina tres versos endecasílabos con un heptasílabo, en forma alirada. Nos interesa el tercer endecasílabo. Su análisis métrico es:
tú,-
Dios-de-las-ba-
ta-llas,-(
tú e)-res-
dies-tra -> Endecasílabo “a maiori” de tipo A2 o heroico (también cabe tomarlo como de tipo A1, pues tanto la primera como la segunda sílabas llevan acento, pero me inclino por la segunda tanto por el carácter relevante de la palabra Dios como por ser el ritmo más habitual (el heroico) de entre los endecasílabos “a maiori”. Vemos clara la sinalefa (única del verso) que forma la octava sílaba sopena de resultar el verso hipermétrico.
Siglo XX
Tú eres fatal ante la muerte.
Yo soy fatal ante la vida.
Yo siempre en pie quisiera verte.
Tú quieres verte siempre hundida.
Miguel Hernández (1910-1942) –
Cancionero y romancero de ausencias. Poema nº 32
Se trata de un sencillo cuarteto monorritmico en eneasílabos trocaicos. Nos interesa el primer verso. Su análisis métrico es:
(
Tú e)-res-fa-
tal-an-te-la-
muer-te. -> Eneasílabo trocaico con acentos principales en 4ª y 8ª. Está clara también la sinalefa única del verso que permite conciliar metro y ritmo con los versos que le siguen, especialmente el segundo, que repite el esquema retórico del analizado con el doble cambio tú-yo y muerte-vida.
Queda pues deshecho el entuerto del falso ejemplo del bolero con dos auténticos ejemplos magistrales, que, con el de Federico, son tres.
Otro saludo, Sigifredo.