Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobre la laguna
donde el alicanto congracia en su canto perfuma la luna
ella surge de la noche y refleja
sus plumas agitadas con sutil gracia y aunque alegue ignorancia es culpable.
Es culpable del riso en el lomo
de las aguas, de la espuma en la playa y del blanco manto de
azahares durmiendo en la arena.
otro palpitar surge vulcanizado, se agita, pulula y reverbera
poseídos de una musa serena
el canto coreado de batracios
apiñados a la orilla pintan
granate el amor y azul las
rodillas reflejadas en la plateada albufera preñada de
Ojos, asida de vida.
Alicanto de aguas mansas
sureñas y ranas laguneras
una fauna inusual bajo la luna,
llena de lágrimas y nostálgicas melodías de ríos y amores
de imágenes mitológicas
bajo un manto de azahares.
donde el alicanto congracia en su canto perfuma la luna
ella surge de la noche y refleja
sus plumas agitadas con sutil gracia y aunque alegue ignorancia es culpable.
Es culpable del riso en el lomo
de las aguas, de la espuma en la playa y del blanco manto de
azahares durmiendo en la arena.
otro palpitar surge vulcanizado, se agita, pulula y reverbera
poseídos de una musa serena
el canto coreado de batracios
apiñados a la orilla pintan
granate el amor y azul las
rodillas reflejadas en la plateada albufera preñada de
Ojos, asida de vida.
Alicanto de aguas mansas
sureñas y ranas laguneras
una fauna inusual bajo la luna,
llena de lágrimas y nostálgicas melodías de ríos y amores
de imágenes mitológicas
bajo un manto de azahares.
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