lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mis lágrimas detienen su curso
en la cripta de tu mirada,
en los pliegues de la aurora
donde el horizonte calla.
Brillos de silencio
ensombrecen tu rostro,
mientras mis rodillas
sin querer, llegan a doblarse.
Te abraza el corazón,
el cariño y el alma...
¡Ay, qué lejos te encuentras ahora!,
el aire de la tarde se prende en tu vuelo
de poesía y de escarcha,
mientras un trocito de mí
añora tu presencia cálida.
¡Ay, Ramón...!
nos veremos amigo,
nos veremos al fin....
mira cuántos besos tengo guardados para ti:
Muáááááááácksssssss