lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Amaneció la mañana
vestida como azucena,
con su blusa enamorada
y perfume de alameda.
Ya los pajarillos cantan
en armónica belleza,
mientras un Lucero avanza
alumbrando la pradera.
En el cenit las chicharras
crujen sus alas trigueñas,
la calima en las montañas
extiende su chal de niebla,
y un horizonte escarlata
anuncia noche de estrellas;
brillos de sombra alargada
escarban sobre la tierra
mientras despiertan las ranas
croando a la Luna llena.