Ahora en los azules de tu frente
dejo en sus olas la fragancia mía
para envolver de azul el mediodía
bajo los rizos de tu pelo argente.
De azul en otro azul resplandeciente
los ojos que me miran cada día
bajo la tenue luz, y es poesía
la boca que me bebo dulcemente.
Me quedo con el éter invisible
de tu mirada azul inconfundible
armónica de abril, deidad que apresa.
Hago de tu mirada cristalina
una estatua de sal y aguamarina
que como el mar, es de un color turquesa.
dejo en sus olas la fragancia mía
para envolver de azul el mediodía
bajo los rizos de tu pelo argente.
De azul en otro azul resplandeciente
los ojos que me miran cada día
bajo la tenue luz, y es poesía
la boca que me bebo dulcemente.
Me quedo con el éter invisible
de tu mirada azul inconfundible
armónica de abril, deidad que apresa.
Hago de tu mirada cristalina
una estatua de sal y aguamarina
que como el mar, es de un color turquesa.
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