Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Podía mirar desde las gradas
cómo la vida pasaba,
esa en la cual tan solo era,
una espectadora más que observaba.
Me detuvo una mirada
que mi espejo reflejaba,
Acaso en verdad era yo,
esa que me miraba?
Me quedé viendo en silencio
esos ojos que lloraban,
estaban llenos de tristeza
y soledad expresaban.
Al parecer no solo el tiempo
huellas en mi rostro dejaban,
marcado por los años
que el viento se llevaba.
Me abracé en silencio
mientras ella también se abrazaba.
Nos une el mismo latido
y compartimos la misma alma,
amamos a las mismas personas
y las mismas personas nos aman.
cómo la vida pasaba,
esa en la cual tan solo era,
una espectadora más que observaba.
Me detuvo una mirada
que mi espejo reflejaba,
Acaso en verdad era yo,
esa que me miraba?
Me quedé viendo en silencio
esos ojos que lloraban,
estaban llenos de tristeza
y soledad expresaban.
Al parecer no solo el tiempo
huellas en mi rostro dejaban,
marcado por los años
que el viento se llevaba.
Me abracé en silencio
mientras ella también se abrazaba.
Nos une el mismo latido
y compartimos la misma alma,
amamos a las mismas personas
y las mismas personas nos aman.