Mi visión de Eduardo, mi querido esposo, su vida

MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
Es maravillosa tu forma de expresarte y ordenar en secuencia todos los tiempos de la vida de Eduardo.
Me sorprendes gratamente con esta prosa de largo aliento, pero que en ningún momento se pierde el interés de
continuar leyendo y eso significa que lo haces ameno, entretenido, lúdico.
Aquí en el Portal no nos comunicábamos tanto con Eduardo, es decir, yo, pero pude conocerlo bien esa vez
de nuestro Encuentro en Buenos Aires, un grupo de pura gente linda. Esa vez fue a recibirme al terminal y entonces
pude decir que lo conocí.
Medio día. Taco en el tráfico. Calor, pero él nunca perdió su tranquilidad. Yo llevaba botellas de vino y le dije que me
acompañara a mi habitación del hotel para que se llevara unas botellas que le llevaba de buen vino y era tan caballero,
tan respetuoso, tan gentil-hombre que se quedó en la puerta, esperando las botellas.
Después en la cena compartimos todos y él estaba muy alegre. Era el centro de la fiesta y a nadie dejaba de lado.
Es que contagiaba, incluso nos hizo un poema a todas. Fue una noche mágica y no tengo idea por qué te cuento esto.
Es una necesidad, creo, de decir el tremendo señor que tuviste a tu lado. Fuiste afortunada y mira, ahora escribes.
Uhm. No sé qué diga. Podría sentirse nervioso ¿NO? Él siempre tan austero en su actuar, en su ser, tal vez sienta
un poquito de pudor al ser su vida tan silenciosa con nosotros y a la vez debe sentirse orgullosísimo de ti porque
te estás prolongando, eres su prolongación porque así son los misteriosos caminos de la vida.
Te felicito por tu merecido Reconocimiento. Es un trabajo de joyería con lujos y detalles. Lista para continuar
por esta senda sin retorno. Un abrazo Carola. Me alegro que hayas disfrutado. Nos andábamos pisando los talones en
España jaja. Claro que nosotros no seguimos más allá, pero veía tus fotos y habías hecho las mismas, en los mismos
lugares de Madrid que hice yo. Uf. Disculpa mi explayamiento, pero soy de escribir muy extenso. Un abrazo enorme y
felicitaciones atrasadas, pero desde el alma. Adelante, Carola.
 
ja,ja, me gustan tus comentarios elogiosos Margarita, no creo que sea para tanto, como he dicho acá a los poetas amigos, lo escribí para todos ustedes, sus amigos. No creo que él se sienta mal por mi relato, él ya había dejado en MP relatos de muchos pasajes de su vida, mi intención fue dar mi visión, una necesidad que brotó sin barreras, a medida que pasaron los días de su partida fui reflexionando y analizando su legado, trabajo, creaciones, su mente inquieta, su necesidad de transmitir lo que él sabía en escritos, relatos, poesía. Me ha hecho bien, la vida sigue y sobre eso voy a escribir algún día......
Eduardo era muy respetuoso y me acuerdo de ese día que te dejó en el hotel, estaba un poco preocupado porque creo que vos no conocías mucho la zona, es lo que me parece recordar.
El se esmeró mucho en realizar ese encuentro con los poetas, tengo las fotos, aunque no se bien quienes son todos los participantes, algunos que residen acá en Buenos Aires? Supongo que fue solo un deseo muy particular de él de organizar ese encuentro, muy lindo por su motivo y resultado, por lo menos veo que quedó bien grabado en tu memoria. Sos muy buena amiga, con cariño Carola
 
Felicidades estimada Carorenée. Bien que merece tu relato el "Destacado" del mes por su sensibilidad. Pues has logrado dar vida al maestro Eduardo tan querido por todos. Yo particularmente he sabido cosas sobre la vida del maestro que no sabía.
Felicidades Carorenée por haber compartido tu vida con una persona tan buena.

Un beso
 
Maximos detalles que dejan una marea interior para comprender
mas el Mundo de Eduardo, seguro que el asistiria a las formas
descriptivas de una obra que posee intimidad y altos detalles
de plenitud sensitiva. excelente. El ha dejado tanto.
saludos de luzyabsenta
Gracias por tu pasar por este relato de la vida de Eduardo, recibo con agrado tu comentario, muy certero, con cariño Luzyabsenta
 
Felicidades estimada Carorenée. Bien que merece tu relato el "Destacado" del mes por su sensibilidad. Pues has logrado dar vida al maestro Eduardo tan querido por todos. Yo particularmente he sabido cosas sobre la vida del maestro que no sabía.
Felicidades Carorenée por haber compartido tu vida con una persona tan buena.

Un beso
Querida Marah me gusta que te haya llegado mi relato de mi visión sobre su vida, es lo que yo deseaba, él fue el protagonista de mi inspiración. Con cariño
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3


Escribir sobre los Seres que hemos amado y perdido ayuda a sobrellevar el dolor, es como hacer un homenaje a su vida.
Tras la lectura, más que los hechos concretos, aprecio la sensibilidad con la que está escrito y el cariño con el que poco a poco se recorre su vida. Eso es lo que más me llega, de modo que está muy bien transmitido.

Yo no conocí mucho a Eduardo pero siempre me pareció un Ser especial por el respeto con el que trataba a todo el mundo. Me encantaba la foto de su perfil. La imagen de la experiencia junto a la nueva vida me daba siempre la sensación de cálida enseñanza.

Su legado nos ayuda a muchos, también en la parte más humana. Gracias por compartirnos el cariño sentido.

Un gran abrazo y mucha fuerza.

Palmira
 
Última edición:
Escribir sobre los Seres que hemos amado y perdido ayuda a sobrellevar el dolor, es como hacer un homenaje a su vida.
Tras la lectura, más que os hechos concretos, aprecio la sensibilidad con la que está escrito y el cariño con el que poco a poco se recorre su vida. Eso es lo que más me llega, de modo que está muy bien transmitido.

Yo no conocí mucho a Eduardo pero siempre me pareció un Ser especial por el respeto con el que trataba a todo el mundo. Me encantaba la foto de su perfil. La imagen de la experiencia junto a la nueva vida me daba siempre la sensación de cálida enseñanza.

Su legado nos ayuda a muchos, también en la parte más humana. Gracias por compartirnos el cariño sentido.

Un gran abrazo y mucha fuerza.

Palmira
Disculpa me retraso en contestar tu muy sincero comentario, es así como lo escribí con mucho cariño y fueron muchos años que pasé a su lado compartiendo sus múltiples etapas, siempre estuve interesada en sus actividades artísticas, y como digo en mi relato mi asombro era permanente ante sus creaciones, tanto que podía obviar la casa llena de polvo de madera que dejaba después de darle y darle a la lija., ja,ja. Cuando escribía se sumía en ese mundo, luego apartaba el teclado y cortaba maderas, lijaba y lustraba cada pieza con goma laca y alcohol, con gran esmero, sin parar hasta que se sentía satisfecho con el resultado. Puedes pensar que mi exageración es porque fue mi esposo, pero no es solo por eso, él tenía un don especial con sus manos y le dió buen uso, logró maravillas. Gracias por pasar por mis letras y que te han llegado, con cariño Carola
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
Para los que no lo conocimos por su biografía que usted relata, podemos percibir que Eduardo fue y seguirá siendo, una admirable persona.
Que decir de las tan grandes cualidades que usted menciona con su sentir, y por ende, la realidad en lo que escribe.
Agregar además aunque tardío, las felicitaciones por el galardón otorgado precisamente por su elocuente narración de quién más cerca ha vivido de usted.
Lo considero muy profundo y profesional porque: Honrar, honra.

Saludos desde la mayor de las Antillas
 
Gracias por tu lectura y acertado comentario. Mi relato fue totalmente espontáneo porque necesitaba comunicar a todos los poetas amigos de Eduardo mi visión, un regalo a Mundo Poesía por todo lo que recibió Eduardo de Mundo Poesía. Saludos de mi Buenos Aires
 

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