jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Ebrio de tus paisajes y sus aromas.
Tierra sagrada y fértil,
de bosques humedos,
infinitamente verdes,
de noches silenciosas como la muerte.
En lo alto del monte
donde duerme la nostalgia
y tú figura taciturna
observa la Cruz del Sur,
despierta el alma del guerrero;
el viento grita en la mudes del santuario
y le cuenta las historias
de tu pueblo:
La paz dominaba la geografía,
el cóndor protegía las cumbres
y las aves recorrían el largo paisaje,
en el Estero los niños jugeteaban
con el sol
mientras las mujeres lavaban
en la piedra.
Viajan en el torrente vidas impregnadas
de sonidos terrenales
de aromas a bosques fértiles.
El invasor viene a cambiar su mundo
imponer la Cruz a punta de espada
a tomar las mujeres y territorios
llegan anunciando muertes
y ríos de sangre,
desde niño Lautaro observa,
con calma y sabiduría de anciano
observa al español
y se juramenta que no habrá
perdón.
Tierra sagrada y fértil,
de bosques humedos,
infinitamente verdes,
de noches silenciosas como la muerte.
En lo alto del monte
donde duerme la nostalgia
y tú figura taciturna
observa la Cruz del Sur,
despierta el alma del guerrero;
el viento grita en la mudes del santuario
y le cuenta las historias
de tu pueblo:
La paz dominaba la geografía,
el cóndor protegía las cumbres
y las aves recorrían el largo paisaje,
en el Estero los niños jugeteaban
con el sol
mientras las mujeres lavaban
en la piedra.
Viajan en el torrente vidas impregnadas
de sonidos terrenales
de aromas a bosques fértiles.
El invasor viene a cambiar su mundo
imponer la Cruz a punta de espada
a tomar las mujeres y territorios
llegan anunciando muertes
y ríos de sangre,
desde niño Lautaro observa,
con calma y sabiduría de anciano
observa al español
y se juramenta que no habrá
perdón.
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