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Caminando por viejos caminos, el forastero mentalmente descaminaba lo andado, hasta llegar a ese punto de su pasado cuando fue floreciente. Cuando el amor más que una compañía afectiva fue una cómplice locura. Ella era perfecta para mí: sin ataduras, cadenas ni prejuicios. Yo le entregué todo lo...
“No sé si volverás pero te estaré esperando”, pensaba Javier. Se encontraba frente al mar sentado en una banqueta. La extrañaba. Miraba como las olas del mar venían y se iban, tanto como las horas, los días y los meses desde ese lejano mes de junio. Tenía claro porque se fue y ese fue su...
Bella durmiente
Aquí estoy ileso
Y muy ferviente
Te veo y te beso.
Suave cabellera
Y te lo acaricio
Sí a mi manera
Como un vicio.
Pecho dorado
Me obnubila
Por demorado
Hay hasta fila.
Una dilatada sombra de tristeza
se tiñe de romance
con el barniz del rocío de la mañana
cuando los pájaros de la noche
han dejado de bailar como trompos extraviados
sobre la desolada espalda de una angustia.
Un tibio calor de madrugada
una sensación de tierra húmeda
y la desnudez de un...
Yo veía su desnudez carnal y no la de su alma. Le toque el pelo tiernamente, baje por su mejilla hasta detenerme en su mandíbula, para luego besarla locamente. Sus pezones estaban erectos y los bese con delicadez. Mis manos no sabían que hacer con su cuerpo. Baje hasta su ombligo y la bese hasta...
Sí pues una situación atípica que revela el protagonismo de lo femenino para darle una vuelta de tuerca al asunto, preponderantemente masculino. Saludos.
De almas mojadas
Cuerpo de alambre
Lágrimas inundadas
Auxilio del hambre.
La voz de fuego
Asando el silencio
Escucha el ruego
De un ser novicio.
Murmura el alba
La noche cerrada
Ya se acostaba
Luna demorada.
Me asomo por la ventana. La misma calle de siempre, sin nada que me asombre. Pero oh casualidad, veo a Verónica pasar por la acera de enfrente. Recuerdo cuando éramos novios. ¿A dónde iría tan apresurada? Por mi parte, la asquerosa rutina me tenía hasta los cojones. Alguien toca la puerta cuando...
El viejo espejo el común de los objetos en un cuarto de baño. La noche desaparecía para dar lugar al amanecer. Seis de la mañana y media un individuo despertaba como cualquier mortal. Y como era su rutina se dirigió al baño. Abrió el grifo y se restregó la cara con el jabón líquido. Al levantar...
Espada dorada
En tu carne entra
Con que alocada
Toda te penetra.
Sudor de tu cuerpo
Al ritmo del jadeo
Vengo y usurpo
Tu ansiado deseo.
Cuerpo rendido
Sobre la alcoba
Te he vencido
Como una loba.
Visítame:
www.deandaresyazares.wordpress.com
La mujer lo miraba sin ningún disimulo. Él bajaba la cabeza tímidamente. “¿Acaso le gusto?”, se decía. Era uno de esos bares que no se olvidan por tener algunas (su caso) o varias aventurillas. Dudaba de lo guapo que era. Era inseguro por naturaleza. “Oye guapo porque no conversamos”, dijo la...
Aparte la mirada de la ventana y me concentre en ese caos que había en mi alrededor. Levanté del piso un viejo libro que leí hace mucho tiempo, y hoy casi no me servía para nada, salvo para arrojarlo por la ventana, porque allí fuera estaba lo desconocido, lo inexplicable, lo misterioso. Y ese...
Fue ayer y no recuerdo. Estaba parado en medio de la acera, como perdido. Reclamaba mi lugar en el mundo. Qué pasó ayer conmigo que me hace sentir diferente. Me veo de otra manera. Ayer fui otra cosa. Hoy soy más fuerte y empoderado. Qué me ocurrió. Lo de anteayer si lo recuerdo. Conversamos...
Cielo tuyo y mío
Dos aves juntas
Buscando un crío
Libres y conjuntas.
El viento nos lleva
A nuestro destino
Que nos conmueva
Sin nada cansino.
Vamos vuela alto
Hacía la altura
Desde el asfalto
Con toda dulzura.
Me levanto de la cama, como lo hice ayer y anteayer; pero ahora fue diferente. Por alguna razón que no me explico, no tenía voz. Movía mi boca y no salía sonido alguno. Entre en pánico. Cómo podría saludar a papá y mamá. Qué sería de mí si no se enteran lo que siento o pienso. Solamente me...
Si, si era una amenaza, era una realidad. Su vida no era la de antes de ir a la guerra. Se había alistado en el Ejercito pensando que la justicia venía con violencia. Que los malos no debían salirse con las suyas. Su preparación fue eficiente y cuando hubo de actuar, lo hacía sin remordimientos...
Te estoy besando
Con ganas de vuelo
Como aminorando
Mi ansia y anhelo.
Te estoy besando
El hueso del amor
Como excavando
Para sacar una flor.
Te estoy besando
Con odio y pasión
Como atravesando
El cielo en avión
Sabía que no debía hacerlo, pero no le importaba. Empezaba un día más en la casa de los Aliaga. La rutina de todo los días lo hastiaba. Que el mal humor del padre después del almuerzo, por ejemplo. Lo odiaba tanto que no podía concentrarse en lo que hacía: escribir. Pensaba a menudo en mudarse...
Y me cuelgo de los huesos del amor
Como no queriendo caer en náusea
Náusea de la vida y de la muerte
Y salir de esta cuarentena vil
En que se esconde el conde azul
Como tejiendo con mis venas y arterias
Nudos de desesperación y desgarro
Apenas respirando por la boca
Y desangrarme por la...
Le latía muy fuerte el corazón. El sudor frio del miedo resbalaba por su frente. Sabía que eran voces amenazadoras. ¿Los oía o los imaginaba? No estaba seguro de ello. Sentado en su cama veía por la ventana como se iba la noche. No podía dormir. Y las voces eran cada vez más fuertes. Huye… huye...
Las violetas negras almorzando un pez dorado. Las cándidas horas mojadas, con las lágrimas de ayeres, casi taciturnas. Y los varoniles espejos juegan con tus sombras ajedreces infinitos. A dos millas de distancia, dos ojos se superponen, como equilibristas concentrados, en mirar el horizonte...
Así debe ser el Tiempo
Deshilvanado
El ahogo de una voz lejana
De sombras y cruces
Sobre la loma extensa…
Los pájaros desentonan
Y una lúgubre melodía
Se arrincona en la soledad más triste
Cabalgando sobre caballo blanco
Sobre el ondulado cielo
De nubes eléctricas
Mientras las almas...
Te beso los huesos
Hasta herirte más
Como si los yesos
Estuvieran demás.
Te beso las venas
Si más que darte
Por las buenas
He de quererte.
Te beso los labios
Mi tesoro sagrado
Que serán míos
Sí desangrados.
Él la eligió. Ella cedió y decidió seguirle. ¿Por qué a mí? Se preguntaría después. Y a él le eligió Sergio. Santiago estaba en dos frentes. Por una lado Adriana, enamorada sin convicción de él. Y Sergio locamente enamorado de Santiago. Era un trio inesperado y clandestino. Qué pensaría Adriana...
Levanté la mirada y eras tú. No quería verte así. Apenas mi corazón podía latir después de estar herido. No lo quería maltratar más. Si tu mirada fuera más cálida y tierna. Pero veo que eres así de cruel. No importa, seré valiente. Si pudiera saber qué te debilita o te vulnera. Pareces un ser...
Ojos de hielo
Mírame así
Desde el cielo
Cual frenesí.
Y los huesos
Desgastados
Como besos
Ya agotados.
Mira mi piel
Transmutada
En pura hiel
Amenazada.
Y las aves vuelan desde el olvido hasta el presente… se posan en las ramas del recuerdo…pernoctan… se avizora el ayer… el Tiempo libera las horas… me escondo en cada segundo y en cada minuto… no quiero ser olvido abandonado… sólo quiero ser el nido que las aves del olvido… me devuelvan al presente.
El sol decaía en el horizonte. Al igual que mis penas se acumulaban en algún rincón de mi alma, y decaían al atardecer, cuando la soberana noche de invierno lo juzgaba todo, hasta mi forma de peinarme. Jajaja…si la noche supiera. Conocía la jungla de la noche y sus seres que lo habitan. Conozco...