Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
GALATEA: LA MUJER PERFECTA
Basado en la famosa leyenda griega.
Pigmalión consiguió esculpir, con el mármol más puro de Creta, a la mujer perfecta de sus sueños, a quién puso el nombre de Galatea. La estatua resultó tan bella que el escultor se enamoró de su obra: la besó en los labios y rogó a la diosa Venus que la diese vida. El deseo se cumplió cuando la besó de nuevo: los labios blancos, duros y fríos de la estatua se tornaron rojos, suaves y cálidos.
Muchos intentan modelar el carácter de la persona que quieren, para que resulte más atractiva, como si fuese un objeto. Así tenemos una versión real de Pigmalión y Galatea.
Esta leyenda es muy bella,
pero su fondo no es bueno.
No hay derecho a esculpir
el carácter que deseemos
en las mentes de personas,
como si fuesen objetos
tan pasivos como el mármol.
Tendremos que ser sujetos
activos y siempre libres,
jamás pasivos objetos.
Pigmalión se ama a sí mismo
en la escultura que ha hecho.
pero su fondo no es bueno.
No hay derecho a esculpir
el carácter que deseemos
en las mentes de personas,
como si fuesen objetos
tan pasivos como el mármol.
Tendremos que ser sujetos
activos y siempre libres,
jamás pasivos objetos.
Pigmalión se ama a sí mismo
en la escultura que ha hecho.
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