No reduzco mi pensar,
a trabarme entre las cercas,
que por suerte van supuestas,
para querer equivocar.
Los prejuicios conque vivimos,
enmendarían mejor si fueran,
pensamientos con trincheras,
y no rocío en un abismo.
La sinceridad es el precio,
por el que pasamos cuando se es noble,
es el gesto más diverso,
y a su vez, el arma más pobre.
Es el fruto de la virtud,
que desprende nuestro cuerpo,
es tal vez la gratitud,
que nos convierte en más auténtico.
a trabarme entre las cercas,
que por suerte van supuestas,
para querer equivocar.
Los prejuicios conque vivimos,
enmendarían mejor si fueran,
pensamientos con trincheras,
y no rocío en un abismo.
La sinceridad es el precio,
por el que pasamos cuando se es noble,
es el gesto más diverso,
y a su vez, el arma más pobre.
Es el fruto de la virtud,
que desprende nuestro cuerpo,
es tal vez la gratitud,
que nos convierte en más auténtico.