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Siempre supe que podría vivir empotrado
en el aire ausente entre mi corazón y tu piel,
saltando entre los garabatos de las cortinas de tu cuarto,
antes justo del momento de cada amanecer.
Siempre supe que la libertad se definía como estar a tu lado,
estupefacto de mi propia sombra...
De tanto remar entre sábanas dormidas,
una noche se me rompió la pared del alma
y casi sin quererlo, entró la luna a escondidas
entre empujones a mi aliento y brillos en mi cama.
La obscuridad se volvió luz en mi mesita,
del cenicero empezó a brotar una música extraña,
no podía evitar...
De tanto preguntarle a las estrellas por mi muerte,
me dejaba escapar ante el punto de la frase de un "sí, quiero".
Me reía como si nada, me echaba a llorar como si siempre
y entre verso y verso de un caer de lágrimas, seguía todavía viviendo.
Miraba al sol a la cara y de vez en cuando...
Con lo que le sobraba de piel a mis rodillas contra el suelo,
una mañana te di las gracias y el mundo amaneció de nuevo.
Una estrella me guiño a escondidas, me acarició la espalda un lucero,
te reflejaste en el cristal en mis gafas
y el mundo fue del color de los sueños.
Con la huella que...
Nunca el cielo soñó que podía ser de madera,
ni las nubes del helecho, ni las lágrimas de lluvia, de arena.
Nunca soñaron las cuatro estaciones en llamarse primavera,
ni el río ser de oro macizo, ni las algas, de piedra.
Nunca el viento quiso soñar que llegaba hasta tu acera,
ni la farola...
Me preguntaste que era el arte y dejé de respirar
porque solo tú eres mi lienzo en cada despertar.
Me preguntaste que era ruido y empecé a llorar
porque solo tú eres mi trueno cuando cierras la puerta y te vas.
Me preguntaste que era real y empecé a soñar
porque solo los sueños son reales y...
Me desnudé el corazón,
me desvestí el alma,
se me llenaron los dedos de ti
y de amor mis mañanas.
Me levanté antes de soñar,
te vi a mi alrededor, vi tu mirada
y descubrí que en el cielo
hay tantas estrellas blancas
solo para alumbrar tu piel
cuando despierta en mis madrugadas.
Si fuera un loco, inventaría la paz
con tres gramos de corazón y una pizca de deseo,
con dos vocales y una "h" que no lleva el verbo amar,
porque para amar solo hacen falta miradas y sobran silencios.
Si fuera un loco, te hablaría de lealtad,
con una cucharada de insomnio y un montón de...
Si en algún sueño fuera el agua de tu río en calma,
sería el agua que suena entre mi piel y tus pestañas
y allí, en ese momento inesperado justo antes de la madrugada,
el techo se nos llenaría de estrellas y tú, la más bonita, brillarías en mi cama.
El invierno soplaría las nubes,
el sol...
Tal vez no necesite nada más que poesías
para amueblar mi alma.
Tal vez, de vez en cuando recuerde tu sonrisa
y me desaucien la madrugada.
Tal vez, casi nunca deje de callar mis rimas
y sea incapaz de respirar contigo algunas palabras.
Tal vez, como entre sueños, oiga que me gritas
y me...
Si una madrugada, para siempre fuera ayer y nunca más mañana,
le quitaría las vueltas al mundo y al futuro, las horas que pasan,
a los relojes los minutos, a las iglesias, sus campanas,
a las palomas del parque, los bancos y a las mariposas, las alas.
Y los recuerdos serían presentes...
Prefiero desnudar tu sonrisa
a recoger tus vaqueros del suelo.
Prefiero dormirme sin prisas
a correr hacia la piel que envuelve
tu cuerpo.
Prefiero soñar que me miras
a clavar en tus ojos los míos con deseo.
Prefiero susurrante caricias
y con los dedos que me sobren, pintarte sueños...
Si fueras mar, escalaría el punto más alto de la ola de tu almohada
y al llegar al horizonte descubriría que sin tu luz,
al otro lado ya no hay nada si me falta tu mirada.
Si fueras mar, saltaría al vacío entre tus cabellos y mi madrugada
y allí donde los sueños se hacen reales estarías...
Demi aprendí una noche a
prometer el silencio,
demi aprendí tres mañanas a despertar junto al cielo,
demi aprendí algunas tardes
a soñar sin estar durmiendo,
pero también aprendí demi, que el corazón puede doler solo por dentro.
Demi descubrí todo lo malo que puede sudar mi todo lo bueno...
Vivo a base de tres o cuatro veinticuatro horas al mes
y a pesar de todo, cuando llegas, me prohíbo quererte.
Vivo a base de un par de noches, cinco o seis cervezas, un café,
algún mensaje de texto, una llamada perdida y mi miedo a perderte.
Vivo a base de echarte de menos y cada mañana...
Te quiero, simplemente porque te quiero
y sin saber todavía porqué, te sigo queriendo,
entre mis dudas de quererte o no, entre todos mis miedos
y a pesar de todo, aunque no sepa explicar porqué,
todos los días te necesito y todas las noches te sueño.
El aire me corta el tiempo,
el tiempo me olvida el cielo
y el cielo me recuerda el deseo
de cuando acariciaba tu piel
sin que necesitara los dedos
El día me alumbra el miedo,
el miedo me regala un infierno,
el infierno enciende mi cuerpo
y mi cuerpo se queda frío
entre las cenizas...
Fuiste mirarme de cerca y mis pestañas, que se quedaban mudas.
Fuiste un grito de lejos y la puerta, llorando porque te ibas.
Fuiste despertar sin pijama y mi piel, dentro de la tuya.
Fuiste desayuno sin ganas y tus dedos, sin caricias.
Fuiste cena con velas y nosotros, tumbados bajo la...
Con un poco de tinta amarga,
esa que de azul viste las venas
cuando se me destiñen las mariposas tatuadas
al cruzarme contigo en la acera,
recargo el filo de pluma de tus alas
cada vez que te acercas,
las retuerzo contra mis espalda, les soplo un beso de lejos
y me escriben un poema...
Que se vayan las nubes a inventarle sombras a otros cielos.
Que se vayan los vientos a deshacer las entrañas de mis besos.
Que se vayan las luciérnagas, que no quiero que me alumbren más el suelo.
Que se vayan las estrellas a pintarle unos zapatos al reloj del tiempo.
Que se vaya la luna...
Ya no necesito que me llames,
ni siquiera que me quieras.
Ya no necesito que me mandes postales,
ni que me escribas un mensaje cuando vuelvas.
Ya no necesito la brújula de tus lunares
para aprender a andar por la noche a ciegas.
Ya no necesito soñar que somos reales,
porque la...
Al cuarto día, después de tu llamada,
un montón de piedras blancas disolvieron mi nudo en la garganta.
El pulso volvió a su ritmo, quizás me cambió la cara
y aunque no podía dejar de pensarte, pasó el día como si nada.
Algunas piedras las rompí, con otras decoré una valla,
un par de...
Aunque no me quede más aire,
puedo respirar en tu recuerdo.
Aunque no me queden más calles,
sé que te cruzarás conmigo en algún sueño.
Aunque no me queden más ventanas,
sé que al asomarme, te veré a lo lejos
y que aunque no estés, cuando mire
atrás,
podré ver como me miras aunque ya no...
Ojalá cuando te llame tengas tiempo
porque a mí se me acaba el tiempo
para vivir
con el sonido de la espera de no saber lo que tengo,
lo que quiero, lo que pasa o lo que me quieres decir.
Ojalá cuando te llame tengas tiempo,
porque la verdad es que lo único que quiero es seguir...
Emocionándome entre las gotas de música de una sombrilla medio rasgada,
imaginaba un deseo repetido, cuatro veces cada vez que la vela se apagaba.
Liberé a mi cordura de sus sueños para ver si los soñaba la madrugada
y que a dos palmos por encima de cada latido, cuatro de mis dedos...
Gracias a Dios, siendo ateo en mi negación de recordarte
encontré bajo mi cama la lámpara del salón, nuestras noches y tu camisa,
ocho consonantes mudas del pie izquierdo, un par de muchas vocales,
razones inesperadas para buscarte bajo la almohada y dos copas que seguían frías.
Tan ausente...
Sin saber mirar, te vi.
Sin querer llorar, sufrí.
Sin poder gritar, fingí.
Sin saber buscar, te perdí.
Sin saber soñar, me dormí.
Sin querer besar, me reí.
Sin poder encontrar, me rendí.
Sin saber amar, te perdí.
Sin saber ayudar, me caí.
Sin querer molestar, me escondí.
Sin poder respetar, te...
Siempre te dije que no habría finales felices,
solo nuestros principios de sueños pasados de noches sin dormir,
apurando el ritmo de los pasos, queriendo dejar de ser aprendices
en el valle de un mundo de tormentas donde siempre llovía al empezar a vivir.
Siempre te dije que te querría...
La recuerdo como quien recuerda el paso del tiempo
ondulando entre las cortinas de un reloj sin palabras,
sólo, al fondo del pasillo, más allá del viento,
lamentando cada segundo que no estaba en nuestra casa.
A veces la recuerdo, como quien recuerda verse muerto,
zurdo de pies y manos por...
Me siento como tu Dios cuando me replican las campanas
del templo entre las sombras de tu cuerpo entre mi cama.
Le rezo a los vientos, le grito al cielo y me llega un alma
que nunca supe que tenía, volandome entre las persianas.
Se me confunde tu piel con el viento, mi latido con tu mirada...
Estás muy por encima del punto más alto del universo de mis deseos
y a pesar de todo me dejo caer desde el horizonte de tu casa
a ese rinconcito soñado donde se cumplen los sueños
para cantarte un beso al oído, leerte una canción y susurrarte una nana.
Me invento mil historias para ver...
Despertaría siempre y por siempre solo por ver tu mirada
navegando entre el aleteo de pestañas de tu cara morena.
Dormiría siempre y por siempre contigo, escuchándole a la almohada
un "llámame bruja" cada vez que al embrujarme te tuviera a mi vera.
Viviría siempre y por siempre solo por...
Eres mi luna, mi día, mi noche. Mi atardecer, mi sol,
mi eclipse entre pestañas y mi solsticio anunciado hacia un mundo mejor.
Eres calor en noches sin invierno en cada uno de los pliegues de mi colchón.
Eres cielo entre diosas y reinos, templo de mi aliento, castillo para dos,
cueva sagrada...
Por astuto, desperté, sagaz como la vida misma
en ese indefinido momento en que tu noche se convertía en mi día.
Con la rapidez de mis pestañas, me levanté, presto como un rayo que anuncia la lluvia fría
de las olas bajo mis pies de una ducha ausente de tu compañía.
En la inferioridad de mis...
Sigo imaginando un sí y mi camisa, manchada de tu no.
Sigo soñando un sí y mi ropa, tirada por el salón,
esperando a que me envuelvas con ella para desnudarme junto a un balcón
donde sigo pensando entre flores secas que algún día saldrá mi sol.
Y te seguiré imaginando y mi corbata pintada...
Entre las mentiras calladas de tu calle en silencio
y tu respiración dormida acariciando la almohada.
Entre las ventanas pintadas del color de tus besos
y la brisa salada del baile de tus pestañas.
Entre el cielo estrellado de la oscuridad de tu techo
y un mar de azulejos remando bajo tu...
Sólo tú le pones colores al cielo
y mejillas
a las nubes de pastel de hueso
de cada una de tus caricias.
Solo tú le rozas un guiño
a la niña luna cuando te guiña
y remueves marea y pestañas
para brillarle un par de tus sonrisas.
Solo tú abrazas al viento
de cada hoja del árbol de la vida...
Parece que fue ayer y ya, UNO de marzo. Aquí estoy, te espero
en las DOS plazas del sofá a que salgas de la cocina
con TRES tazas de café, un par de magdalenas, el azucarero
y CUATRO cucharas, por si de pronto queremos improvisar una batería.
Y cantar con los CINCO sentidos, cantar que...
Cerré la puerta, miré el calendario, UNO de febrero,
en un instante DOS corazones olvidaron su despedida.
Ya solo había abrazos, TRES besos al despertar, su cuerpo y mi cuerpo,
más de CUATRO veces mirarla a los ojos y siempre ver que sonreía.
Improvisamos un viaje a CINCO palmos por encima...
Un UNO de copas en la baraja del destierro
de cuando cada DOS de enero recuerdo tu mirada,
TRES veces al día, desayuno, cena y almuerzo,
comiendo las sobras de hace CUATRO días, cuando todavía estabas.
Mil veces mirar el móvil, solo queda un CINCO por ciento,
SEIS mensajes más y seguro que...
Me pedías una sin queso
y el olor a pizza tocando a la puerta,
a esa puerta de todos los días, todos los besos,
antes de salir al mundo deseando la vuelta.
Me pedías cada noche una de sueños
y te hacía soñar tanto que perdí la cuenta
de tantas y tantas noches cumpliendo tus deseos
que...
Escalé a los pies de tu cama,
volé entre mis sueños y tus caricias,
salté al vacío y aunque no lo esperaba,
tu boca a boca de aquella noche me salvó la vida.
Nací al despertar, pero tu cuerpo ya no estaba,
te salí a buscar y me encontraste junto a la cocina,
pan con ajo, café negro, un...
Una puñalada a los instantes,
una lluvia seca de ausencias,
un viento del sur de levante
y algún ramo de flores secas.
Una patada hacia el desastre,
una duda sin razón a mis creencias,
otra caída siempre al levantarme
y la sal entre mis ojos cuando despiertan.
Aquel instante en el que...
Y me basta un sí, un no, un quizás y un tal vez nada,
un puede, un siempre, un nunca, un hoy y un mañana,
un a veces, un para qué, un porqué no y un para nada,
un simplemente algún día y algún día simplemente un mañana
donde casi siempre, casi nunca, aunque sea casi sin ganas
casi todos los...
Con imaginar tu piel en mi almohada,
con sentir tus brazos cuando me abrazan
los corazones pintados de la tela de mi cama
mientras beso los labios de tu recuerdo en la ventana.
Con imaginar que es ayer y que aún estabas,
con inventarme un contigo cada mañana,
con soñar despierto que mi...
Tú y solamente tú,
sabías abrirle las puertas a las nubes para que soñaran.
Tú y solamente tú,
sabías cerrarle las persianas al amanecer que amanecía.
Tú y solamente tú,
sabías desnudarle el antifaz a las sábanas de cada mañana.
Tú y solamente tú,
sabías hacerme vivir entre las ramas de...
Remendaré con hilo de descoser
el salvapantallas de tu espejo de madrugada.
Apagaré el fuego de tu mirada de ayer
y hoy, como nunca, siempre me quedará tu nada.
Volveré a alejar mis pasos de tu querer
y como siempre tu 'te quiero' intentará invadir mi casa,
a tres o cuatro nubes por...
Lo que tienes de mí,
tu parte de mis labios.
Lo que tengo de ti,
mi parte de tus abrazos.
Lo que tienes de mí,
nuestro querernos tanto.
Lo que tengo de ti,
tenerte siempre a mi lado.
Se nos mojaban las manos al rozarnos,
se nos hundía la noche en cada hasta luego,
nos remaba el alma al volver a besarnos
y un día, descubrimos que tú eras agua y yo era incendio.
Rompimos a llover las horas de tanto mirarnos,
se nos encalló el reloj en nuestro puerto,
de tantas risas...
Podría despertar soñando tu lado frente al mío
y remar tu primera sonrisa hacía un mar de madrugada.
Podría vivir con medio cuerpo sumergido
en el primer minuto del corazón de tu mirada.
Podría levantarle las agujas al reloj del tiempo perdido
pero perdería la razón si en
mi 'te quiero' te...
Tantas frases desatadas,
tantos versos de besarte.
Tantas noches sin mañana,
tanto dormir para soñarte.
Tanto anudarme las ganas,
tanto mis manos sin abrazarte,
tantas promesas en tantas cartas
que ya ni apenas me mandaste.
Tanto reírme de madrugada
de tanto maldecirme y tanto...
Cuando me tumbo a leerle las estrellas al viento,
siempre encuentro cuatro vocales para escribirles poesía
y aunque no sé que clase de historia quiero escuchar, le pido al cielo
que me llueva sobre las nubes de mi casa las cuatro vocales de la alegría.
Enciendo la chimenea, me siento junto...
Gracias José j. Curiosamente mientras escribías tu comentario yo estaba escribiendo algo sobre el café (ofrenda de paz). Ya está publicado. Espero que también te guste.
La televisión todavía estaba encendida,
el aroma de café como única ofrenda de paz,
tú casi de espaldas, creo que yo de rodillas,
sobre una mesa familiar dos velas y una cena por cenar.
Me rendí al brindis de ignorar tu despedida,
me negué a las lagrimas sobre la alfombra, pero me sentí...
Tan jugador de tus juegos de palabras,
tan conseguidor de tenerte en mis sueños,
tan rey de corazones, tan as de tu baraja,
tan habitante a tu lado de nuestro propio cielo.
Tan dueño de la frontera del blanco de tu almohada,
tan insomne entre tus lunares cuando me despierto,
tan vivo sin...
Todas las noches, como si buscara tu sombra,
sembraba de mis pisadas el recorrido de luz de un cielo de velas.
Le gritaba a las nubes, maldecía las horas,
se me vestían de nocturnas las esperanzas de encontrarte entre las estrellas.
Las esquinas que nos vieron tantos besos, ahora estaban...
Yo solo sé que sé lo que te quiero
y aunque algunos me llamen tonto y me digan que no sé nada,
solo sé que puedo ver el cielo
acariciar mis pies cuando suena el timbre y llegas a casa.
Yo solo sé que de saber más de lo que puedo,
sé tanto de tí que de mí lo descubro todo cada madrugada...
Creí que te creía,
sentí que te sentía,
viví porque vivías,
hasta que un día llego aquel día.
Y creí morir porque te ibas,
sentí que sin tí no sentía
que vivir mereciera la vida,
que la vida sin tí se me dormía.
Pero desperté sin dolor
ni pesadillas,
poco a poco como un barco
a...
Sin un solo lunar
de la corbata de la mentira,
sin una sola palabra
que camuflar en su guarida,
sín todo mas que esperar,
sin nada menos de lo que digas,
quiero que me digas la verdad:
que no quieres que tu vida
sea la mía.
Sin una sola sonrisa
para secar la lágrima perdida
que...
Nos quemaban las manos al rozarnos,
se nos hundía el cielo en cada ´hasta luego´,
se nos fundía el alma al volver a besarnos,
hasta que un día descubrimos que tu eras agua y yo era incendio.
Y quemamos montañas cabalgando descalzos
inundamos mañanas, desnudamos el cielo,
levantamos las...
Somos así y a pesar de todo nos queremos
porque queremos noches sin dormir,
queremos dormir despertando sueños
y que entre sueños, nuestros cuerpos no dejen de sonreír.
Querernos siempre soñar despiertos
y tenemos siempre tantos sueños
por cumplir
que aunque no se nos cumplan
todos los...
Escuchando canciones dejé de llorar poesía,
pero las rimas me seguían atando a sus dedos.
Se me llenaban de todas sus miradas todos mis días
y sin querer, escuchaba canciones pero la seguía queriendo.
Se me abrían los altavoces del alma como una herida
que por no conseguir tenerla, me...
Del revés leí tus besos,
del derecho tus recuerdos,
a la izquierda tropecé
con tu beso
y de frente nos quisimos tanto de tanto querernos
que cada vez que miro
atrás, te veo
y cada mañana, al despertar, estás en mi espejo.
Cada tarde te veo pasar y no pasa el tiempo
esperando verte...
Ya sé que no puedo dejar de quererte,
tan selvática, tan llorona,
tan agua de río, tan piel de serpiente.
Tan cuando dices 'nunca
canto sola',
tan cuándo juegas a ser así de valiente.
Ya sé que sin tí, una ciudad es un mar sin sus olas,
tan grande y tan triste, tan vacía de gente
que...
No te irás jamás
aunque tus bailes ya no sean nunca conmigo,
aunque se nos apague la luz
batida en duelo contra
el olvido.
Aunque a un palmo de la gloria
se me descuelgue el precipicio
de tanto escalar tu piel
donde mis sueños juegan
como si fueran niños.
No te irás jamás
aunque...
Si te digo que te quiero
es porque quiero respirar el aire
que queda libre bajo el cielo
cuando me falta algo y quiero besarte.
Si te digo que te quiero
es porque estoy enamorado de las consecuencias de tus andares,
rozando la arena del suelo y tú existencia, por todas partes...
Si tú no estás, se me mueren de rojo los claveles
que olvidé flotando entre
tus aguas,
jarreando de soledad por
no verte,
luchando de raíz por sacar
la rabia
y trepar la enredadera de todos mis querertes
y florecer siempre junto a tu mirada.
Si tú no estás, los diablos me envuelven de...
Imagínate que llego y que después de llegar, vuelvo,
que una y otra vez solo quiero volver. Y llegar. Y llego, llego y llego.
Y no dejo de volver tantas veces que ya ni me acuerdo
de cuántas veces volví para intentar decirte que te quiero.
Quiero dibujar de besos tantos besos en las nubes
que cuando se te nuble el
día, cierres los ojos y veas
salir el sol.
Quiero pintar de cielo tantos cielos azules
que se te llenen de azul los dedos, porque de tí, ya me pintaste el corazón.
Y te tengo, en cada amanecer de cada mañana de este invierno
con la esperanza de verte amanecer conmigo en primavera.
Te tengo entre cada desayuno
y el sol de cada almuerzo,
en cada café con hielo, en cada tarde de merienda.
Te tengo cuando mi mirada clavada en el cenicero
dibuja de humo...
Te tengo en mis versos
aunque no me atrevo a escribirte un poema.
Te tengo en mis sueños
aunque no me atrevo a soñar
tu presencia.
Te tengo en mis deseos
aunque no me atrevo a desear que me quieras.
Te tengo en mis recuerdos
aunque solo recuerdo un mañana que nunca llega.
Te tengo en...
Cuando me pongo a recordar y te recuerdo
quiero recordar tu sonrisa cuando me invitaste a un café,
al sol de aquella terraza, en la terraza de un bar de pueblo,
tú con tu 'no sé lo que quiero'. Yo con mi 'mañana llámame'.
Quiero recordar que dicen que ya era invierno,
para tí, sudadera de...
Para endulzar el primer café de mis mañanas
me bastan dos vocales, un cielo y cuatro rimas,
el recuerdo de tus labios cuando me besabas,
y el sueño de despertarme siempre junto a tus alas dormidas.
El deseo de verte volar, al amanecernos la cama,
de envolver las persianas de nuevo, de...
Me siento con ellas, me escuchan, las leo,
las visto de verso y después… me dejan.
Vuelvo a mirar y aunque ya se han ido,
les hago un collar con las letras que me quedan.
Les grito palabras, me gritan silencio,
les borro de las líneas sus frases hechas
y cuando ya, cansado de llorar las...
Casi nunca, pero siempre, estabas.
Aquí, allí, a veces sí . A veces, sólo a veces
y de vez en cuando, casi nunca,
siempre despertándome cuando no amanece
Casi nunca, quizás siempre, llorabas
de tus labios el carmín besandome tan fuerte
que de vez en cuando, quizás nunca,
me llenabas las...
Dibujaría líneas imaginando encerrar su sombra,
doblaría curvas para volver siempre a aquel café
donde pinté de acuario el suelo de su alfombra
para que si un día olvidaba una botella, mi mensaje rozara su piel.
Desbordaría vasos medio llenos sobre todas las horas
que han pasado sin vernos...
Si estamos a veces tan lejos del suelo
que se echan a un lado las estrellas para que no nos tropiecen los sueños,
por qué bailar desnudos entre las nubes nos da tanto miedo
si la lluvia solo moja la tierra para dibujarnos de colores el pelo.
Por qué nos escondemos del aire para darnos un...
Después de arrancarme de los botones la camisa,
me regaló la lluvia de un invierno sin sol.
Me besó las ganas, me fingió una risa,
me levantó el sombrero y me escupió un adiós.
Me derramó un beso con un vaso de agua fría,
me sirvió dos copas, un tequila ardiendo y un 'te quiero' sin voz...
A dos o tres dedos bajo mis dedos,
creo acariciar tu cuerpo
y cuatro pasos después
solo encuentro mis pasos, sólo, por el suelo.
Te busco por todas las aguas
y otra vez naufrago en mi techo,
allí, donde arrabalera de tus sombras
partías hacia el puerto de tus deseos,
despacio, volando...
De las manchas de luz entre las persianas
brillandome de lunares la habitación.
De la luna llena llenándome de canas,
de las nanas de niño de las que olvidé su olor.
De las noches que me despierto para alumbrar la cama
y cierro los ojos para imaginarte en mi colchón,
a tres palmos de una...
En qué parte de tu tablero
están las sombras blancas de mi partida no ganada.
Dónde están los alfiles cosidos con alfileres de hueso
de cuando por tus huesos me desconosía de amor junto a tu alma.
Qué regla nos inventamos para que todo pareciera un juego
si en las losetas de tu dormitorio...
Se nos secó la edad, los días, las ganas y los instantes
de cuando corríamos por bosques en llamas sin ir a ninguna parte.
Se nos quemaron los años. Me mirabas a los ojos como si no te importase,
como una niña saltando a la comba de mis labios sin besarte.
Y pasaron tres cumpleaños, creo...
Si me sueñas, te sueño,
entre barquitos de cascarón de nuez envueltos en besos
y almendros color flor de la flor de aquel almendro
que nos pintaba arcoiris entre las manos cuando solo queríamos querernos.
Si me despiertas, te despierto
envuelta en brillos de agua de sol del rocío de aquel...
Por supuesto. Arán, es mi nombre. Gracias por tus comentarios, Iván. De hecho, si te apetece te propongo un reto...mándame las cuatro primeras palabras que te pasen por la cabeza y aver que sale!!!
Te saludé,
tropecé, casi a escondidas,
me deje caer
y por primera vez vi tu sonrisa.
Te abracé,
abracé tu sombra mientras salías
de aquella pequeña tienda
donde sigo comprando el pan de cada día.
Y cada día es fiesta
cuando entras con tu 'buenos días',
cada día es fiesta,
cuando no sé...
Dame una oportunidad para no verte
bajo las huellas en el agua de tus zapatos de tacón.
Dame una oportunidad y te prometo que a veces,
se te pintará la mirada de azul y los labios de carbón
para dibujar de besos tantos besos en las nubes
que cuando se nos nuble el día, cerrarás los ojos y...