Mi visión de Eduardo, mi querido esposo, su vida

Carorenėe

Poeta asiduo al portal
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
 

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Me emociona leer cómo narra cada detalle sobre Eduardo, se percibe un profundo amor y admiración. No es para menos porque, para mí que lo conocí poco, desde siempre me pareció una excelente persona, un caballero, un ejemplo a seguir, un maestro. Con la humildad y paciencia que lo caracterizaba muchas veces me concedió un poco de su tiempo para así guiarme en este mundo maravilloso de la poesía clásica, en especial el Soneto. Mucho de lo que he aprendido se lo debo a él y estoy inmensamente agradecido por haber tenido la dicha de conocerlo, al menos por este medio.

He de decir que luego de leer lo que usted nos comparte, lo admiro aún más. Por ser buena persona, buen esposo, buen padre, buen abuelo, buen amigo, buen maestro, un luchador en todo aspecto, un ejemplo a seguir.

Gracias por compartir con nosotros un poquito de la vida de Eduardo.

Un cordial saludo con el mayor de los respetos y estima.
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
Eduardo dibujó caminos y tránsito con sus pasos las vías del conocimiento, sin dejar de pisar el suelo y sin retirar la mano a quien se la pedía.
Me llega que fuera un hombre de campo, un autodidacta, un manitas (como decimos por aquí) que igual cambia una bombilla que te arregla un tractor o te hace una casa.
Me considero, como él, un plantador de árboles y un observador de la naturaleza aunque no tenga esa facilidad suya de plasmarlo en pintura... pero sí en madera y piedras.
Pintor, ebanista, artesano de la vida... Hay personas que cuando se van dejan una profunda huella, tan profunda que siguen entre nosotros.
Deja una gran obra para seguir disfrutándola y ese sabor a buena persona que no se olvida.
Muy completa y llena de sentir esta biografía, y de la mano de quien mejor puede escribirla y expresar.
Encantado de venir, leer, ver y estar.
Un saludo desde el Mediterráneo.
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3

Mi querida amiga Carola, no sé que puedo decir sobre este sentimiento escrito (que no habrá sido nada facil) con el corazón más abierto que haya podido ver en mi vida. Como muy bien dices, escribir sobre Eduardo no es nostalgia, es acercar a toda persona que no le conciera, como fueron sus pasos hasta llegar a ser un verdadero Maestro en la pintura y en las letras. No voy a descubrir como era Eduardo como persona, solo voy a decir que tanto lo que leí de sus comentarios bien fueran dirigidos a otros usuarios o lo que hablase yo con él, era todo un Señor Caballero en toda la extensión de la palabra. Amigo de sus amigos, maestro de quien le necesitara...que fuimos muchos sin apartar su mano a nadie, un Señor que dejó una huella imborrable y que me siento muy afortunado haber podido intercambiar palabras con Él.
¿Quién sino podía escribir mejor sobre su vida que su propia Mujer?
Es un verdadero palcer estimada Carola y gran honor leer tus sentimientos a manos de tu corazón y poder disfrutar de la amistad que me brindas.
Recibe este abrazo con cariño y respeto con mi sincera felicitación y agradecimiento por permitirnos saber un poco más de lo humano que era Eduardo.
Fuerte abrazo Carola...tu amigo Luis.
 
Mi querida amiga Carola, no sé que puedo decir sobre este sentimiento escrito (que no habrá sido nada facil) con el corazón más abierto que haya podido ver en mi vida. Como muy bien dices, escribir sobre Eduardo no es nostalgia, es acercar a toda persona que no le conciera, como fueron sus pasos hasta llegar a ser un verdadero Maestro en la pintura y en las letras. No voy a descubrir como era Eduardo como persona, solo voy a decir que tanto lo que leí de sus comentarios bien fueran dirigidos a otros usuarios o lo que hablase yo con él, era todo un Señor Caballero en toda la extensión de la palabra. Amigo de sus amigos, maestro de quien le necesitara...que fuimos muchos sin apartar su mano a nadie, un Señor que dejó una huella imborrable y que me siento muy afortunado haber podido intercambiar palabras con Él.
¿Quién sino podía escribir mejor sobre su vida que su propia Mujer?
Es un verdadero palcer estimada Carola y gran honor leer tus sentimientos a manos de tu corazón y poder disfrutar de la amistad que me brindas.
Recibe este abrazo con cariño y respeto con mi sincera felicitación y agradecimiento por permitirnos saber un poco más de lo humano que era Eduardo.
Fuerte abrazo Carola...tu amigo Luis.
Querido Luis, te agradezco las lindas palabras y que hayas leído mi relato que te soy sincera me ha costado resumir la vida de Eduardo, cada vez encontraba algo más que podía decir, comentar, documentar, y seguiría con bastante más, será para un futuro, no muy cercano cuando calme mi corazón. Te devuelvo otro abrazo con cariño tu amiga Carola
 
Gracias, estimada Carola, por escribir algo tan lindo y conmovedor para quienes interactuábamos con Eduardo. También yo recibí su ayuda varias veces y aprendí mucho de él. Un afectuoso abrazo.Miguel
Es un honor que hayas leído mi relato de mi querido Eduardo, y que te haya gustado, es un regalo que hago a sus amigos poetas. Gracias por tu halagador comentario, que es mas para Eduardo por ser su vida la que me inspiró a escribirlo. un abrazo Miguel
 
Eduardo dibujó caminos y tránsito con sus pasos las vías del conocimiento, sin dejar de pisar el suelo y sin retirar la mano a quien se la pedía.
Me llega que fuera un hombre de campo, un autodidacta, un manitas (como decimos por aquí) que igual cambia una bombilla que te arregla un tractor o te hace una casa.
Me considero, como él, un plantador de árboles y un observador de la naturaleza aunque no tenga esa facilidad suya de plasmarlo en pintura... pero sí en madera y piedras.
Pintor, ebanista, artesano de la vida... Hay personas que cuando se van dejan una profunda huella, tan profunda que siguen entre nosotros.
Deja una gran obra para seguir disfrutándola y ese sabor a buena persona que no se olvida.
Muy completa y llena de sentir esta biografía, y de la mano de quien mejor puede escribirla y expresar.
Encantado de venir, leer, ver y estar.
Un saludo desde el Mediterráneo.
Es un placer que hayas leído mi relato y que te ha llegado de esa forma como buen amigo poeta y con las mismas inquietudes. Te comento que aunque fue por las circunstancias de la vida hombre de campo, en la ciudad era todo un dandy, su formalidad en la vestimenta era en demasía, se presentaba siempre impecable, como lo ves trabajando en la madera frente a su mesita, por ahí se ponía un delantal para proteger su ropa. Gracias por tu paso por mis simples letras, con cariño Carola
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3

Estimada Sra. Carola, en primer lugar, muchas gracias por compartir sus letras con gran arte y sentimiento.
Su relato me ha llegado a emocionar pues el aprecio que tenía y que sigo teniendo a Eduardo, es muy alto, era una gran persona, en todos los sentidos, un gran maestro que muchos de nosotros nunca olvidaremos, gracias a él, hemos llegado a cultivarnos un poco más en la poesía.
Su forma de ser era admirable, todo un caballero y siempre estaba dispuesto ayudar al que lo necesitaba, a mí nunca me faltó un consejo, una ayuda, ni me dejó un mensaje sin contestar y pienso que con todo el mundo era igual, por todo ello y más, era una persona muy apreciada en Mundopoesía.
Con el relato de su vida, ha logrado que lo conozcamos un poco más y con ello, que nuestro recuerdo, respeto y estima, haya engrandecido.
Muchas gracias Sra. Carola por compartir sus sentires y parte de la biografía de Eduardo, que siempre formará parte de nosotros y del portal.

Reciba usted mi agradecimiento con mi aprecio y respeto.

Ricardo Linares.
 
Te felicito, amiga Carola, por haber tenido el valor y la paciencia para darnos un resumido esbozo de la vida de tu marido Eduardo de laBarra, Aunque ya conocíamos algo por sus prosas y comentarios, tú nos dejas más detalles junto a tus propias impresiones. Los que solo le hemos conocido a través de nuestra relación poética en mundopoesia, siempre percibimos la gran persona que era sabiendo tratar a todos con una corrección y amabilidad que nos conquistaba de inmediato. Lo he leído con sumo interés y gran emoción.

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Estimada Carola, ante todo te quiero agradecer el detalle de la invitación a entrar desde estas entrañables letras en vuestros corazones y desde ellos conocer esta parte de la historia de Eduardo. Por sus charlas con él y por los trabajos que nos regalaba, sabía de sus prolijos y variados conocimientos y sobre todo sabíamos de su excelente labor docente, muchos entre ellos, yo, hemos tenido el honor de aprender de su mano este bello y complicado arte de la composición poética, por ello nunca sabré expresar todo el agradecimiento que le debo, pues de la nada llegué al menos a conseguir de vez en cuando juntar algún que otro verso que pudiera hacer emocionar al receptor de mis modestos escritos, ese fin además de la perfección eran dos de los conceptos que trataba de inculcarnos a los que les pedíamos consejo. Su honradez y delicadeza para decirnos los errores y corregirlos, a mi modesto entender es uno de sus más meritorios legados, pues la función pedagógica de un maestro no se basa únicamente en demostrar a los demás lo que sabes y afear al lego, aprendiz o colega sus errores que como humanos tenemos, si no en dar con total generosidad tus conocimientos a los demás sin por ello menospreciar al receptor de tus enseñanzas y para ello Don Eduardo era un Señor.
Además de todo esto, tuve el gran honor de ser su ayudante en el foro de poesía clásica, donde la última enseñanza que tuve de él, decía más o mnos así: "Antonio, no temas a equivocarte, todos lo hemos hecho y cuando te equivoques, con pedir perdón si fuera necesario, bastaría, puesto que lo que hacemos lo hacemos simple y llanamente por el placer de dar a los demás, lo que en su día nos dieron a nosotros, eso te exime de tus pecados"

Un cordial saludo o como diría Eduardo, Un saludo cordial.
 
Última edición:
Antonio sabía de tu colaboración en el Foro de Poesía Clásica, y que te legó su misión cuando se retiró de Moderador. Es muy emocionante recibir tus palabras sobre tu amistad poética con Eduardo. Recibe un saludo con mi cariño Carola
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
Reitero querida Carola el agradecimiento por la invitación al recorrido conmovedor que haces en tu magistral prosa al acercamiento de lo que fueron las inquietudes y querencias de Eduardo, un ser excepcional sin duda,pleno de cualidades siempre presto a compartir y trasmitir.
¡¡¡EDUARDO VIVE Y VIVIRÁ POR SIEMPRE!!!
Un afectuoso abrazo.

maxresdefault.jpg


A EDUARDO

No es que no se sepa
el partir es nuestro sino
y regresar al destino
cruzando la larga estepa,
Pero ¡COÑO! como duele
en la barca de CARONTE
ver con desespero
arrebatado un amigo
y en la soledad
quedar perdido
sin luz, sin horizonte.

No es que no se espere
y el tiempo lo prodigue
más el dolor que se prendiere
largo trecho nos persigue,
y es saeta que se hunde
tan profundo en nuestra alma
que perdiéndose la calma
nuestra vida se confunde.

Volverás a ser,
el ave presurosa
libre, diáfana y dichosa
que con alma de poeta
no habrá cielo ni cometa
que tu alma no remonte,
los poetas no mueren
siempre se harán sentir
son el barro son el polvo
de los que habrán de venir.


EDUARDO
¡¡¡ ECO Y LATIDO !!!
DE
MUNDO POESÍA

imagenes-de-flores-en-movimiento-3.gif
 
Estimada Sra. Carola. Ante todo mi saludo cordial, y expresar mi contento por tener esta oportunidad de trato más cercano a usted.
Gracias por este relato que nos compartes lleno de amor en la memoria de Eduardo: el gran maestro, gran esposo, gran hijo, gran alumno, gran artista...un ser excepcional y en todas las vertientes de la vida. Me llena de moción todo lo que nos cuenta sobre la vida del maestro, muchas cosas no las sabíamos. Una vez más ratificamos todo lo dicho en aquel triste momento. Eduardo sigue presente en este foro que lo quiso tanto. Mi cariño para usted.


Eduardo: elocuente y consagrado en sus funciones lo vimos siempre:
deshilar versos, conducir al cojo, sonreír al triste era su misión,
untó bálsamo en la frente de aquel que se perdía en el otoño de las rimas,
¡ay! cuántas veces calló frente a los eclipses, frente al error humano…
regó con su pluma el verso helado, los ojos nublos, el día sin auras…
detuvo avalanchas como el rompehielos tras del limbo de la primavera,
omnímodo estrechó todas las manos cual fuera el nudo del carácter.


La mano que estrechó en un lazo de arcoíris de pampas tintóreas
es la palma que ondula en acto de gratitud, así solemne emana
óleos de su pintura, y vésele tallar letras de bronce ya sin ampollas,
nunca en el surco de la vida vimos al alumno tan cerca del maestro.


Diríase que fue la despedida del enamorado que vuelve la vista atrás
en medio del puente porque no puede andar sin el corazón.

La flor que nos dejara temblorosa dentro del pecho
alborece en los mensajes de sus amigos poetas y otras musas sensitivas.


¡Bien honramos al maestro por hacer de su vuelo un relámpago perenne,
alto…muy alto vemos su imagen porque quiere seguir escribiendo
rimas difíciles, para decirle a la vida:
repícame, no importa, yo te amo en la impudicia y en el decoro,
abrázame con tu floritura…reina eres de belleza…”


Marah
 
Última edición:
Querida Marah, yo también te saludo y agradezco estas palabras tan cariñosas en tu sentir por tu amistad con Eduardo. Tu acróstico con el nombre de mi esposo es muy significativo, tan profundo, Eduardo dejó su huella en ti. Con cariño Carola
 
Reitero querida Carola el agradecimiento por la invitación al recorrido conmovedor que haces en tu magistral prosa al acercamiento de lo que fueron las inquietudes y querencias de Eduardo, un ser excepcional sin duda,pleno de cualidades siempre presto a compartir y trasmitir.
¡¡¡EDUARDO VIVE Y VIVIRÁ POR SIEMPRE!!!
Un afectuoso abrazo.

maxresdefault.jpg


A EDUARDO

No es que no se sepa
el partir es nuestro sino
y regresar al destino
cruzando la larga estepa,
Pero ¡COÑO! como duele
en la barca de CARONTE
ver con desespero
arrebatado un amigo
y en la soledad
quedar perdido
sin luz, sin horizonte.

No es que no se espere
y el tiempo lo prodigue
más el dolor que se prendiere
largo trecho nos persigue,
y es saeta que se hunde
tan profundo en nuestra alma
que perdiéndose la calma
nuestra vida se confunde.

Volverás a ser,
el ave presurosa
libre, diáfana y dichosa
que con alma de poeta
no habrá cielo ni cometa
que tu alma no remonte,
los poetas no mueren
siempre se harán sentir
son el barro son el polvo
de los que habrán de venir.

EDUARDO
¡¡¡ ECO Y LATIDO !!!

DE
MUNDO POESÍA

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Estimado Malco, tu poesía llegará a su alma, muy bello gesto. No creo que mi prosa esté al nivel de un poeta, simplemente quise hacerles llegar un simple relato de su vida, donde ustedes fueron parte. Con cariño Carola
 
Gracias de veras Carola por este regalo que nos has hecho. Esas pinceladas sobre su vida y obra son como para guardar. Eduardo fue en esta Casa un gran maestro y una gran persona que nos trataba a todos con gran respeto y humanidad y esos valores quedaran para siempre en nuestro recuerdo. Conmigo tuvo el detalle de mandarme, a propósito de un comentario que me hizo en un poema, unas fotos de cuando estaba tallando un gato en madera oscura, una belleza de obra; en esa serie de fotos vi también algo de lo que aquí nos muestras sobre esas mesas que creo que es esta que citas aquí:
Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Gracias de nuevo, Carola.

Un abrazo.
 
Estimada Carola, no se como agradecer que hayas tenido la amabilidad de contarme entre los compañeros a quienes has convocado a esta hermosa y emotiva lectura de la vida de Eduardo, con el privilegiio añadido, de que es desde tu amante mirada de esposa y compañera; Me he recreado en las cosa que nos cuentas de su vida, de muchas de ellas ya sabíamos, pues las contaba en sus poemas y nos dejaba las fotos de sus hermoso trabajos, ya fuera de pintura o de cualquier artesanía de las que tenía grandes habilidades.
Eduardo siempre fue atento y amable, cercano y generoso. Eso puedo decir de él, porque eso fue conmigo y un maestro benévolo, como creo que lo fue con todos.
Te dejaré aquí el soneto que presenté en el día del soneto 14 del 11, Propuesto por él y en el que yo participe , con este soneto, en el que lo nombro.

73990.jpg


libelulaPoeta que considera el portal su segunda casa


Soneto

Ay!, difícil propuesta de homenaje
Don Eduardo, avezado, hace al soneto,
que a versos de once sílabas sujeto,
no supere en catorce su mensaje.

Espero que este quinto verso encaje
confieso que me encuentro en un aprieto
muy pronto llegaré al primer terceto
que afronto con arrojo y con coraje.

Voy por fin los tercetos perfilando
es Lope el gran poeta del que admiro,
con qué arte sus versos fue engarzando.

Es en este poeta que me inspiro,
Y el segundo terceto voy cerrando.
¡Este verso final es un respiro!


http://www.mundopoesia.com/foros/temas/el-dia-del-soneto-14-11-propuesto-por-edelabarra.488121/

Y el respondió con su amabilidad de siempre:


17611.jpg

edelabarraMod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poemaMiembro del Equipo Moderadores Moderador enseñante


Muy hábilmente has cumplido con la consigna,
querida Libélula, te ha salido muy bien,
agradezco que me menciones en tus versos,
un abrazo,
Eduardo

Este es solo uno de tantos amables y generosos comentarios, que siempre dejó en mis poemas.
Creo que tienes motivos para sentir orgullo, Carola. Tus letras, nos dejan algo mas cerca del hombre que fue. Descanse en paz
Un fuerte abrazo.
Isabel
 
Última edición:
Gracias de veras Carola por este regalo que nos has hecho. Esas pinceladas sobre su vida y obra son como para guardar. Eduardo fue en esta Casa un gran maestro y una gran persona que nos trataba a todos con gran respeto y humanidad y esos valores quedaran para siempre en nuestro recuerdo. Conmigo tuvo el detalle de mandarme, a propósito de un comentario que me hizo en un poema, unas fotos de cuando estaba tallando un gato en madera oscura, una belleza de obra; en esa serie de fotos vi también algo de lo que aquí nos muestras sobre esas mesas que creo que es esta que citas aquí:


Gracias de nuevo, Carola.

Un abrazo.
Me agrada que hayas leído mi escrito. El atril con los gatos fue un pedido de una muy amiga de Eduardo, también pintora, que logró tallar luego de un detallado estudio de la cabeza de gato. Quedó muy lindo. Muy amable tu comentario. Recibe con cariño mis saludos Malco
 
Estimada Carola, no se como agradecer que hayas tenido la amabilidad de contarme entre los compañeros a quienes has convocado a esta hermosa y emotiva lectura de la vida de Eduardo, con el privilegiio añadido, de que es desde tu amante mirada de esposa y compañera; Me he recreado en las cosa que nos cuentas de su vida, de muchas de ellas ya sabíamos, pues las contaba en sus poemas y nos dejaba las fotos de sus hermoso trabajos, ya fuera de pintura o de cualquier artesanía de las que tenía grandes habilidades.
Eduardo siempre fue atento y amable, cercano y generoso. Eso puedo decir de él, porque eso fue conmigo y un maestro benévolo, como creo que lo fue con todos.
Te dejaré aquí el soneto que presenté en el día del soneto 14 del 11, Propuesto por él y en el que yo participe , con este soneto, en el que lo nombro.

73990.jpg


libelulaPoeta que considera el portal su segunda casa


Soneto

Ay!, difícil propuesta de homenaje
Don Eduardo, avezado, hace al soneto,
que a versos de once sílabas sujeto,
no supere en catorce su mensaje.

Espero que este quinto verso encaje
confieso que me encuentro en un aprieto
muy pronto llegaré al primer terceto
que afronto con arrojo y con coraje.

Voy por fin los tercetos perfilando
es Lope el gran poeta del que admiro,
con qué arte sus versos fue engarzando.

Es en este poeta que me inspiro,
Y el segundo terceto voy cerrando.
¡Este verso final es un respiro!


http://www.mundopoesia.com/foros/temas/el-dia-del-soneto-14-11-propuesto-por-edelabarra.488121/

Y el respondió con su amabilidad de siempre:


17611.jpg

edelabarraMod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poemaMiembro del Equipo Moderadores Moderador enseñante


Muy hábilmente has cumplido con la consigna,
querida Libélula, te ha salido muy bien,
agradezco que me menciones en tus versos,
un abrazo,
Eduardo

Este es solo uno de tantos amables y generosos comentarios, que siempre dejó en mis poemas.
Creo que tienes motivos para sentir orgullo, Carola. Tus letras, nos dejan algo mas cerca del hombre que fue. Descanse en paz
Un fuerte abrazo.
Isabel
Isabel que precioso soneto le dedicaste al soneto, su máxima expresión. Mi paso por lo que recibió Eduardo de este portal, mi lectura de los comentarios, ese intercambio que llega por lo sensible de cada uno de ustedes, me ha conmovido. No se han secado mis ojos, aunque a través de ellos recibo todo lo que vivió mi querido Eduardo. Recibe un abrazo con cariño Carola
 
Maravilloso ser humano, para mi su mayor cualidad su infinita humildad y paciencia en la enseñanza. Puedo decir con orgullo que de el aprendí.
Gracias Carorenae por compartir este relato.
Te dejo mi saludo con afecto.
Sentí la necesidad de escribir este relato para ustedes sus amigos poetas. Me alegro que te llegaron bien sus enseñanzas, es lo que más él quería, transmitir sus conocimientos. Gracias por tu amable comentario. Un abrazo Manfred
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3



Hola Carola, gusto conocerte y saludarte a través de esta reseña biográfica sobre Eduardo, me resulta muy grato conocer un poco mas sobre nuestro compañero y maestro, poco interactué con tu esposo y fue suficiente para distinguir en él un ser educado, amable, respetuoso y con muy buen trato y humor, no es muy común encontrar a alguien con todas esas cualidades positivas en un mismo ser.
Gracias por compartirnos tantos detalles que nos permiten acercarnos a su obra como admirable ser humano, tu narrativa es muy elocuente, fluida, mantiene un buen hilo y el lector se siente envuelto atentamente ante tu maravillosos discurso, los soportes que nos dejas como los enlaces de sus obras acá, , música, fotos, obras de arte son el complemento perfecto para tu prosa, permite te deje mi humilde felicitación.
Me da gusto estés entre nosotr@s, sigue compartiendo inspiraciones que a buen seguro te sentirás como en casa y nosostr@s te apoyaremos.
Me llaman primavera por eso estas flores para ti.


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Última edición:
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3

Ante todo Caro te externo mi agradecimiento por el noble y abrazador gesto de compartir tu visión de Eduardo aquí, en nuestra Casa.

Y nos transportas a los parajes que tatuó nuestro querido amigo en su tránsito por la vida, directo y en la bandeja de tus ojos. Adentrándonos por los lugares que le fueron tan propios, tan personales y en algunos, tan nuestros. De los cuales conocí su maravillosa inclinación por el arte y restauración de piezas antiguas y el don de sus letras. Pero mucho más allá, al gran ser, apasionado en todo cuanto hacía. Su altruismo, caballerosidad y sencillez, fueron constantes en su personalidad y forma de llegar a quienes tuvimos el privilegio de conocerlo..

Hermoso compendio que le legas a nuestro Hogar de poesía y a todos sus hijos.

Por demás, me alegra que en el camino, vayas sin prisa; con todos sus soles y lluvia, con el rumor del viento y la danza de las hojas. Palpando cada huella…, es también caminar por la senda que dejó tan nutridamente Eduardo, para que en el presente tú la recorras y desde el alma, nos lleves de tu mano…En un copioso acto de amor Caro!!!!!

Mi admiración y el más fuerte de los abrazos con todo mi cariño!!!!

Siempre

Camelia
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Ante todo Caro te externo mi agradecimiento por el noble y abrazador gesto de compartir tu visión de Eduardo aquí, en nuestra Casa.

Y nos transportas a los parajes que tatuó nuestro querido amigo en su tránsito por la vida, directo y en la bandeja de tus ojos. Adentrándonos por los lugares que le fueron tan propios, tan personales y en algunos, tan nuestros. De los cuales conocí su maravillosa inclinación por el arte y restauración de piezas antiguas y el don de sus letras. Pero mucho más allá, al gran ser, apasionado en todo cuanto hacía. Su altruismo, caballerosidad y sencillez, fueron constantes en su personalidad y forma de llegar a quienes tuvimos el privilegio de conocerlo..

Hermoso compendio que le legas a nuestro Hogar de poesía y a todos sus hijos.

Por demás, me alegra que en el camino, vayas sin prisa; con todos sus soles y lluvia, con el rumor del viento y la danza de las hojas. Palpando cada huella…, es también caminar por la senda que dejó tan nutridamente Eduardo, para que en el presente tú la recorras y desde el alma, nos lleves de tu mano…En un copioso acto de amor Caro!!!!!

Mi admiración y el más fuerte de los abrazos con todo mi cariño!!!!

Siempre

Camelia
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Querida Camy​
Mi relato de parte de la vida de Eduardo fue surgiendo a medida que pasaba el tiempo desde su partida. Las imagenes, la lectura y ver su dedicacion en ese portal, me movio a analizar desde cuando él tuvo estas inquietudes artisticas y llegue a la conclusion que fue desde su juventud que tuvo esa inclinacion. Eres muy buena persona por tu comentario, me gusta. Es con amor que escribo, con cariño Camelia
 
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FELICITACIONES CARO!!!!!

Muy feliz por este lauro
tan especialmente merecido
al lienzo que nos compartiste
con tanto amor
Y muy, muy feliz está Eduardo
mirándote y mirándonos
y abrazando este momento.

Un abrazo muy grande
de admiración y con mucho cariño

Camelia​
 
No, No, no puedo creerlo, estoy perpleja ante este reconocimiento de prosa del mes!! Eduardo también debe estar sonriendo, dirá en su lugar en el cielo: esta Carola me está compitiendo, ja, ja,
Ahora en un plano de más seriedad, agradezco la gran deferencia que han tenido conmigo al haber sido elegido mi relato sobre la vida de Eduardo como Prosa del Mes. Lo escribí con tanto empuje, es como si algo adentro me decía, hoy tenés que seguir escribiendo, algo más sobre sus actividades, su entorno, su tesón, qué más puedo transmitir sobre mi visión de su vida, siempre pensando en ustedes, sus poetas amigos que estuvieron tan presente durante su paso por Mundo Poesía. Mis más sincero cariño a todos, son muy especiales, han logrado apaciguar lo incomprensible de la ausencia de Eduardo. Un gran abrazo Carola
 
MI VISION DE EDUARDO, MI QUERIDO ESPOSO, SU VIDA


Mi esposo era el tercer hijo de diez hermanos


Carlos (el mayor) Carmen, Eduardo, Elena, Clotilde, María, Dolores, Federico, Elvira y Alejandro (el menor y mimado de Eduardo)

Eduardo fue una persona muy creativa e inquieta. Lo esencial de su vida fue observar, estudiar y crear.

El me contaba que desde su juventud tuvo esa inquietud de aprender.

Desde niño a Eduardo le gustaba leer los libros de medicina que eran de su padre médico, donde aprendió sobre las distintas enfermedades y partes y funciones del cuerpo humano. También practicaba con los instrumentales del consultorio, recibiendo grandes retos por su uso a escondidas.

Hijo de una familia culta, donde el conocimiento era fundamental para el desarrollo de una persona. Se crío compartiendo con sus nueve hermanos una infancia donde la investigación era muy importante. Inventaba juegos y entretenimientos gozando momentos de alegría con su compinches. En general, era el líder, un maestro.

Desarrolló su físico, aprendió natación con estilo por manuales, nunca asistió a clases, solo puso en práctica la explicación escrita y realmente obtuvo buenísimos resultados, siendo un buen nadador.

Durante su adolescencia, toda la familia se trasladó al sur de la Argentina (Rio Negro) en ese momento eran nueve hermanos, a una zona de chacras de producción de tomate, frutales y diversas quintas. Un lugar muy especial, autóctono, casi virgen. Fueron años de trabajo intenso de chacarero, con el arado, sembrando y al mismo tiempo cursando sus dos últimos años de estudios básicos. Una gran enseñanza para un joven como Eduardo, que todo lo aprendía y luego aplicaba esos conocimientos rápidamente en los distintos quehaceres del campo: arreglar motores, cortar leña, manejar el tractor y sembrar cientos de álamos, árbol muy importante para proteger los cultivos de los fuertes vientos de esa zona.


Luego de esos años de su temprana juventud, inició sus estudios universitarios en ingeniería civil. A mitad de su carrera, eligió terminar sus estudios en la carrera de Agrimensor.

Se inició en su actividad profesional y laboral siguiendo los pasos de su muy querido tío Carlos de la Barra, Ingeniero Civil, ejerciendo principalmente en el diseño vial. Eduardo se desarrollo profesionalmente con gran dedicación y creación. Dibujar un camino fue el inicio de su vida artística. Medir, visualizar un trazo correcto y luego con maestría de un buen dibujante, sus planos a mano fueron sus primeras obras. Ver algún día la obra terminada le daba una gran satisfacción. En las campañas demostró una gran dedicación a su trabajo, recorriendo esos lugares en La Patagonia donde se abrirían los caminos que él diseñaba, relatando con entusiasmo, a su regreso, los momentos pasados por el trabajo logrado. Gozaba de cada viaje al Sur.


épocas de campaña en alrededores de los Andes (1965-68)


Siempre incursionando en distintas actividades, tomó el pincel, la espátula y los pomos y dedicó como actividad extra profesional 10 años de su vida a la pintura, siempre como hobby, contemplando la naturaleza y plasmando esos paisajes en el lienzo. Esos años dedicados a la pintura fueron para él muy felices. Pienso que ésta fue la primera actividad donde pudo expresar su estados emocionales, siendo Eduardo de personalidad introvertida.


En el plano de su vida social, y siguiendo los pasos de su abuelo materno Don Pancho, aprendió los rudimentos del juego de cartas, especialmente el "bridge", juego muy interesante para el desarrollo mental. Durante nuestro noviazgo fui su aprendiz, y fuimos asiduos jugadores durante todo nuestro matrimonio. Aprendiendo también de su abuelo, organizaba torneos de bridge en casas de familia, resultando ser él un muy buen jugador y apasionado en este juego.

Siguiendo con sus actividades extra profesionales, aprendió a jugar al "backgammon". Este juego de mesa antiguo es probablemente de unos mil años anterior del ajedrez. Se juega entre dos jugadores. Aquí nuevamente aparece su veta artística cuando decide diseñar mesas de juego armando tableros de backgammon y de ajedrez, juego que también practicaba. Gozaba enormemente jugando grandes partidas de ambos juegos con su nieto Rafael, los dos se divertían mucho.


mesa de backgammon (regalo para Rafael, nieto mayor)

Ya en su edad madura, surgió la oportunidad de transmitir a los jóvenes estudiantes sus conocimientos profesionales. Así comenzó a enseñar en la Universidad Católica Argentina, en la cátedra de Diseño Geométrico de Vías de Comunicación. Tomó esta magistratura con gran dedicación, su veta de profesor afloró con un entusiasmo de mi admiración, solo quería transmitir sus conocimientos, prácticamente ad honorem.


en la UCA (preparando la clase)

Simultáneamente, estuvo al frente de un grupo de pintores amateur, para enseñar lo que él consideraba esencial en la pintura: que traten de pintar la impresión de lo que veían, lo que queda en la retina, sus sombras, sus claro-oscuros, sus luces. Me parece que logró su objetivo.

En su oficina, ubicada dentro de nuestra vivienda, por un lado diseñaba con su computadora distribuidores y autopistas, etc. y ahí mismo, en ese recinto, instaló su taller de artesano.

En una mesita que fue de mi familia, pequeña con cuatro rueditas, sujetó la morsa, taladro en mano, cepillo de ebanista, serrucho, pegamentos, formón y mucha, mucha lija. La madera, elemento fundamental para sus trabajos, era elegida con sumo cuidado, viendo las distintas calidades, sus vetas, color y belleza, hasta su aroma.


Eduardo trabajando en mesita

Armó varios backgammon portátiles. Uno en especial fue la mesa rebatible, conteniendo adentro un backgammon y un ajedrez, que luego regaló a su muy querido nieto Rafael.

Mi gran admiración por sus creaciones fue porque Eduardo realizó estos trabajos con una perfección poco común, en un taller rudimentario, todo a pulso, sin equipo técnico, sumamente artesanal.


Jugando backgammon, otra pasión

Siempre con su mente inquieta, escribió relatos de su experiencia en el Sur y poesías.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-1.216207/

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-casa-capitulo-2.216537/

Acá llego a una muy especial etapa de su vida, el corolario de su vida, su pasión. La poesía con letras grandes.

Dedicó gran parte de su tiempo a leer y estudiar métrica de la poesía. Acá también tuvo su precursor, un pariente chileno Eduardo de la Barra (gran coincidencia nombre de familia), que le legó sus estudios sobre "Versificación Castellana" (1891). Gran estudioso de la métrica, cuyos escritos devoró Eduardo Leon para luego aplicarlos en sus enseñanzas y obra literaria. Mi gran asombro fue cuando unas vacaciones se llevó para lectura un libro, no recuerdo bien cuál: Teoría de la Expresión Poética (tomo I) o el Manual de Métrica Española.

Sus 9 años en el portal de Mundo Poesía, fueron intensos en sus “Cursos on-line”" Versificación y Poesía en General" del Chat, rodeado de amigos poetas con los que pudo intercambiar temas sobre poesía y donde publicó sus mejores poesías.

Acá paso a reproducir lo que escribió Eduardo y que yo considero y soy testigo, de su forma tan personal de hacer algunas poesías. Eduardo también fue un armador de poesía, como un juego, sin menospreciar su inspiración y sensibilidad, y aquí lo confiesa:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/52-cocina-de-un-soneto.594356/

Alguna que yo aprecio, por su buen humor, son las que le gustaba leer en cumpleaños o pequeños festejos familiares:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-mano-el-brazo-y-el-codo-ovillejo.393609/

Y algunas muy sentimentales......

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/un-gran-premio-soneto-a-mi-madre.146260/

También su prosa fue prolífera, en general dedicada a los escritores y poetas que Eduardo admiraba:

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-tumba-de-cervantes.582555/#post-5811214

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/una-imagen-de-borges-soneto.595543/

algunos momentos de su vida:

https://photos.app.goo.gl/8rSyI0SjaBSvnEE02


Escribir sobre la vida de Eduardo no fue nostálgica, fue por un sentimiento muy profundo de expresar mi impresión sobre lo vivido a su lado en forma muy especial.

Fue Eduardo como libro abierto escribió en Mundo Poesía para sus amigos poetas, relatos de su vida familiar en su temprana edad y su amor por sus hermanos, hijas y nietos, pilares de su existencia.

Yo lo recuerdo, así con esa imaginación y filosofía de vida muy excepcional e interesante, no fue fácil seguir sus pensamientos, pero pasamos muchos momentos juntos, largos años de vida, aunque tengo que confesar que él siempre un pasito adelante y a veces yo lo alcanzaba y gozábamos juntos ese encuentro.

Por esa razón, quiero terminar este relato con una foto que está con su nieta Francisca, la imagen de los dos es de gran felicidad y al son de la música de una marcha escocesa, pues él decía que existe una Isla de Barra en el norte de Gran Bretaña que pertenecía a algún antecesor suyo, vaya a saber si es cierto. Yo también tengo algo de sangre escocesa, poca, y también me gusta esa música de relajante sonido y a la vez que penetra en el alma. También el Himno de Florianopolis, lugar donde pintó las barcas.

http://thecaptainscorner.com/audio/USAF1.mp3
Maximos detalles que dejan una marea interior para comprender
mas el Mundo de Eduardo, seguro que el asistiria a las formas
descriptivas de una obra que posee intimidad y altos detalles
de plenitud sensitiva. excelente. El ha dejado tanto.
saludos de luzyabsenta
 

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