Antares
Poeta adicto al portal
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.
Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.
La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.
Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.
Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.
Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.
No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.
Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.
La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.
Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.
Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.
Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.
No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.