Todo parece tranquilo sin moverse
sin embargo el mundo está zumbando
de actividad ocupada.
La noche pasa desapercibida
a día y plena luz
sin un solo ingreso visible,
es una ley de la naturaleza
un sol naciente y poniente
que controla el ritmo del día y la noche
tanto como la marea alta y baja del mar.
Solo dentro de los límites de nuestro ser
podemos auto-tomar nuestro propio ritmo
y escuchar los sonidos que elegimos
aunque somos casi imperceptibles todos los días
involucrado en la vorágine destructiva de la vida.
sin embargo el mundo está zumbando
de actividad ocupada.
La noche pasa desapercibida
a día y plena luz
sin un solo ingreso visible,
es una ley de la naturaleza
un sol naciente y poniente
que controla el ritmo del día y la noche
tanto como la marea alta y baja del mar.
Solo dentro de los límites de nuestro ser
podemos auto-tomar nuestro propio ritmo
y escuchar los sonidos que elegimos
aunque somos casi imperceptibles todos los días
involucrado en la vorágine destructiva de la vida.