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La aparicion

Hay una trama psicológica y otra onírica que se sobreponen permanentemente en el texto, no pretendiendo, sin embargo, explicarse completamente, interpretarse recíprocamente de algún modo. La trama psicológica es - según mi lectura - la perspectiva del narrador. El amigo Julio parece estar suspendido en un estado pre-depresivo, solipsístico, casí psicoide, producto de la muerte de su familia y de las penurias que narra. El narrador, por su lado, no prentende analizar a su amigo, recibe la invitación, escucha y actua terapéuticamente, por instinto, invitándolo, casi obligándolo a salir a tomar unas cervezas. No es claro si hay una intención en lo que hizo, a pesar de que en un momento miente, puesto que sabe que la situación de Julio no es sana. En efecto, el narrador logra recuperar a Julio de ese estado casi esquizoide con el hombre del espejo: al final el narrador explica la desaparación progresiva del doble de Julio.

La trama onírica inicia brevemente, pero luego, desaparece, en la figura del hombre vestido de blanco. Este particular inicial me parece más curioso que el sueño de Julio, la belladona y el espejo, que pueden ser de alguna manera obvios. No hay trama por el lado de la figura del hombre vestido de blanco. Ejecuta y se retira de la trama y hasta del cuento, al inicio. Esto es muy curioso.

El estilo del texto es bastante descriptivo y casi realista, esto hace resaltar más los aspectos ficcionales, la aparición del doble de Julio y su desaparación final por ejemplo.

Saludos.
 
Muchas gracias por tu comentario amigo SMILEATER, ya he rectificado los errores que comentas, tan siolo he mantenidi ese habláis que tú entiendes como equivocado y yo lo creo correcto(segunda persona plural del presente indicativo). Un abrazo.
 
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Habitaba yo una pensión en la calle Cervantes. El calor tropical de aquel verano me obligaba a tener la ventana abierta durante todo el día; frente a ella una mesa rectangular me servía de escritorio. La ventana daba a una calle estrecha, antigua, empedrada con adoquines. Aquella mañana un coche paró frente a la ventana; era un auto negro, antiguo, achatado, de chapa dura y brillante. De su interior bajó un hombre vestido de blanco; sus zapatos sonaban en el pavimento de la calle con un sonido acompasado, fino. Lo perdí de vista al desaparecer de mi ángulo de visión. Poco después llamaron a la puerta. Abrí y ante mí apareció aquel hombre vestido de blanco. Era alto y de ademanes finos; su cara era alargada, como todo el cuerpo; sus ojos azules y penetrantes y sus gestos serenos, propios de un hombre seguro de sí mismo.
-El señor Julio Maldonado desea verle- dijo-, y dándose cuenta de mi perplejidad, agregó: le ruega que haga el honor de acompañarme a su casa, allí se lo explicará todo.
Bajamos las escaleras y montamos en el coche. Conocía a Julio Maldonado desde nuestra estancia en la universidad. Fuimos buenos amigos en aquella fecha, pero después nuestros caminos se separaron; yo no había terminado la carrera y él había abandonado también los estudios al casarse y ponerse a trabajar como escribiente en la oficina de su padre. Atravesamos toda la ciudad para llegar a una calle populosa y enloquecida por el tráfico; aparcamos y entramos en el número cuarenta y dos. En la entrada pude leer en una placa dorada: Julio Maldonado, médico naturista. Subiendo una escalera de mármol llegamos a la casa; era enorme, con muchas piezas dispuestas a ambos lados de un extenso y largo pasillo; en una de ellas me esperaba Julio.
-Déjenos solos- le ordenó al mensajero.
Nos quedamos los dos solos en la habitación. Me esperaba sentado en un sillón de cuero, con un libro entre las manos y las gafas señalando la página en que había abandonado la lectura. Me senté a su lado en otro sillón idéntico al suyo.
-Supongo que le habrá extrañado mi sorprendente llamada- dijo.
-Sí, un poco- contesté.
-Le he llamado-dijo- porque lo que tengo que contarle es tan extraño que tan solo un espíritu como el suyo sería capaz de comprenderlo.
Noté que me trataba como a un desconocido, sin duda un poco indeciso, ya que si bien habíamos sido buenos amigos en otros tiempos, hacía aproximadamente veinticinco años que no nos veíamos.
-Podemos tutearnos, después de todo, la amistad nunca se pierde del todo- dije.
-Bien- contestó, y esbozó una especie de sonrisa amarga y triste.
-Veo que has prosperado desde nuestro último encuentro- le dije.
-Sí, tú, en cambio, creo que vives en la miseria- contestó.
-Es cierto, pero dedico mis días a algo que me hace feliz- dije.
Después de un pequeño silencio, continuó hablando: te contaré toda la historia tal y como la recuerdo, algunos sucesos se me han borrado, y otros, aunque los recuerdo perfectamente, no puedo asegurar que sean ciertos, pues he llegado a tal punto de confusión, que mezclo lo real con lo ficticio, los sucesos que realmente me han sucedido con los que he soñado. Me casé, y esto me obligó a dejar los estudios para ponerme a trabajar en la oficina de mi padre. Al principio, todo marchó bien, de todas partes nos llovían los trabajos; gracias a eso pude comprar esta casa. Después, al morir el viejo, los trabajos que nos encomendaban se hicieron cada vez menos copiosos, hasta tal punto, que llegó el momento en que tan solo hubo trabajo para uno de nosotros, y éramos tres hermanos. Así que con el poco dinero que me quedaba después de la compra de la casa, decidí continuar mis estudios de botánica. Me dediqué a ello con todas mis energías, procurando gastar tan solo lo indispensable, pues mi mujer esperaba para entonces a nuestro primer hijo. A pesar de todos mis esfuerzos vivíamos casi en la miseria. Mi mujer y el niño murieron en el parto. Para poder subsistir, ya que el dinero se me estaba acabando, me anuncié en un periódico de gran tirada como médico naturista, gracias a mis conocimientos de botánica. Todos los días tenía algunos paciente cuyas enfermedades no eran demasiado difíciles de tratar: alguna afección nerviosa, asma o dolores en las articulaciones que yo mejoraba recetándoles algunos preparados a base de hierbas. Después de la muerte de mi mujer y del niño, pasé bastante tiempo sin poder conciliar el sueño; me miraba al espejo y veía una cara demacrada, unos ojos hundidos y unos párpados hinchados. Todos mis miembros temblaban por el agotamiento. Una noche tomé una infusión de belladona. Enseguida me venció el sueño. Aquella noche soñé lo siguiente: vi un espejo enorme, cuadrado, de unos diez metros; lo atravesé como quien atraviesa una puerta abierta. Ignoro si soñé algo más, de todas formas, eso es lo único que recuerdo.Desde aquella noche, un hombre que tiene mis mismos rasgos, que no me atrevo a decir que soy yo porque aparecería ante ti como un loco, me visita bastante a menudo.Sé que no es algo irreal, lo veo, he tocado su cuerpo y hasta hablo con él.
-Al principio esta especie de juego me pareció entretenido, pero ha terminado por aterrorizarme. Busco en mi mente una explicación lógica, pero no la hay, o al menos yo no sé encontrarla. Por eso le he llamado- dijo .
El asunto había terminado por interesarme.
-Hay algo que me gustaría saber-dije.
-Pregunta lo que quieras- contestó él.
-¿De qué habláis cuando ese hombre te visita?- pregunté.
-Hablamos mucho de nuestros sueños, él sueña muchas veces con espadas y yo sueño últimamente con torres que se derrumban; nos contamos nuestros sueños y después intentamos interpretarlos, o bien hacemos muecas ante este espejo-, y señaló uno cuyo marco era dorado,-o bailamos enloquecidamente, y otras veces nos emborrachamos hasta caer rendidos al suelo y nos dormimos; cuando despierto, siempre ha desaparecido- contestó.
-¿Has probado a decirle que se vaya?- pregunté.
-Más de una vez he pensado en esa posibilidad, pero siempre la he desechahado, pues pienso que no sería muy correcto de mi parte tratar así alguien que me ofrece su compañía sin pedirme nada a cambio- contestó.
Julio esperaba mis palabras, pero yo no sabía qué decirle.
-No creo que sea un sujeto peligroso. Además, viendo tu aspecto se diría que su compañía te hace feliz- mentí.
-Es verdad que antes me sentía a gusto con él, pero ha terminado por preocuparme su compañía al no conocer nada de él- contestó.
Un reloj de péndulo dio en alguna de las habitaciones la una de la tarde.
-Bajemos a tomar unas cervezas, te hará bien- lo invité.
-Pero ¿y si viene y se marcha al no encontrarme aquí?- preguntó un poco preocupado.
-Pues ya vendrá otro día- le contesté cogiéndolo por el brazo derecho para obligarlo a salir.
Desde aquel día nuestros encuentros han sido cada vez más frecuentes. Yo le ayudo a recolectar hierbas y él me acompaña al teatro, al cine o a las librerías en busca de algún libro o revista.
Otra mañana lo vi descender del coche negro y acercarse con paso firme y resuelto al portal donde estaba situada la pensión en la que yo vivía. Cuando terminó de subir las escaleras, yo le esperaba con la puerta abierta.
-Tengo una noticia que darte-dijo.
-Te escucho- contesté.
-Al principio no me di cuenta-habló-, pero el sujeto que me visitaba poco a poco se ha ido marchitando, terminando por reprocharme mis continuas salidas. Su cara, hasta entonces lozana había terminado por parecer un cadáver y su cuerpo se había vuelto lánguido. Últimamente sus visitas eran cada vez menos frecuentes. Hoy hace tres días que no me visita, y lo máximo que hasta ahora había estado sin hacerlo era un día.
-Ahora lo comprendo-dije-, ha estado a tu lado mientras lo has necesitado, te has alimentado de él y él se ha alimentado de ti; cuando no le has hecho caso, ha languidecido poco a poco, y con toda seguridad haya muerto allí en sus regiones de origen.

Eladio Parreño Elías

25-Marzo-1989





Querido Eladio:
Lo evolucionado no crea conflicto, porque acoge a todo lo que vibra en conjunción con el Universo, es decir, lo que sea verdad. Lo evolucionado es la verdad. El conflicto está en la mentira, en lo imaginario.

Más allá de las variadas interpretaciones que se le puedan dar a este escrito, hay algo que no puede restársele y es veracidad, una realidad que viven muchos seres que han caído en la extrema soledad y angustiosa melancolía que terminan ocasionando una gran depresión, por ende, un encuentro hermético con su yo interno provocando su auto-exilio del mundo exterior.

Quienes hemos vivido y degustado este estado, el tiempo pasa a carecer de existencia propia y la eternidad alcanza una duración infinita. Al mirar nuestro interior de cerca, acabamos viendo el reflejo de nuestras propias desgracias, dolores y desdichas.

Alguien dijo que durante las crisis emocionales y existenciales salen a flote, con la mayor crudeza y realismo, lo que realmente somos los seres humanos. Allí se concentra la verdadera identidad del ser humano y se expresa la naturaleza moral y ética que posee.

Mientras el ser humano no cambie radicalmente, continuará la repetición de todas sus miserias, escenas, desgracias e infortunios. Todas las cosas, todas las circunstancias que se suceden fuera de nosotros, en el escenario de este mundo, son exclusivamente el reflejo de lo que interiormente llevamos. Con justa razón puedo afirmar que lo "Exterior es el reflejo de lo interior".

Cuando uno cambia interiormente y tal cambio es radical, lo exterior, las circunstancias, la vida, cambian también.

La crisis que vive el personaje en ésta historia, tiene una razón de ser muy clara, simplemente, está hundido en su pesimismo, sumergido en sus recuerdos y en la dolorosa pérdida de su esposa e hijo. Empapado en el dolor y la soledad, encuentra el reflejo de sus propias miserias y dolores, encuentra en si mismo compañía, comprensión, familiaridad, atención y dualismo.

Una historia arrebatadora, cautivante, repleta de imágenes que permiten mantener cautiva la atención de quien la lee.

Posees una imaginación desbordante y muy creativa. Recuerda que la perfección no existe, lo que sí existe, es la capacidad, el deseo y el anhelo de alcanzarla.

¡Felicitaciones!

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.
 
Última edición:
La soledad, ante la perdida de un ser querido; nos puede llevar hasta los umbrales de la locura.Nuestra mente puede montar fácilmente en ella; si tenemos las defensas bajas que permiten el paso de cualquier elemento predador que va socavando nuestra psiquis.El personaje de esta historia tuvo la fuerza de voluntad necesaria; como para enviar un emisario en busca de ayuda.(Tu)
Al encontrar contención; pudo librarse de esa entelequia que no era otra cosa, que su propia imagen que le estaba devorando las ganas de vivir.
PD: Como siempre, muy interesante relato.Un abrazo.
 
Le mente, amigo,puede crear una ilusión para satisfacer nuestras carencias,si desapareció de su vida también desapareció esa falta de compañía,sin duda,el respeto y el cariño de un buen amigo hacen verdaderos milagros.
Interesante obra,es un gusto pasar por ella.
Un beso.
 
Hola amigo!! me ha gustado mucho tu historia, imaginaba un final más dramático, como me tienes acostumbrada, pero está muy bien. La soledad nos lleva a protegernos de muchas maneras, para no enloquecer.
Un abracito cariño!!
 
Woow, amigo mío, tus relatos me apasionan, eres realmente brillante .. He estado ausente en este portal, pero me alegra tanto volver a leer tus maravillosas líneas, me encantó volver a sentir la intriga y el misterio que envuelven siempre tus escritos .. Gracias por tu invitación !!
Te dejo un abrazo de corazón !
 
Última edición:
Me encanta tu prosa por lo buen narrador que eres, por lo bien que describes, por infundir un alo de misterio y de intriga que mantiene la mente despierta e intentando desvelar ese misterio. Haces que el lector se implique de lleno.
La aparición es esa necesidad de llenar la soledad. Todos tenemos o hemos tenido alguna aparición de este tipo.
Besazos, estrellas y repu si me dejan.
Gracias por tu comentario mi estimada lomafresquita. Un beso.
 
Dulcinista
una prosa excelente como todos los relatos que salen de tu pluma
estaba pensando si tendrás algún libro ya publicado, sería interesante leerte
creo que tienes una creatividad impresionante
Estrellas y cariños
Ana
Gracias amiga por tu comentario. No, todavía no he publicado ningún libro, ni tengo estperanzas de hacerlo, jejeje. Un beso.
 
"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son." Calderón.
Un relato bien conducido que manejas entre la soledad del alma humana y los profundos sueños de la inconsciencia.
Unos argumentos que a mi también me gustan utilizar.
Felicidades Eladio.

Muchas gracias por tu comentario mi estimado Antonio. Un abrazo.
 
Hay una trama psicológica y otra onírica que se sobreponen permanentemente en el texto, no pretendiendo, sin embargo, explicarse completamente, interpretarse recíprocamente de algún modo. La trama psicológica es - según mi lectura - la perspectiva del narrador. El amigo Julio parece estar suspendido en un estado pre-depresivo, solipsístico, casí psicoide, producto de la muerte de su familia y de las penurias que narra. El narrador, por su lado, no prentende analizar a su amigo, recibe la invitación, escucha y actua terapéuticamente, por instinto, invitándolo, casi obligándolo a salir a tomar unas cervezas. No es claro si hay una intención en lo que hizo, a pesar de que en un momento miente, puesto que sabe que la situación de Julio no es sana. En efecto, el narrador logra recuperar a Julio de ese estado casi esquizoide con el hombre del espejo: al final el narrador explica la desaparación progresiva del doble de Julio.

La trama onírica inicia brevemente, pero luego, desaparece, en la figura del hombre vestido de blanco. Este particular inicial me parece más curioso que el sueño de Julio, la belladona y el espejo, que pueden ser de alguna manera obvios. No hay trama por el lado de la figura del hombre vestido de blanco. Ejecuta y se retira de la trama y hasta del cuento, al inicio. Esto es muy curioso.

El estilo del texto es bastante descriptivo y casi realista, esto hace resaltar más los aspectos ficcionales, la aparición del doble de Julio y su desaparación final por ejemplo.

Saludos.
Gracias mi estimado poeta por tan acertado comentario. Yo no lo hubiese explicado mejor. Un abrazo.
 
Querido Eladio:
Lo evolucionado no crea conflicto, porque acoge a todo lo que vibra en conjunción con el Universo, es decir, lo que sea verdad. Lo evolucionado es la verdad. El conflicto está en la mentira, en lo imaginario.

Más allá de las variadas interpretaciones que se le puedan dar a este escrito, hay algo que no puede restársele y es veracidad, una realidad que viven muchos seres que han caído en la extrema soledad y angustiosa melancolía que terminan ocasionando una gran depresión, por ende, un encuentro hermético con su yo interno provocando su auto-exilio del mundo exterior.

Quienes hemos vivido y degustado este estado, el tiempo pasa a carecer de existencia propia y la eternidad alcanza una duración infinita. Al mirar nuestro interior de cerca, acabamos viendo el reflejo de nuestras propias desgracias, dolores y desdichas.

Alguien dijo que durante las crisis emocionales y existenciales salen a flote, con la mayor crudeza y realismo, lo que realmente somos los seres humanos. Allí se concentra la verdadera identidad del ser humano y se expresa la naturaleza moral y ética que posee.

Mientras el ser humano no cambie radicalmente, continuará la repetición de todas sus miserias, escenas, desgracias e infortunios. Todas las cosas, todas las circunstancias que se suceden fuera de nosotros, en el escenario de este mundo, son exclusivamente el reflejo de lo que interiormente llevamos. Con justa razón puedo afirmar que lo "Exterior es el reflejo de lo interior".

Cuando uno cambia interiormente y tal cambio es radical, lo exterior, las circunstancias, la vida, cambian también.

La crisis que vive el personaje en ésta historia, tiene una razón de ser muy clara, simplemente, está hundido en su pesimismo, sumergido en sus recuerdos y en la dolorosa pérdida de su esposa e hijo. Empapado en el dolor y la soledad, encuentra el reflejo de sus propias miserias y dolores, encuentra en si mismo compañía, comprensión, familiaridad, atención y dualismo.

Una historia arrebatadora, cautivante, repleta de imágenes que permiten mantener cautiva la atención de quien la lee.

Posees una imaginación desbordante y muy creativa. Recuerda que la perfección no existe, lo que sí existe, es la capacidad, el deseo y el anhelo de alcanzarla.

¡Felicitaciones!

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.

Mi estimada Eryca es cierto que no existe la perfección, Un beso y gracias por tu magistral comentario. Te deseo que seas feliz en tu verde valle.
 
La soledad, ante la perdida de un ser querido; nos puede llevar hasta los umbrales de la locura.Nuestra mente puede montar fácilmente en ella; si tenemos las defensas bajas que permiten el paso de cualquier elemento predador que va socavando nuestra psiquis.El personaje de esta historia tuvo la fuerza de voluntad necesaria; como para enviar un emisario en busca de ayuda.(Tu)
Al encontrar contención; pudo librarse de esa entelequia que no era otra cosa, que su propia imagen que le estaba devorando las ganas de vivir.
PD: Como siempre, muy interesante relato.Un abrazo.
Mi estimado Walter, su comentario me incentiba a seguir escribiendo. Un abrazo y gracias.
 
!Guaaaao! !Excelente prosa!
Gracias por compartirla conmigo. En ella veo personizada la soledad. Interpreto que el personaje que veía el naturalista era su propio espíritu, es decir, su propio yo. Al encontrarse de nuevo con su antiguo amigo, soledad poco a poco fue desapareciendo de su vida y empezó a vivir denuevo. La moraleja que le veo es que la compañía y la amistad sincera de un viejo amigo siempre es oportuna.

Besos y abrazos de poetas para ti.
 
Le mente, amigo,puede crear una ilusión para satisfacer nuestras carencias,si desapareció de su vida también desapareció esa falta de compañía,sin duda,el respeto y el cariño de un buen amigo hacen verdaderos milagros.
Interesante obra,es un gusto pasar por ella.
Un beso.
Tienes mucha razón mi estimada amiga, la mente puede llegar a crear lo que nos falta. Un beso y gracias por tu comentario.
 
Exelente historia mi amigo... una muy buena leccion de amistad y necesidad de otros... Nadie puede solo con su pena o sus miedos... Un amigo siempre será necesario aun cuando hayan pasado los años...

Te felicito por tu cuento y de pie te Aplaudo!!!

Estrellas, reputación y un buen café
 
Muy buen relato!!!
Me pareció bastante interesante.
Desde el principio se percibe un ambiente misterioso y sombrío, perfecto para el tema.
Un gusto leerte!
Muchos saludos!!!
 
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