Ermenegildo Tiraboschi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Veo que todo el mundo mayormente “sonetea” en esta página. Dejo uno entonces, al cual he dejado intencionalmente muy escaso de verbos. Saludos.
Me vino a la mente, antes de escribir el soneto, aquel interesante poeta argentino llamado Belisario Roldán (1873-1922), quien confeccionara un gran sonetillo -a mi juicio- casi sin verbos (salvo el "se queja"):
Media noche. Una calleja
de antigua cepa moruna;
por todo farol, la luna
y Dios por toda pareja.
Una ventana, una reja;
detrás de una reja...¨alguna¨
y ante una ventana, una
canción trémula se queja...
Otro hombre, una maldición
en la callejuela sola.
Un grito airado: ¨¡Traición!¨;
en la sombra, una pistola,
y, después, un borbotón
de la gran sangre española.
Descordado laúd, aguardentosa
corchea de arrabal, capullo seco
sin mariposa o polen. Un enteco
compendio refranero, la barrosa
calleja del suburbio, primorosa
¡sí!, para el proxeneta que es el eco
del pueblo y su malogro. Gran chaleco
de fuerza a veces y otras, poca cosa.
Un tótem de cartón con don de fuego,
destino de ceniza en su ala corta,
un mendrugo verbal en su talego.
La idea que famélica se aborta
sobre un papel pulimentado en ego.
Las babas sin el pan y sin la torta.
corchea de arrabal, capullo seco
sin mariposa o polen. Un enteco
compendio refranero, la barrosa
calleja del suburbio, primorosa
¡sí!, para el proxeneta que es el eco
del pueblo y su malogro. Gran chaleco
de fuerza a veces y otras, poca cosa.
Un tótem de cartón con don de fuego,
destino de ceniza en su ala corta,
un mendrugo verbal en su talego.
La idea que famélica se aborta
sobre un papel pulimentado en ego.
Las babas sin el pan y sin la torta.
Me vino a la mente, antes de escribir el soneto, aquel interesante poeta argentino llamado Belisario Roldán (1873-1922), quien confeccionara un gran sonetillo -a mi juicio- casi sin verbos (salvo el "se queja"):
Media noche. Una calleja
de antigua cepa moruna;
por todo farol, la luna
y Dios por toda pareja.
Una ventana, una reja;
detrás de una reja...¨alguna¨
y ante una ventana, una
canción trémula se queja...
Otro hombre, una maldición
en la callejuela sola.
Un grito airado: ¨¡Traición!¨;
en la sombra, una pistola,
y, después, un borbotón
de la gran sangre española.
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