Hay una sombra en la arena
y miro quién se ha parado,
negros días
y el recuerdo sollozando.
Busco al dueño de la sombra
en el fulgor del ocaso,
mis deseos van al cielo
y mis ojos hacia abajo,
siempre abajo.
La noche llega en silencio
y la mar,
en su canto,
duele la huella del pie
de un corazón solitario.
¡Ay amor,
sobre mi sigues girando!
¡Ay amor,
así que pasen mil años!
Luis
y miro quién se ha parado,
negros días
y el recuerdo sollozando.
Busco al dueño de la sombra
en el fulgor del ocaso,
mis deseos van al cielo
y mis ojos hacia abajo,
siempre abajo.
La noche llega en silencio
y la mar,
en su canto,
duele la huella del pie
de un corazón solitario.
¡Ay amor,
sobre mi sigues girando!
¡Ay amor,
así que pasen mil años!
Luis