El llanto de una musa.

Antares

Poeta adicto al portal
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.

Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.

La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.

Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.

Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.

Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.

No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.
 
Muy bella la presente historia... en la vida real, casi la mayoría de las experiencias amorosas
el inspirado poeta es el agraviado... el poéta canta su dolor al abandono, pero aquí tenemos
lo contrario... siendo un hecho poco común, es resaltante porque es bueno enfocar todos los
ángulos en las historias que narramos... y si a este hecho, lo acompañamos con elocuencia y
buen ritmo en cada verso; tenemos como conclusión un excelente trabajo. hilvanado letra tras
letra y verso tras verso. Lirismo puro.... derrochando ingenio... Felicitaciones mi querida Anta-
res por su bonito y profundo poema... con todos mis afectos, te saluda un amigo:

El Gitano.​
 
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.

Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.

La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.

Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.

Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.

Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.

No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.

Ingeniosa obra, canto al abando en un enfoque poetico.
versos para hilvanar esa melancolia donde la musa
queda como abierta en esa penetracion de sensaciones
narradas. felicidades por la intensidad del poema.
saludos amables y felices fiestas. luzyabsenta
 
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.

Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.

La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.

Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.

Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.

Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.

No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.
Bello y sentido poema de desamor donde no siempre los dos aman con la misma intensidad. Felicidades por la sensibilidad de tus versos
Saludos
 
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.

Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.

La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.

Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.

Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.

Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.

No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.
 
Pobre Musa que hoy te encuentras,
triste y desconsolada.
Te hizo llorar tu poeta,
cubrió de felonías tu alma.

Creíste en todos sus versos
y tan sólo buscaba una cama.
En la que un buen día le diste,
fuego y pasión, hasta el alma.

La brisa del Sur no lo deja,
lo inspira, lo atrae, lo arrebata
de otros amores inciertos,
que nunca podrán superarla.

Esta musa que hoy llora,
no buscará su venganza.
Vivirá añorando recuerdos,
del poeta que la venció con su hazaña.

Pobre musa que hoy te encuentras,
llenando los mares de lágrimas.
Y aquel poeta querido,
amando a la mujer que extrañaba.

Musa que celosa está de su cuerpo,
besará nuevamente la espalda,
de aquella sureña que un día,
con fuego su nombre sellara.

No me pienses, no me busques,
deja pasar estas páginas.
De los versos que me hiciste,
cenizas quedaran al alba.
Qué bonito como te inspiras en el llanto de la musa. Magnífica obra, me encantó sobre todo el ultimo verso. Super. Placer leerte poetisa, un abrazo
 
Que razón tienes, Marquelo. Encantada estoy de tu paso y comentario digamos “realista”? . Saludos estelares
 

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