Ahora deseo
que todos se apiaden
de mi locura triste,
de mis trenzas
que como rieles
hoy penan las calles de nadie.
Que cuides
de mi simpleza muda,
y la tomes de vez
en cuando de la mano
la beses, como se besan los
gatos en agosto.
Te digo solamente
que una rosa blanca basta
para adornar esta mesa,
en que tu y yo
somos maniquíes
que no pueden mirarse
a los ojos
porque existe esa lejanía de años
de no encontrarse.
Qué más quisiera
abrir tus pestañas
y parpadearte un deseo,
que mi boca
te regale un beso eterno
y no esperar nada de ti, nada.
Agosto/ 2019
que todos se apiaden
de mi locura triste,
de mis trenzas
que como rieles
hoy penan las calles de nadie.
Que cuides
de mi simpleza muda,
y la tomes de vez
en cuando de la mano
la beses, como se besan los
gatos en agosto.
Te digo solamente
que una rosa blanca basta
para adornar esta mesa,
en que tu y yo
somos maniquíes
que no pueden mirarse
a los ojos
porque existe esa lejanía de años
de no encontrarse.
Qué más quisiera
abrir tus pestañas
y parpadearte un deseo,
que mi boca
te regale un beso eterno
y no esperar nada de ti, nada.
Agosto/ 2019