Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
24 de Agosto de 2017.
La intensa y por momentos torrencial lluvia de esta mañana, no fue obstáculo que me impidiera acudir a mi esperada cita. Por ser víspera de un Feriado Patrio, (con el agregado de una particular celebración uruguaya, La Noche de La Nostalgia) el Sanatorio lucía mucho más tranquilo que de costumbre. Me gusta llegar temprano y como reza el refrán, “al que madruga Dios lo ayuda”, éste se hizo realidad y me llamaron media hora antes de lo estipulado.
Ya es en mi cuarto ciclo y a medida que avanza el tratamiento, los pacientes y el personal de salud nos empezamos a conocer y a saludarnos como viejos amigos.
La sesión de quimioterapia transcurrió con toda normalidad y pronto me vi nuevamente en la calle, no sin antes bromear con la enfermera, “ya estoy listo para salir a festejar la Noche de la Nostalgia”.
La intensa y por momentos torrencial lluvia de esta mañana, no fue obstáculo que me impidiera acudir a mi esperada cita. Por ser víspera de un Feriado Patrio, (con el agregado de una particular celebración uruguaya, La Noche de La Nostalgia) el Sanatorio lucía mucho más tranquilo que de costumbre. Me gusta llegar temprano y como reza el refrán, “al que madruga Dios lo ayuda”, éste se hizo realidad y me llamaron media hora antes de lo estipulado.
Ya es en mi cuarto ciclo y a medida que avanza el tratamiento, los pacientes y el personal de salud nos empezamos a conocer y a saludarnos como viejos amigos.
La sesión de quimioterapia transcurrió con toda normalidad y pronto me vi nuevamente en la calle, no sin antes bromear con la enfermera, “ya estoy listo para salir a festejar la Noche de la Nostalgia”.