Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La he visto cansada
con tristeza en su mirada,
ha dejado de ser
esa chica que bromeaba.
No se queja, no dice nada
ya ni siquiera regaña,
y es que no es para menos,
las radiaciones te cambian.
Probablemente es eso
lo que la tiene angustiada
o la incertidumbre de no saber,
si podrá quedar curada.
Admiro su entereza
la honestidad de su alma,
mujer de gran corazón
y una fuerza que no falla.
¡ Va a salir adelante !
y vencer ese tumor,
que creció en su cabeza,
del tamaño de un limón.
Mayra volverá a ser Mayra
con la sonrisa en sus ojos,
y volverán sus palabras
a controlar sus enojos.
Y yo sonreiré pensando,
tan sólo al verla llegar
hoy viene enojada,
de seguro va a gritar.
con tristeza en su mirada,
ha dejado de ser
esa chica que bromeaba.
No se queja, no dice nada
ya ni siquiera regaña,
y es que no es para menos,
las radiaciones te cambian.
Probablemente es eso
lo que la tiene angustiada
o la incertidumbre de no saber,
si podrá quedar curada.
Admiro su entereza
la honestidad de su alma,
mujer de gran corazón
y una fuerza que no falla.
¡ Va a salir adelante !
y vencer ese tumor,
que creció en su cabeza,
del tamaño de un limón.
Mayra volverá a ser Mayra
con la sonrisa en sus ojos,
y volverán sus palabras
a controlar sus enojos.
Y yo sonreiré pensando,
tan sólo al verla llegar
hoy viene enojada,
de seguro va a gritar.
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