Caminando

bristy

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
La colina de las dunas aquí y allá
una encima de la otra, lejos
continúa su ola.
Hasta que una avería deja espacio
y el prado y el final se abre
donde la madera bordea la finca.

Crucé el borde de la arena junto al mar,
la niebla en la mañana jubilosa
sobre movimientos y espuma blanca.
Y olvidé la edad que tengo,
la ola saludó mis pies y
la gaviota gritó desde el mar.

La ola dijo : hasta al fin nos vemos,
tan suave y silenciosa como antes,
canturreaste sobre la arena?
La gaviota habló : te reconozco,
es mi locura, libre y tímida,
que destierra en tu dulzura.

Bajé el camino otoñal y fuí
por los carriles a través de todo
en la granja y el campo recibió una voz :
él es siempre la misma persona,
el tiempo es sólo una frontera falsa,
vive y nosotros vivimos con él.
 
Última edición:
Un poema que deja buen sabor de boca.
Como no podía ser de otra manera.
Porque Bristy es buena cocinera...
Que el Tiempo aprovecha, pues le invita a almorzar, y le susurra al oído: " Come y calla. "


El Tiempo dice: ¿ Por qué he de callarme la boca ? ¿ Te has vuelto loca ?




Bristy amenaza con quitarse el reloj de pulsera,
y situarlo en un tobillo.


El Tiempo exclama: ¡ Ésas no son formas de tratar a un penitente !


Purpurado, por favor, ¡ Señor Obispo !
Hágame caso, hombre de Dios, y tráigame un tambor de detergente.
He de lavar la ropa, y después, tenderla al Sol que más calienta.
Para, días más tarde, plancharla, después de pasar la aspiradora so la alfombra.


El Tiempo agacha las orejas, y reza: Bendice, Señor, estos alimentos, que recibimos de tu generosidad, acá en el suelo; y haz que en su día, ahí arriba, como ahora, estemos juntos, Señor, allá, en el cielo.


Bristy corrige, sobre la marcha: ¡ Haz que en su día, en tu mesa, como ahora ! ¡ En tu mesa, como ahora !


Mujer-2.jpg



El Tiempo la mira, con lágrimas en los ojos...
El Tiempo sorbe la sopa, en vez de usar una cuchara.
 
Última edición:
Un poema que deja buen sabor de boca.
Como no podía ser de otra manera.
Porque Bristy es buena cocinera...
Que el Tiempo aprovecha, pues le invita a almorzar, y le susurra al oído: " Come y calla. "


El Tiempo dice: ¿ Por qué he de callarme la boca ? ¿ Te has vuelto loca ?




Bristy amenaza con quitarse el reloj de pulsera,
y situarlo en un tobillo.


El Tiempo exclama: ¡ Ésas no son formas de tratar a un penitente !


Purpurado, por favor, ¡ Señor Obispo !
Hágame caso, hombre de Dios, y tráigame un tambor de detergente.
He de lavar la ropa, y después, tenderla al Sol que más calienta.
Para, días más tarde, plancharla, después de pasar la aspiradora so la alfombra.


El Tiempo agacha las orejas, y reza: Bendice, Señor, estos alimentos, que recibimos de tu generosidad, acá en el suelo; y haz que en su día, ahí arriba, como ahora, estemos juntos, Señor, allá, en el cielo.


Bristy corrige, sobre la marcha: ¡ Haz que en su día, en tu mesa, como ahora ! ¡ En tu mesa, como ahora !


Mujer-2.jpg



El Tiempo la mira, con lágrimas en los ojos...
El Tiempo sorbe la sopa, en vez de usar una cuchara.
Gracias Nommo..
 
La colina de las dunas aquí y allá
una encima de la otra, lejos
continúa su ola.
Hasta que una avería deja espacio
y el prado y el final se abre
donde la madera bordea la finca.

Crucé el borde de la arena junto al mar,
la niebla en la mañana jubilosa
sobre movimientos y espuma blanca.
Y olvidé la edad que tengo,
la ola saludó mis pies y
la gaviota gritó desde el mar.

La ola dijo : hasta al fin nos vemos,
tan suave y silenciosa como antes,
canturreaste sobre la arena?
La gaviota habló : te reconozco,
es mi locura, libre y tímida,
que destierra en tu dulzura.

Bajé el camino otoñal y fuí
por los carriles a través de todo
en la granja y el campo recibió una voz :
él es siempre la misma persona,
el tiempo es sólo una frontera falsa,
vive y nosotros vivimos con él.


Te felicito bristy, tu poema cautiva por el paisaje y el mensaje envuelto en tus versos.
Un placer pasar por tu espacio y detenerme.
 
Siempre encuentras bellas motivaciones para hacer poesía... Siempre cuando uno te lee
descubre también el trasfondo o contenido; y eso es lo principal compañera, entregar
un mensaje... porque esa es nuestra función. Un placer recorrer tus espacios Bristy...
Cordialmente:
 
La colina de las dunas aquí y allá
una encima de la otra, lejos
continúa su ola.
Hasta que una avería deja espacio
y el prado y el final se abre
donde la madera bordea la finca.

Crucé el borde de la arena junto al mar,
la niebla en la mañana jubilosa
sobre movimientos y espuma blanca.
Y olvidé la edad que tengo,
la ola saludó mis pies y
la gaviota gritó desde el mar.

La ola dijo : hasta al fin nos vemos,
tan suave y silenciosa como antes,
canturreaste sobre la arena?
La gaviota habló : te reconozco,
es mi locura, libre y tímida,
que destierra en tu dulzura.

Bajé el camino otoñal y fuí
por los carriles a través de todo
en la granja y el campo recibió una voz :
él es siempre la misma persona,
el tiempo es sólo una frontera falsa,
vive y nosotros vivimos con él.
Bella senda.
Bello pasear
y bello diálogo con la naturaleza.

Un fuerte abrazo, Bristy!
 
Un poema que cautiva por sus bellas imágenes. El mar siempre nos deja bellas postales que tus versos pintan exquisitamente.
Un grato placer disfrutar de tu poesía querida amiga bristy.
Un abrazo fraterno poeta.
Muy de acuerdo contigo estimado poeta, el mar es algo fantástico como también para nuestra inspiración. Muchísimas gracias por tus bellas apreciaciones , Un fraterno abrazo querido amigo
 
Siempre encuentras bellas motivaciones para hacer poesía... Siempre cuando uno te lee
descubre también el trasfondo o contenido; y eso es lo principal compañera, entregar
un mensaje... porque esa es nuestra función. Un placer recorrer tus espacios Bristy...
Cordialmente:
Pienso que todo inspira cuando se trata de hacer poesía...agradezco inmensamente tus apreciaciones y certeras palabras..el placer es mío tener tu grata presencia en mis letras...Cordialmente..
 
La colina de las dunas aquí y allá
una encima de la otra, lejos
continúa su ola.
Hasta que una avería deja espacio
y el prado y el final se abre
donde la madera bordea la finca.

Crucé el borde de la arena junto al mar,
la niebla en la mañana jubilosa
sobre movimientos y espuma blanca.
Y olvidé la edad que tengo,
la ola saludó mis pies y
la gaviota gritó desde el mar.

La ola dijo : hasta al fin nos vemos,
tan suave y silenciosa como antes,
canturreaste sobre la arena?
La gaviota habló : te reconozco,
es mi locura, libre y tímida,
que destierra en tu dulzura.

Bajé el camino otoñal y fuí
por los carriles a través de todo
en la granja y el campo recibió una voz :
él es siempre la misma persona,
el tiempo es sólo una frontera falsa,
vive y nosotros vivimos con él.

El invierno es mi favorito, pero los paseos otoñales tienen su toque para contar una historia.
Grato leer.
 

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