Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Nada es nuestro: ni el pulso ni la herida,
ni el nombre que aprendimos al mirarnos;
somos brisa de paso al encontrarnos
con esta luz prestada que es la vida.
Tanto afán por guardar lo que se olvida,
tanto miedo a caer y a desnudarnos…
y al final sólo queda el abrazarnos
a una paz que nos llega...
No somos esta carne que se nombra
ni el gesto que el espejo nos devuelve;
somos apenas luz entre la sombra,
un leve amanecer que viene y vuelve.
Vivimos aferrados a la vida
como náufragos tristes en la orilla,
y al fin todo se suelta, y la caída
resulta ser tan dulce… tan sencilla.
Qué inútil...
No soy la piedra firme que soñaba,
ni el nombre que me di para quedarme;
soy agua que en silencio se miraba
y aprende, gota a gota, a desatarse.
Creí que era mi historia mi morada,
mi rostro, mi memoria, mi equipaje;
mas todo fue neblina amanecida
que el sol borra sin ruido cuando nace.
¡Qué...
Vuela la vida en silencio
por la ventana entreabierta,
como paloma de sombra
que apenas roza la tierra.
Cruza los cuartos vacíos,
desordena las ideas,
y en los rincones del alma
enciende luces pequeñas.
Van desfilando los días
con su equipaje de niebla,
unos traen pan y caricias,
otros traen...
Vuela la vida
por la ventana
que el tiempo abre,
y en los silencios
las candilejas
lloran despacio.
Abotonados
a media tarde
van los luceros
de la mañana,
como recuerdos
que se desatan.
Cruza la brisa
rostros antiguos,
nombres que el polvo
borra en la casa,
sombras queridas
que aún me...
Te quiero sin saber por qué te quiero,
sin causa, sin razón y sin medida,
porque tu voz sostiene mi caída
y tu silencio alivia lo que espero.
Te quiero cuando dudo y cuando hiero,
cuando la noche cae sobre la herida,
te quiero porque estás, porque tu vida
se cruza con la mía en el sendero.
No...
Te quiero sin saber cómo ni cuándo,
con ese amor que duele si se calla.
Te quiero porque estás, porque te quedas,
porque tu nombre alivia mi batalla.
No te prometo cielos ni mañanas:
solo este amor humano, inevitable,
que se vuelve verdad cuando te nombra
y tiembla como suenan las campanas.
Te...
No vengo a prometerte eternidades,
solo a quedarme cuando estés conmigo.
Si me dejas, haré de mis silencios
un lugar seguro donde descansar.
Te quiero sin ruido, sin razones,
como se quiere al fuego en el invierno:
porque al mirarte, todo lo demás
aprende, al fin, a estar en calma.
No me prometas nada: quedate
como se queda el pulso en la caricia,
como la fe sencilla que bendice
lo poco que a la vida nos ate.
Yo te amare sin urgencias ni cadenas
sin exigir al tiempo eternidad,
amarte es ese modo de estar
dónde el alma descansa sin condenas.
Si mañana nos duele la...
Te amaré sin promesas ni testigos,
como se ama el silencio que sostiene;
sin pedirle al mañana lo que viene
ni atar mi fe a futuros ya vencidos.
Serás verdad en gestos diminutos,
hogar sin posesión ni despedida;
estaré en tu manera de estar viva
cuando el mundo se vuelva incierto y duro.
Si el...
Te amaré sin la urgencia del mañana,
sin miedo a que el tiempo nos deshaga;
te amaré como se ama lo que existe
más allá del deseo y la palabra.
No serás posesión ni juramento,
serás hogar sin llaves ni fronteras;
estaré cuando el mundo se nos caiga
y cuando no haga falta estar siquiera.
Te...
Te quise sin saber
cuándo ni cómo;
como se quiere al aire
que entra en los pulmones.
No pregunté a tu nombre,
ni a tu destino:
bastó que estuvieras
para estar vivo.
No fue tu voz,
ni tu forma,
ni el temblor de tus manos.
Fue ese silencio tuyo
que, al mirarme,
me dejó sin palabras.
Amar no fue...
Te amé como se ama lo imposible,
sabiendo que el amor también se pierde;
te amé con esa fe que no se aprende
y duele más cuanto parece invencible.
No quise retenerte ni pedirte,
porque amar es arder sin condiciones;
y aun sabiendo que hirió mis ilusiones,
volvería mil veces a quererte.
Tu...
Cuando el instante deja
de huir de nuestras manos
y el alma, sin pensarlo,
se queda quieta en él,
la vida ya no pasa,
no corre ni se pierde:
se posa, como un beso
que aprende a ser después.
Mientras el ayer calla
y el mañana no existe,
el ahora, desnudo,
nos mira sin juzgar.
Y basta con...
Sueño o barro paz o acomodo, el caso es que la duda nos mantiene con esta avidez de versos que forman sonetos y poemas tan hermosos como este que compartes un placer estar entre tus versos saludos
En su carrera el mar va tiritando,
con lágrimas de espuma al viento besa,
se mece entre las olas y se expresa,
al llegar a la playa murmurando.
En la arena su plata dibujando,
nidos de gaviota ríos de fresa,
entre notas de brisa va y regresa,
secuelas de avatares va formando.
Mientras dormita...
Y me basta pensarte, y la elocuencia,
lleva hasta el intelecto mi cordura,
y me basta pensarte, en consecuencia,
desgranando mis besos con locura.
Y me asalta la fiebre del deseo,
y repito el pensamiento eternamente,
me sacio de pensarte y me recreo,
en los brazos de tus ojos tiernamente.
Y me...
Bienvenido a esta casa de las letras alimentada por cada una de las plumas que dirigen nuestras almas para plasmar nuestros sentimientos, es un placer. Contar con tu pluma que sin duda no será lo que es pero sin duda es enorme un placer leerte,gracias por compartir
No huyas del dolor: respíralo.
Desciende en él sin nombre ni porqué.
Sumérgete hasta el fondo de su pulso
y deja que te lleve donde esté.
Verás que, al no luchar, pierde su filo,
que cede al ser mirado sin temor;
pues nada hiere tanto como huir
y nada sana igual que estar en él.
En la noche despierta mi vigilia,
cuando el mundo se afloja y se disuelve,
no huyo: me quedo,
y miro cómo el miedo pierde forma.
Sé que sueño.
Y al saberlo, la herida se sienta a mi lado
sin pedir perdón ni castigo,
como un perro cansado de morder.
Camino por calles que fui
y no reclamo nada...
Guardo en el fondo oscuro de mi vida
la sentina de amores que naufragan,
no aquellos que en promesas se propagan,
sino los que dejaron honda herida.
Allí reposa el alma mal dormida
de besos que al partir nunca se apagan,
palabras que en silencio se nos pagan
y sal que al corazón quedó adherida...
Guardo en el fondo oscuro de mi vida
una sentina llena de desvelos,
sueños rotos, vencidos por los cielos,
esperanza que quedó detenida.
Allí duerme la fe que fue crecida,
la ambición que se hundió entre sus anhelos,
proyectos que aprendieron a ser suelos
y a aceptar la derrota compartida.
No...
Guardo en el fondo oscuro de mi vida
una sentina llena de amores,
no los limpios, no los perfectos,
sino los que naufragaron sin aviso.
Amores rotos,
amores torcidos por el tiempo,
promesas oxidadas por la sal del miedo,
besos que no supieron quedarse.
Allí descansan,
mezclados con silencios...
No es mi fuerte la quintilla
pero me atrevo al intento,
aunque solo sea un momento
a tratar a esta chiquilla
con salero y sentimiento.
He de buscar argumento
pues me falta la destreza,
si no pierdo la cabeza
ya que en este movimiento
me falta delicadeza.
Voy entrando la fineza
parece acude a...
Al penetrar tus entrañas
con el fuego de mi amor,
me doy cuenta con dolor
de tantas cosas extrañas,
cuando el lago maternal
de tus pechos se desborda,
arde el deseo en mi boca
de excitación infernal,
preciosa mujer que un dia
en mí pusiste tus ojos,
ya ha pasado algunos años
y, ¿Me quieres...
Por los olivares negros
van llorando los amores,
tiritando por los cerros
se acercan con sus clamores
los corazones desechos.
Por los olivares negros
se retiran los luceros,
envueltos en negra bruma
por la almeda del tiempo.
El horizonte de sangre
despierta de su letargo,
jirones de desaliento...
Gracias por este reconocimiento entre tantos otros entre los demás recomendados es n placer representar. A este portal un bono defender el sentir comunitario saludos
Si cada noche es Nochevieja
y cada día Año Nuevo,
el maldito capitalismo
nos engulló
para vendernos más.
Si cada noche es Nochevieja
y cada día amanece como un año nuevo,
¿en qué momento nos robaron
el tiempo lento,
la espera,
el pan compartido sin etiqueta?
Nos enseñaron a celebrar
lo que aún...
Te quise, y no lo niego, fue locura,
un río desbordado en mi destino,
la sed que me empujó por tu camino
sabiendo que al final habría ternura.
Te quise, y fue mi amor una hermosura,
un beso que en el alma dejó vino,
la luz que me mostró lo más divino
y al irse me dejó mayor hondura.
Te quise...
Cada día es comienzo, no victoria,
no espera de mañana ni de ayer,
es un latido intacto de la historia
que vuelve a darnos ganas de nacer.
Cada día es campana que resuena,
es un reloj que borra la derrota,
es la promesa nueva que nos llena
de luz sobre la piel que nunca agota.
Cada día es...
Querido compañero de letras, siento esa desazon que te ha impulsado a describir la vida como una trampa, cierra los ojos y piensa he podido escribir esto por lo tanto estoy vivo saludos
Hay un lugar del alma
donde el tiempo deja de medir las horas
y la historia deja de sostenernos.
Allí, donde los nombres se pierden
como hojas arrastradas por la brisa,
allí donde los rostros se vuelven agua
y el pasado no encuentra su casa,
comienza el territorio del Alzheimer.
Y duele...
Somos algas del tiempo en su memoria,
fragmentos de un ayer que ya no existe,
retazos de una historia que persiste
como sombra que vaga por la historia.
Somos rocas sin nombre y sin victoria,
que ruedan por colinas de alma triste,
huellas que el viento borra cuando insiste,
eco fugaz de una...
Quisiera ser la luz que te ilumina
cuando tus ojos alborean el día,
ser brisa que en tu piel se desvanece
dejando un temblor dulce de poesía.
Quisiera ser el eco de tu alma,
susurro fiel que en tu silencio habita,
latido que, ocultándose en tu sombra,
te guarda en su latir… y no se apaga...
Somos briznas de un viento que no cesa,
sombras de un sol que ya no nos recuerda,
pasajeros del sueño que es la vida
mientras la eternidad callada observa.
Somos polvo que ansía ser camino,
huellas que el mismo mar deshace luego,
somos pregunta abierta hacia el misterio,
fuego que arde sin...
Amor que nace oscuro y encendido,
hogar secreto donde el alma ardía,
faro que al barco triste de mi día
lo lleva a puerto suave y prometido.
Amor que me sostiene en lo caído,
que pone luz donde la noche hería,
que vuelve canto lo que ayer dolía
y hace del llanto un párpado vencido.
No pide...
Ser de tu sombra el objetivo,
morirme un poco menos cuando llegas,
aprender de tu voz el indefenso
milagro de existir sin que me duela.
Quisiera ser el eco de tu paso,
la brisa que te nombra cuando callas,
la fe que se sostiene en tu mirada
cuando al mundo le tiemblan las entrañas.
Ser ese...
No temo tu presencia silenciosa,
ni el límite final que me señalas;
eres el fin del ruido y de las alas
que cargan con la duda dolorosa.
Llegarás como llega toda cosa,
sin culpa, sin maldad, sin amenazas;
ni juez, ni enemiga, ni desgracia:
eres ley natural, firme y hermosa.
Si vienes, que me...
Duerme la luna
en los anales del día,
tiene su cuna.
Sueña despacio,
como quien guarda estrellas
dentro del vaso.
Calla la noche,
se inclinan las sombras viejas
sobre el reproche.
Y el tiempo espera,
porque hasta el mismo instante
parece afuera.
Duerme la luna
sobre el cansado asombro
del...
Si la Navidad viviera todo el año
no sería promesa ni consuelo,
sería la virtud puesta en la mano,
la calma victoriosa frente al duelo.
No pediríamos milagros al destino,
ni exigiríamos al mundo su clemencia;
sabríamos que la fuerza del camino
nace en el gobernarnos con paciencia...
Si la Navidad durara todo el año,
no habría soledad ni despedidas,
la mano hallaría siempre otra mano
y el miedo se quedaría sin salidas.
Las calles no serían sólo luces
que el viento apaga cuando pasa enero,
habría corazones que reducen
la fría indiferencia del mundo entero.
Si la Navidad...
Vuelve la noche limpia y clara,
con su perfume de ilusión,
y el tiempo, que jamás repara,
hoy se detiene en el corazón.
Las luces tiemblan en la calle,
la luna canta en el cristal,
y hasta la sombra pierde el valle
donde solía habitar el mal.
La nieve sueña sobre el mundo,
como caricia de...
Vuelve la Navidad como un suspiro
de campanas que laten en la nieve,
como un recuerdo antiguo que se atreve
a revivir aquello que aún admiro.
Vuelve con su ternura y su misterio,
con luces que iluminan lo que duele,
con niños que no saben que la nieve
a veces guarda frío en el recuerdo.
Y aun...
Solo el amor nos da la fortaleza
de ser aquello que jamás seríamos,
y rompe suavemente lo que fuimos
para inventarnos otra naturaleza.
Es él quien nos trastoca la cabeza,
quien vuelve eternos los instantes fríos,
quien pone luz al borde de los ríos
aunque la vida duela… y nos atraviesa.
Porque...
Aprendo a estar en pie sin resistencia,
a ser en lo que es, no en lo que espero;
a hallar en lo que tengo lo que quiero
y a no vender mi paz por la apariencia.
Acepto sin plegarme a la inercia
del miedo que amenaza lo que quiero;
el mundo sigue ajeno y verdadero,
yo sigo firme en lúcida...
Nos enseñó el amor a ser más libres
cuando dejó de atarnos a su miedo;
cuando al mirarlo, ya sin desespero,
supimos que en amar no hay previsibles.
Nos enseñó el amor a estar posibles
sin exigir promesas ni un futuro;
a ser verdad sin pacto ni conjuro,
a ser presencia fiel sin imposibles...
Nos enseñó el amor a ser más libres
cuando aceptamos no tener dominio;
al comprender que amar no es desafío,
sino un acuerdo fiel con lo posible.
Nos enseñó a vivir sin pedir signos,
sin reclamar promesas ni futuros;
a estar presentes, firmes y seguros,
a no confundir gozo con destino.
Amar...
Cantemos al Amor
que fue antes del tiempo
y permanece cuando el tiempo calla.
Cantemos al Amor
que no toma nombre
y aun así reconoce.
Porque no pide,
y al no pedir, sostiene.
Porque no ata,
y al no atar, libera.
El Amor no dice “mío”,
dice “estoy”.
No promete mañana,
habita el ahora...
No nació el amor cuando dos se miraron,
ya estaba en el pulso que permite mirar;
no fue posesión ni deseo de atar,
sino el espacio donde ambos descansaron.
El amor no dice “mío” ni “mañana”,
no jura eternidades ni huye del fin;
permanece entero en lo que es así,
como la luz que no pide ventana...
Todo es atemporal, hasta el tiempo mismo;
no hay antes ni después, sólo el estar.
El paso no camina: es el lugar
donde ocurre el pulso y su abismo.
Nada comienza, nada se retiene,
todo sucede en un solo instante;
lo eterno no avanza ni es distante,
simplemente es… y no se detiene.
Ser no es...
Hubo un latido antes del nombre,
una forma de estar sin pensamiento,
un pulso leve, abierto al movimiento,
sin dentro, sin afuera y sin pronombre.
Luego surgió la luz como pregunta,
no para ser respuesta ni destino,
sino para mirarse en el camino
y aceptarse en la forma que se junta.
Hay ahora...
Fuimos la noche aprendiendo a mirarse,
el primer miedo al borde de la hoguera,
la mano torpe que buscó manera
de darle nombre al mundo y sostenerse.
Fuimos la sed, la herida y la pregunta,
el gesto breve al alzar la mirada;
y en cada duda, frágil y sagrada,
la voluntad de ser lo que se intenta...
Fuimos el miedo antiguo que despierta
cuando la noche aprende a ser humana;
fuimos la voz temblorosa y temprana
que alzó su duda frente a la puerta.
Crecimos entre dioses y ceniza,
nombrando luz allí donde dolía,
y al filo mismo de la sangre fría
aprendimos a ser lo que improvisa.
Somos ahora...
¿Qué será de nosotros ya mañana,
cuando el tiempo sea sólo historia,
y el nombre duerma, sombra sin memoria,
al borde incierto mismo de la nada?
Tal vez queden los versos, ya sin dueño,
flotando entre la gloria y entre el cielo,
como un eco sin voz, leve desvelo,
perdido en la penumbra de algún...
No te digo adiós, porque eso es promesa,
ni te digo vuelve, porque no es verdad;
te dejo en la forma más dura y espesa;
amándote en calma… sin pedirte más.
Te vas, y en tu ausencia no queda vacío,
queda este silencio que sabe tu nombre;
porque el amor, cuando es hondo y es noble,
aprende a...
Te amo más allá del infinito,
no como se ama siempre lo imposible,
sino como se ama lo invisible
que vive en uno mismo y no está escrito.
Te amo sin razón y sin medida,
sin promesas, sin miedo y sin reproche;
te amo en lo que queda de la noche
y en todo lo que muere con el día.
No es un amor...