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Flores de luto sirvo
en este plato de mi voz ensangrentada.
Flores de luto
siembro
sobre ojos de escuálidas miradas
que contemplan su savia negra salpicar
el impoluto cristal de la distancia.
Ojos que no podéis llorar,
¡libad la sombra contenida en el hueco
de mis llagas!
los versos turbios...
No sé si Dios existe realmente o si el cielo es negro . Creo más bien que somos los seres humanos quienes oscurecemos el paisaje o enlutamos la luz con nuestros pensamientos y acciones.
Interesante reflexión, amigo. Recibe un abrazo.
¿Desaparecer? ah no, ni se te ocurra ¿cómo voy a permitir que se esfume mi lector favorito?.
En serio, es un poema donde el alma camina con pies ensangrentados y solo desea refugiarse en los témpanos del vacío para sobrevivir a la aridez de su existencia.
Excelente, Marius. Un abrazo...
Estoy de acuerdo en la pasividad de occidente ante lo que sucede en el mundo, creo que no se debe mirar para otro lado ante estos crímenes y hay que tomar medidas contra la violencia y la intolerancia; sin embargo no me parece nada acertada tu referencia a las Cruzadas. Tantas veces a lo largo...
Se es libre cuando se siguen los dictados de la propia conciencia. Me encanta leer tus romances, Eladio. Mi felicitación por este estupendo poema. Un abrazo, amigo.
Cógela, perro mío, coge mi infancia y vuela
por las orillas olvidadas del tiempo,
y ve rompiendo los castillos de arena
que vayas encontrando con tu veloz inocencia
Estos versos me encantan. Quién pudiera regresar a la luz pura de la infancia. Muy hermoso y evocador. Abrazo grande, amigo.
Inmenso, desde el primer verso que lo inicia (Hay casas que sólo duran un instante), y que lo engloba y sintetiza con toda su carga de profundidad. El blanco de la muerte, el rojo del miedo trazan un mapa de desventura y al mismo tiempo dotan de fuerza y música a tu espléndido poema. Mi sincera...
No subas al tiovivo
en este día
tan proclive a la lluvia:
los caballos han muerto de cansancio
en su ritual suicida
y ahora se inclinan las aspas del vacío tantos grados
al sur de la dulzura
que la bondad resbala ojos abajo
para morir en charcos de tiniebla.
¿A qué este empeño en bordar el...
El poema está plagado de símbolos: el forúnculo (esa herida profunda que no cicatriza), las viudas, el niño ciego, el propio cartero (el protagonista, el hombre enfrentado a sus circunstancias, superviviente a sus pérdidas, readaptándose al mundo)...
Siempre es un descubrimiento tu poesía...
Esta holgura de la distancia me llueve a cántaros.
Este vaso de ausencias
es un manto de hielo cubriendo los dilatados trayectos
de oquedad
dibujados en las palmas de mi nombre.
Solo tus manos me salvan de esta pálida cárcel cotidiana.
Creo en ellas, son dogma donde la tierra y el fuego se...
Es un poema soberbio y de una gran fuerza emotiva. Atrapa la belleza y el dramatismo de las imágenes arrastrándonos como esas hormigas hacia el inevitable final. Mi felicitación, querido amigo. Un abrazo.
Me gusta mirar al cielo. Lo hago casi siempre que salgo de casa. Miro al cielo, intento adivinar la posición de las estrellas; los astros que se ocultan a la vista; su leyenda y misterio...
Sí, me gusta mirar al cielo (o como alguien diría con más propiedad, estar en las nubes) pero tiene...
Es la hora proclive a la razón desaliñada,
la hora del te para la sombra que elude la materia fugaz,
la hora de agacharse a contemplar el llanto de los dedos.
Las paredes se contraen al sentir su pie izquierdo
sobre el cuello arrugado
de la noche;
amarillean sin remedio los espejos
cuando la...
No conocía el poema de Dehmel, pero ha sido gratificante llegar a él y a través de él comprender tu poema. Fascinante y bellísimo el resultado. Felicidades. Un saludo.
Es hermoso cómo has edificado una historia con la piedras de tu talento para hablarnos de las apuestas del amor y sus pérdidas. Al menos, así lo veo yo. Fantástico poema, querido amigo. Mi admiración sincera. Un abrazo.
Pues hizo muy bien liberándose, aunque yo primero lo hubiera puesto a sacarle brillo hasta a los silencios, jeje.. Siempre es un placer encontrarse con tu ingenio, querido amigo. Un abrazo.
Sutileza, elegancia, belleza, profundidad... todo eso contiene tu poesía, querida Darkness. Este es un poema muy hermoso. Mi sincera felicitación. Un abrazo.
"Es tan hondo y oscuro el revés de su boca
camuflemos en el bosque el temblor,
tal vez los búhos duerman esta noche;
esta noche tal vez las palabras hayan puesto a secar
sus sedosos escudos
y anden desnudas y solas, solas y desnudas
a merced de los lobos.
Quizá los duendes trágicos
puedan...
Otra vez el águila, malherida, la ola voraz presagiando desdicha... y el alma depredadora engullendo el maltrecho destino del águila. Me gusta cómo nos presentas ese escenario del dolor con imágenes que impactan y atrapan. Mi felicitación sincera, querido amigo. Abrazos.
Es soberbio este final, me encanta:
Y algunos llegan a beber mientras mean---
Yo me enamoro mientras lloro...
Ésta es la decadendia más inhumana
del ciclo del agua.
Felicidades, poeta. Saludos.
Podrían caber miles de espectros en un verbo solo,
larvados azules gestándose
como un dios alado
de pálpitos,
pero prefiero las oscuras notas de un mar
intuido
donde los violines afinan su llanto sobre arcos
de ausencia;
el temblor de un gesto apenas esbozado
en los pliegues del tiempo.
Podría...
El pelo ensortijado de abismo,
un pájaro flechado en la mirada,
caminaba la bruja
bajo las criptas del cielo.
El mar le servía cada noche
una espuma de enigmas
-si pudieses rodar;
si tu cuerpo no fuese este son intangible
que murmura promesas de sombra
y al instante fallece,
tal vez podría...
Percibo un odio amarillo en la sonrisa
de Dios
-Tengo un regalo para ti, hija mía,
aquí
bajo la lengua del sol
en las papilas donde nidifican las alondras
y las flores perfuman los sueños
de los mártires.
Dime Casandra,
¿en cuál de mis cuatro manos
guardo el puñal?-
He aquí mi pecho desnudo...
"Es el viento
que azota las mieses;
no temas"
-dijeron los buitres-
y seguí caminando y sembrando
palomas
y a mi espalda un puñal
y yo contando los labios del cielo
afilando la estrella más cercana a mis ojos
y las piedras del camino apuntando
a mis pies
a mis venas
No temas:
es el viento
- me...
Sergio o el hombre-poeta con sus vicisitudes y sus múltiples muertes cotidianas. Siempre es un placer disfrutar de tus magníficos trabajos, Astro. Mi felicitación sincera. Saludos.
Dejarse caer allí "donde se quiebra el canto de los espejos", como una luz hundiéndose en sus sombras... muy bello, Arkhita. Un lujo leerte, mi amigo. Abrazos.
pero sólo la noche se atreve a decir
el correcto nombre de la muerte.
Muy buenos estos últimos versos, aunque todo el poema está sembrado de magníficas metáforas. Ante un desierto de lágrimas solo queda tratar de desgarrar los recuerdos. Mi felicitación, Marius. Un abrazo.
Tenías razón:
el ratón roe las hojas subterráneas del aire
sin que le tiemble el pulso a la rama del árbol-escudo.
La Esfinge lo sabía
sangró ayer siete mordazas
y preguntó por sus manos.
No respondí,
pero tú
reconociste al instante
el arcano color de su noche,
la paloma tatuada en la ingle del...
Mírame, mírame,
no dejes de mirarme:
creo que nací para tus ojos ciegos
o tú para los míos,
qué importa,
cuando la lluvia golpea el metal
de tu alma
o el viento
nos besa la frente
e invade el carril de la nada
en el que nos hallamos, hermana.
¿Sabes?
a veces olvido
que no somos sino la silueta...
Silencios que abren puertas a la paz, al equilibrio interior. "Seamos sacudida de un nirvana en floración" magnifico cierre. Mi admiración, amigo. Un abrazo.
Es como un vendaval tu poesía, Marius, un vendaval de furia y de belleza a partes iguales. Se me hace difícil destacar un verso en este maravilloso cocktail de inmensas metáforas. Me ha encantado. Mi felicitación sincera, querido amigo. Un abrazo.
Ahora soy tú auscultando piedras,
me llega el latido de tus olas
a pizzicatos galopantes van vistiéndose de largo.
Novias inquietas ante el altar.
Estela plateada de nimbos, abrigadas al azul de tu reflejo.
Tan sugerente el poema como la pintoresca y solitaria imagen del árbol de Socotra...
Era azul el iris de tu mano,
lo recuerdo
era azul y proyectaba en la mía
su pupila más pura.
El verde de la higuera mencionaba mi nombre
cuando el viento le hablaba.
Era blanco el silencio cuando la tarde
se tendía a mirarnos;
a veces
(raras veces)
veía a lo lejos dibujarse la silueta
de la...
Finjan que no me han visto.
Sólo pasaba por aquí
y vi caer una nube infinita
ante mí;
la vi vestirse de gala, peinar
su destino al viento.
Quise acompañarla en un baile de alas,
enredar mi voluntad en su espesura.
La atraje con mi sangre, con mis manos
con mi sangre
allí,
frente al pozo donde...
No te enojes conmigo,
niño mío.
Acércate,
observa:
sé que sabes encontrar
alondras
a través del silencio.
Tu mirada es una mariposa vencida
por los vientos del este,
que revolotea de flor en flor
de sueño en sueño,
de ceniza en ceniza
doliéndose, buscándose...
No te enojes conmigo
cuando a mi...
Bueno, la segunda parte nos la inventamos con un poquito de imaginación, jeje. Un poema divertido y pícaro, muy tuyo. Me ha gustado mucho, amigo. Un gran abrazo, Eladio.
Cuando llueva el sol,
cuando un nimbus de llanto
pellizque a destiempo
su espíritu de estrella
y arroje a tu rostro los pétalos
de la ira
y se columpie
sobre la faz de sus temores,
entonces
te veré
descender nuevamente
una a una
todas las escalas del silencio.
Te sentarás bajo el porche
de...
Un día vino a sondearme el silencio:
"anestesia a los pájaros del temblor,
córtales las gargantas
e injerta en ellas algún lirio
de paz, un pensamiento
efervescente
o el cadáver mutilado de un poema,
y deja ya de sangrar
las amapolas".
No puedo vivir
sin la caricia de su aguijón.
Sin esa...
Es tu mirada más que sensible y la belleza de tu comentario, lo que engrandece estos versos sinceros y sin pretensiones. Muchas gracias por detenerte en ellos, querido amigo. Un abrazo.
Porque un día llegaste
Porque viniste a sacudirme las vísceras
Porque abriste en canal mi pensamiento para indagar en la médula espinal
de la nostalgia
Porque cada una de mis heridas sangró luz
y se cerró a tientas sólo para abrirse de nuevo al tacto
de tu lengua
Porque las mariposas...
Todo un despliegue de impactantes y desoladoras imágenes que atrapan la retina y la hunden en un paisaje de emociones descarnadas. Magnífico, amigo. Mi sincera felicitación, Marius. Un fuerte abrazo.
El dolor, la soledad, con nombre propio, con nombre de mujer o de día o de pregunta... Melancolía que escarba en la noche para buscar una luz, una respuesta. Me encanta leerte, Marius y me alegra volver a encontrar tu huella en cuerpo de poema.
Abrazo grande, amigo.
Era siempre medianoche
¿lo recuerdas?
A la hora del alba,
a media tarde
en las siestas del cielo y el infierno.
Tocaba acordes de fuga la memoria;
sembraba entre los labios vencidos
la canción de la ira:
medianoche sobre nuestras manos
holladas
de tanto sembrarse entre los páramos...
Sube a mi espalda, amor,
sube a mi púlpito.
Tu diosa soy,
tu más firme pisada.
Caminaré por ti cuando me adores,
te salvaré de las uñas de tu sombra,
de ti mismo,
del resplandor fecundo de tu alma.
Sabes,
soy desde siempre tu más íntimo destino,
el renglón obstruido en tu garganta
y temo
La...
No soy Edith.
Ya no.
La sal no amarillea mis ojos
ni deshuesa esta paz
la acidez de una lágrima.
He aprendido
a pulir la fiereza del rayo,
a sentarme sobre las ausencias
y aderezar su Nada
radiactivo con flores, con esqueletos
de ángeles.
No me advirtieron
que la venda de los recuerdos
arde
y...