Ya mis textos reflejan mi alma rota;después de todo, no necesito tu perdón,
ya que de tu ausencia nace mi prosa,donde te derrotes en cada renglón.
Intento llenar el vacío que dejaste
en un sufrir miserable y tierno;
en las madrugadas me desvelo plasmando
tus nostalgias grabadas en mi cuaderno.
No recuerdo qué colores pintaron
el camino directo hasta tu piel;
un arcoíris era lo que te escribía cada día,
pues mi lápiz ha jurado ser tu amante más fiel,aunque ahora solo lo acompañes en noches de una melancolía fría.