Volvemos a aquello de que las verdades no existen, sólo existen las mentiras. O bien, las verdades son mentiras sin detectar. O bien, no existen las verdades, todas son mentiras. ¿somos verdades? ¡Mentira!.
Pero en tu frase no aparece la palabra "mentira", por alguna razón se me ha escapado el razonamiento hacia ahí. Todo lo que está comprobado y no ha sido refutado, es una "verdad"... al menos todavía... quiere decirse que no ha sido "refutado" todavía, pero puede serlo mañana, o el año que viene, en el infinito tal vez pueda existir su contrademostración, su reducción al absurdo. Con lo cual, ¿existen las verdades? Son trocitos de madera o de flotador al que agarrarnos para no hundirnos en el mar, necesitamos conducirnos entre concreciones, partir de puntos fijos para armar nuestro pensamiento, nuestra vida. Pero me da la impresión que que tu pensamiento, Grace, iba por ahí... todas, todas, todas las verdades que nos han contado tanto la ciencia, la experiencia, el saber de la humanidad, la deducción propia, la experimentación, absolutamente todas pueden resultar refutadas en un momento futuro cualquiera de ellas. Con lo cual, su certeza es temporal y, en todo caso, mentirosa o infundiosa su prevalencia mientras sean aceptadas. La duda es la que queda siempre, quien se gobierna con la duda es dueño de una verdad, el saber que nada de lo que le rodea está demostrado como cierto. Sólo las mentiras, errores y refutaciones son ciertas.
Y esto me recuerda un dicho que era algo así... "toda la vida es necesario para ser honrado y un único día de ella para ser ladrón".
Amiga Grace, cuánto piensa esa cabecita en las madrugadas. Y cuánto me haces pensar. ¿habremos reencendido alguna neurona apagada desde hace tiempo? Un beso fuerte, y 2013 abrazos